15 de noviembre de 2012

¿Por qué llueve tanto en La Marina Alta y en La Safor?



El último temporal de lluvias en la Comunidad Valenciana ha dado lugar a cantidades muy importantes de precipitación incluso superiores a las que en un principio cabía esperar. Ha destacado como ocurre en muchas situaciones de este tipo la Marina Alta, la comarca del norte de Alicante que, junto con La Safor en el sur de la de Valencia, registran los máximos de precipitación en el área mediterránea y  de toda España en cuanto a registros en pocas horas.

En esta zona del sur de Valencia y el norte de Alicante la orografía y el viento húmedo del nordeste bajo una cierta inestabilidad generan registros importantísimos de lluvia en muy poco tiempo ¿Tiene también algo que ver la configuración del litoral?

En la excelente y cuidada recopilación de datos sobre este temporal llevada a cabo por AVAMET, la Asociación Valenciana de Aficionados a la Meteorología, destacan bastantes valores que, en el conjunto del temporal, sobrepasan los 300 e incluso los 400 mm en observatorios de La vall D´Albaida, El Comtat, La Safor o la Marina Alta. Ha sido justamente en un observatorio instalado muy acertadamente en esta última comarca por los socios de AVAMET, el de La Vall d´Ebo, el que ha marcado el récord absoluto de esta situación con nada menos que 508 mm.

Las singularidades pluviométricas de estas zonas son bien conocidas por meteorólogos profesionales y aficionados y mas aún por los de la Comunidad Valenciana. Se sabe perfectamente que los vientos húmedos del nordeste en situaciones de una cierta inestabilidad provocada a veces, no siempre, por una DANA al sur de la Comunidad, se encajonan, al tiempo que ascienden, entre los cordales montañosos béticos que acaban en el cabo de la Nao originando nubes con una producción eficientísima de lluvia. Es normal que por cada día del temporal se acumulen fácilmente 100 o 150 mm, y más con alguna frecuencia, de modo que en tres o cuatro días se alcancen las importantísimas cantidades a las que antes hacía referencia.

En cualquier caso tengo la sensación de que falta aún alguna pieza más en el “puzzle” para justificar cantidades tan altas. Voy a exponer algunas opiniones, de las que yo mismo no estoy del todo seguro, pero que me gustaría que, aprovechando las facilidades que permite el blog, fueran discutidas, corregidas o matizadas por los meteorólogos y aficionados valencianos que saben mas del tema y que, como a mi, les apasiona esta cuestión.

Lo primero que cabe decir es que este tipo de lluvias es distinto a la ocasionada por la formación de sistemas  o complejos convectivos que tienen un mecanismo de generación y un ciclo de vida muy distinto, que pueden afectar a cualquier punto de la Comunidad y que pueden producir cantidades similares o aún mayores de precipitación en periodos menores de tiempo. En el caso típico de la Marina Alta y La Safor lo que aparece, como antes apuntaba, es una especie de canalización y represamiento del flujo húmedo del nordeste sometido a un ascenso progresivo y con un impresionante suministro continuo de humedad. Desde mi punto de vista no se trata de un ascenso violento de una masa de aire muy inestable porque en las imágenes de satélite se observaría una estructura heterogénea con fuertes desarrollos tormentosos embebidos. Tampoco el radar señala ecos muy intensos sino mas bien moderados y sostenidos. Nos hallamos pues en presencia de nubes eficientísimas en un entorno débil o moderadamente inestable que represadas entre las montañas de este extremo bético son como “esponjas” continuamente recargadas que "sueltan" la precipitación casi con la misma rapidez que la producen.

La pregunta que me hago es si el mecanismo de ascenso orográfico es de por sí suficiente para dar lugar a esas nubes. Probablemente lo sea….pero siempre me queda la duda del papel que desempeña la configuración geográfica integrada por el golfo de Valencia y el gran apéndice terrestre que finaliza en la Nao y San Antonio. Al igual que yo, muchas personas habrán observado en las imágenes de satélite como en ciertas situaciones de tiempo estable las nubes bajas dibujan remolinos ciclónicos sobre las aguas del golfo, algo al norte de la Nao. Da la impresión de que, bajo determinados regímenes de vientos, esa zona tiene una cierta aunque limitada capacidad ciclogénetica.  Si eso ocurriera en estas situaciones de nordestes húmedos, ese pequeño ciclón de superficie podría aumentar la convergencia en la zona y sumar otra componente de ascenso al puro ascenso orográfico. En resumen: ¿tendrían las lluvias valores tan elevados si tuviéramos la misma estructura montañosa pero no esa singular configuración litoral de Golfo de Valencia- Cabo de la Nao?

Para contestar a esa pregunta existen dos vías de algún modo complementarias entre sí. La primera sería disponer en esas comarcas de una red de observación mas densa, al menos por una temporada, que incluyera sensores de velocidad y dirección del viento así como de presión.  Ello nos permitiría conocer la circulación mesoescalar de estas comarcas y la posible existencia de una zona de bajas presiones y de convergencia en ciertas situaciones. La otra vía sería experimentar con modelos de muy alta resolución – del orden de 2 o 3 km- para ver como influyen en distintos regímenes meteorológicos, los distintos elementos geográficos. Naturalmente a estos modelos les vendría muy bien disponer de ese conjunto de observaciones a que antes me refería tanto para su análisis inicial como para la verificación de sus predicciones.  Y ya, puestos a soñar, que maravilla sería poder disponer de dispositivos de medida de la microfísica de esas nubes.

Mientras todo eso llega, si es que tal como están las cosas llega alguna vez, sólo me cabe animar a todos los interesados en esta cuestión y muy en especial a la estupenda gente de AVAMET a que, junto con el apoyo que les pueda prestar AEMET,  sigan observando y midiendo en la medida de sus posibilidades y compartiendo sus resultados y estudios. También es muy interesante seguir de modo sistemático del modelo HIRLAM 0.05 de AEMET que ya con la resolución que posee puede mostrar cosas interesantes.  Y ojalá algún departamento universitario se una a ellos y pudiera conseguirse, no sé cuando, la financiación necesaria para un cuidadoso experimento de campo. Seguro que tendríamos sorpresas.











12 de noviembre de 2012

La visita que viene del Trópico


Si bien el tiempo más frio de este fin de semana casi hace olvidar el buen número de días muy lluviosos y con temperaturas suaves que hemos tenido durante buena parte de octubre y primeros días de noviembre, hay que reconocer el gran alivio que ello ha supuesto para acuíferos, embalses y agricultura aunque a veces su persistencia ha dado lugar a algunas inundaciones.

Mapa de porcentaje de precipitación acumulada en el mes de octubre respecto a la normal. Como se ve gran parte de la Península se encuentra por encima de los valores normales como consecuencia de la visita de algunos "rios atmosféricos"

Y es la palabra “inundación” la que lleva a contactar con la causa directa de estos periodos tan lluviosos: los denominados “ríos atmosféricos”. Éste es un concepto introducido en la literatura científica meteorológica en los años 90 para referirse a grandes “lenguas” de aire húmedo que pueden extenderse desde las latitudes tropicales en cualquier dirección pero que, con frecuencia, remontan hasta las latitudes medias e incluso a veces hasta las altas llevando a cabo un transporte y una redistribución muy efectiva del vapor de agua desde unas zonas a otras del planeta. Suelen tener una anchura de algunos cientos de kilómetros y una longitud de algunos miles transportando el máximo de humedad entre 2 y 3 km de altura y pueden estar asociados a la zona derecha de un chorro subtropical.




En esta imagen del canal de vapor de absorción de vapor de agua de Meteosat pueden verse algunos posibles "rios atmosféricos". Uno fluye desde Cabo Verde hacia Europa meridional a través de Canarias y de la Península Ibérica mientras que otro  se dirige hacia Arabia desde la ZCIT. Con "posible" se quiere indicar que no los podemos clasificar inequívocamente como tales ya que la imagen de este canal no nos proporciona información sobre el contenido total de agua precipitable que transportan 

Indudablemente han sido las imágenes de satélite las que han permitido conocer la existencia de estos “ríos”. En principio fueron las correspondientes al canal de absorción de vapor de agua de los satélites geoestacionarios las que proporcionaron las primeras observaciones de estas intrusiones húmedas, si bien de ellas no podía inferirse la humedad total transportada por el “rio” dado que la señal que recogen corresponde a un estrato troposférico de no gran espesor. Han sido los datos de los sensores de microondas de los satélites polares los que han permitido obtener productos mas cuantitativos tales como “el total de agua precipitable” (TPW) que nos permiten ya caracterizar un “rio atmósferico” a partir del cumplimiento de determinados umbrales de estos índices.


Una imagen global de "rios atmosféricos" . Son los "filamentos" que emergen desde las latitudes muy bajas y que con frecuencia "ascienden" hasta las medias e incluso altas. Los colores representan el "agua total precipitable". Se trata de una animación de tres días realizada por el CIMMS de la Universidad de Wisconsin-Madison

El “rio atmosférico” puede causar o no precipitaciones dependiendo de otros factores tales como la inestabilidad presente, de la convergencia en capas bajas o la presencia de obstáculos orográficos. Como es lógico, si el “rio” mantiene su trayectoria con pocas variaciones y existen este tipo de circunstancias estimuladoras de la precipitación, las cantidades de lluvia pueden ser muy grandes y dar lugar a inundaciones.  De hecho hay estudios que relacionan la mayor parte de las situaciones de inundaciones en California o Gran Bretaña con la presencia de estos “ríos”.

Pues bien, en lo que llevamos de otoño, algunos de estos “ríos”, arrancando casi desde el ecuador, han alcanzado la Península Ibérica, siendo los responsables de la mayor parte de las generosas lluvias que hemos recibido y de algunas inundaciones. Curiosamente estas no han venido de un “rosario” de borrascas atlánticas  moviéndose de oeste a este a las que me refería en mi entrada de hace unos días titulada “Las fugaces visitas de los  llovedores” y que tanto se echan de menos desde hace ya varios años. Pero, aunque no haya sido por este mecanismo concreto, lo cierto es que los vientos del sur y del suroeste han entrado y han traído estas lluvias. Bienvenidos por tanto estos “ábregos” sean mas o menos “canónicos”. Por supuesto estos mismos “ríos” sobrevolaban también las Canarias en su trayectoria y allí el relieve de las islas los “ordeñaba” dejando también lluvias muy importantes.


Imagen del canal de vapor de agua de Meteosat correspondiente a las 02,30 UTC del 20 de octubre de 1982, fecha de la "pantanada" de Tous. Sobre la Península Ibérica se ve el complejo convectivo de mesoescala que dio lugar a las lluvias torrenciales.¿Es un "rio atmosférico" el que desde el interior de África gira alrededor de la DANA? Lo fuera o no, ¿que papel jugó esta intrusión húmeda?
Para finalizar señalo un tema que nos afecta y que me parece muy poco estudiado. Me refiero al papel que podrían jugar estos “ríos” en la generación de las lluvias mediterráneas de carácter torrencial. Con frecuencia se observa como la circulación de una DANA centrada en el norte de Marruecos o de Argelia hace recurvar hacia ella una gran banda nubosa de nubes medias y sobre todo altas que desde el trópico y  sobre buena parte de África se dirige hacia la zona mediterránea ligada como suele ser normal a la parte derecha de un chorro subtropical. ¿Puede ser considerada esta banda como un río atmósferico”? ¿Hay transporte significativo de humedad tanto en capas bajas como en altas? Probablemente sea escasa en capas bajas y por tanto no alcance la categoría de "río"....Pero si la hubiera, ¿aumentarían las cantidades de precipitación al añadir mas humedad al aire mediterráneo ya de por sí húmedo? ¿O la hay nada más en capas medias y altas y solo contribuye -como mucho- a hacer la precipitación mas eficiente? Y por otra parte, ¿como se conjuga todo ello con la interacción entre las corrientes transversales asociadas a la interacción del ramal del  chorro polar y el subtropical que suele ocurrir en estas situaciones? 

En resumen: ¿Como reacciona el Mediterráneo a la visita que viene del trópico en presencia de una DANA?



8 de noviembre de 2012

Servicios climáticos


La evolución del clima y su decisiva incidencia sobre las actividades humanas e incluso en algunos casos sobre la supervivencia de determinadas poblaciones, suscita una preocupación creciente a nivel mundial así como el requerimiento de disponer de la mejor información posible sobre esa evolución así como de los impactos a que puede dar lugar en distintos espacios terrestres, modos de vida y actividades de todo tipo.

Cortesía NASA

Consciente de todo ello la Organización Meteorológica Mundial (OMM) puso en marcha en 2009 un proyecto de Servicios Climáticos tratando de dar respuesta a esta demanda creciente e irrenunciable. Tras un par de años de organización interna –los debates y acuerdos internacionales son siempre bastante lentos- en estos días pasados se ha celebrado en la sede de la OMM en Ginebra una reunión extraordinaria del Congreso Meteorológico Mundial en la que se aprobó la estructura organizativa y el Plan de ejecución del Marco Mundial para los Servicios Climáticos. Una nota informativa sobre esta reunión y sus conclusiones puede verse aquí.

¿Qué es  lo que realmente se pretende con esta iniciativa? El objetivo fundamental es que la sociedad en su conjunto pueda aprovechar al máximo los conocimientos científicos sobre la situación actual del clima, su posible evolución a distintos plazos temporales, las proyecciones de que se disponen para plazos mas largos y los impactos que cabe esperar de esos cambios. Si bien las prioridades fundamentales en una primera etapa se centran en su aplicación a los fenómenos extremos, la salud, la gestión hídrica o la agricultura, hay otros muchos sectores que pueden verse altamente beneficiados.

En este escenario hay varios puntos importantes a destacar. El primero es la decisión irrevocable de llevar adelante el Plan manteniendo un contacto continuo entre los “productores” de las informaciones con los distintos tipos de usuarios. Hay que dar respuesta a las necesidades reales que éstos demandan y no tanto a las que los científicos puedan pensar, si bien ello exige que esos usuarios conozcan de modo sencillo y adecuado lo que la ciencia pueda ofrecer. Para ello el Plan contempla la celebración de foros de encuentro entre unos y otros de modo que sea posible avanzar eficazmente en este sentido.

Otra cuestión muy destacable es la importancia que cobran las predicciones a largo plazo, es decir a tres o seis meses o incluso a más. Si bien es cierto que en zonas de latitudes medias como es el caso de Europa, la calidad de estas predicciones es todavía escasa, en muchas otras zonas del mundo pueden ser bastante útiles sobre todo si se presentan y difunden de un modo adecuado a la población que va dirigida. Pero incluso, en las latitudes medias, actuando de forma cuidadosa y bien enfocada, puede suministrarse información muy interesante.

Mas allá de las predicciones a largo plazo están las proyecciones climáticas a escala de decenas de años. Dentro de las incertidumbres inevitables en este campo existen informaciones probabilistas que pueden dar indicaciones muy útiles sobre comportamientos del clima a gran escala, de indiscutible utilidad desde el punto de vista de la planificación a largo plazo. Es necesario sin embargo un cierto “control” -que se llevará a cabo en el marco de este Plan que ahora se aprueba- para garantizar que la información que llega a los usuarios responde a resultados fiables y útiles mas allá de resultados de experimentos o aumentos de resolución espacial de calidad aún poco probada.

Además, el Plan tiene otra componente importante como es la de creación de capacidades para manejar y difundir estas informaciones fundamentalmente en países poco desarrollados y que, curiosamente, son con frecuencia de los que más pueden beneficiarse de este tipo de informaciones.

Estos planteamientos exigen a los Servicios Meteorológicos un esfuerzo en la línea de realización, difusión y divulgación de datos y productos climáticos considerados en un sentido amplio. En España, AEMET habilitó en su web una sección denominada justamente “Servicios Climáticos” donde se albergan gran cantidad de productos interesantes tales como seguimiento de la sequía, balance hídrico, evolución de la radiación y ozono, escenarios climáticos y otros varios. También en la línea de facilitar la investigación y la divulgación del clima español estaba la apertura del servidor ftp de datos que recientemente ha sido clausurado pero que confío en que sea abierto de nuevo y más en el marco de este Plan de la OMM.

Junto con todo ello -y tal como ya apunté en un artículo anterior de este blog- sería muy interesante que en España alguna institución, fundamentalmente de carácter académico, tomara la responsabilidad de realizar periódicamente y de difundir en un lenguaje asequible para todos los ciudadanos la evolución del clima en la Península y los archipiélagos, las conclusiones científicas que se vayan alcanzando así como lo que vayan indicando las nuevas proyecciones climáticas que progresivamente se obtienen. Es verdad que todo ello requiere un amplio esfuerzo de investigación y de divulgación y aunque no corren buenos tiempos hay que intentar no perder terreno en campos como éstos.

Y, por supuesto, coordinación, divulgación, diálogo, y proyectos cooperativos liderados en su conjunto por el organismo oficial que se estime mas adecuado. Es necesario para que España saque el mayor partido de lo que ya ofrece la ciencia y para que podamos, hasta donde sea posible, adelantarnos o en su caso adecuarnos a las evoluciones climáticas que ya sentimos y que nos esperan.


Una interesante declaración de la American Meteorological Society sobre los “Servicios Climáticos” puede encontrarse aquí. También es interesante esta notainformativa del Met. Office británico.

5 de noviembre de 2012

Después de "Sandy"






Como era de esperar, tras el paso de “Sandy” sobre Estados Unidos ha surgido un importante debate –que supongo que sólo está en sus comienzos- en la comunidad científica sobre las características de esta perturbación, el origen concreto de los daños que ha causado así como su hipotética conexión con el cambio climático. Habrá que esperar meses y quizás algún año hasta que las investigaciones que se van a llevar a cabo nos orienten sobre si un fenómeno como éste puede considerarse dentro de la variabilidad natural de la atmósfera o bien queda fuera de sus márgenes y hay que buscar su explicación en acciones “externas”. Un proceso de este tipo tuvo lugar en relación con la gran ola de calor del verano de 2010 en Rusia con la conclusión mayoritaria, aunque parece que no unánime, de su relación directa con el calentamiento global.


Hay un primer hecho a considerar y es que “Sandy” se movió sobre aguas atlánticas algo más cálidas de lo normal. Hasta qué punto esta circunstancia pueda estar relacionada con algunos de los récords que batió es un primer tema de debate. Lo que sí se ha argüido es que, el aumento constante que se viene observando en la temperatura de los océanos, podría haber incrementado en alrededor de un cinco por ciento la energía de la perturbación. También se argumenta que, el aumento del nivel del mar por expansión física del agua -al estar más caliente- puede haber incrementado más las mareas de tempestad, quizás la causa mas importante de los daños causados por “Sandy”.

Pero el hecho que más ha llamado la atención y ha levantado mas especulaciones es la anómala trayectoria de “Sandy” así como su interacción con una vaguada de aire ártico que se movía sobre el tercio oriental de Estados Unidos dando lugar de este modo a una especie de perturbación híbrida. Pues bien, esa trayectoria y esa interacción es normal si se tiene en cuenta la circulación del chorro polar durante esos días. Esa circulación presentaba grandes meandros que daban lugar a “dorsales” y “vaguadas” casi estacionarias o en movimiento muy lento. Una de esas “dorsales”, que en superficie se refleja por una zona anticiclónica, aparecía al sur de Groenlandia y dificultaba el giro “normal” que suelen hacer las perturbaciones de origen tropical que alcanzan estas latitudes para convertirse en borrascas extratropicales conducidas por ese chorro polar. De forma simultánea, corriente arriba de esa “dorsal”, la correspondiente vaguada fría con aire ártico en su seno y un potente frente frío delantero, veía también obstaculizado su desplazamiento normal hacia el este. Por tanto fue el bloqueo de la dorsal groenlandesa lo que dio lugar a la interacción de las perturbaciones tropical y extratropical y la creación de esa borrasca híbrida que ahora obtenía la mayor parte de su energía del contraste entre dos masas de aire de muy distintas características y que además, se movía muy despacio.

Análisis de la topografía de 500 hPa realizado por el Centro Europeo de Predicción a Plazo Medio correspondiente a las 00 UTC del 29 de octubre de 2012. Junto a la costa de Estados Unidos aparece "Sandy" y sobre el tercio oriental la vaguada con la que entraría en interacción dando lugar a una borrasca "híbrida". El desplazamiento "normal" de ambas perturbaciones está obstaculizado por la presencia de la dorsal al sur de Groenlandia.




La clave está por tanto en esa configuración tan ondulada de la corriente en chorro con profundas vaguadas y dorsales que hace mas fácil este tipo de interacciones potencialmente peligrosas. ¿Caen dentro de la variabilidad natural? ¿Predominan más en los últimos años? ¿Están ligadas como algunos estudios afirman al calentamiento de las zonas árticas y por tanto al calentamiento global? 

A la vista de toda esta polémica es difícil, y además sería absurdo, tener y exponer una opinión bien formada pero sí me parece oportuno exponer algunas ideas al respecto.

La primera es que mi experiencia personal -y por tanto claramente subjetiva- es que sí se ha producido ese aumento de circulaciones mas “onduladas”, al menos en el Atlántico norte. Ello es, lo que desde mi punto de vista, ha llevado desde la década de los 90 a que la Península Ibérica sea menos visitada por las borrascas atlánticas al cambiar éstas su trayectoria y hacerla mas norte-sur transportando de forma mas directa calor y humedad hacia las regiones polares.

Otra cuestión que me parece crítica es la creciente vulnerabilidad de la sociedad y la necesidad de actuar aún mas eficazmente en las medidas de educación, concienciación, prevención y mejora de los canales y las formas de comunicación si no se quiere que, ante un posible aumento de los fenómenos adversos, los daños sean de mayor magnitud. Ello es mucho mas acuciante en el caso de los grupos de población que viven en los litorales y en las cercanías de los rios.

Por otra parte es de todo punto necesario, no solo mantener,  sino impulsar aún más la investigación científica y los recursos de observación y de cálculo. Si ha habido un hecho claramente reconocido estos días ha sido la calidad  de las predicciones meteorológicas sobre “Sandy” y el convencimiento de que han salvado probablemente miles de vidas. Pero no puede olvidarse que, detrás  de esas predicciones, está el trabajo de cientos de científicos que, tanto en los campos de la observación, como la teledetección o la modelización numérica las han hecho posibles. Y en esa comunidad científica internacional cunde la preocupación por los recortes que la crisis económica pueda acarrear en temas de importancia vital. En Estados Unidos por ejemplo hay una inquietud muy marcada por los peligros a que está expuesto el programa de satélites meteorológicos polares sin cuyos datos, absolutamente necesarios, la calidad de las predicciones podría volver a los a los niveles de los años 90.

España no queda al margen de los fenómenos adversos y de su posible incremento en años venideros originados sobre todo por mares más cálidos –atención al Mediterráneo- y de circulaciones atmosféricas mas “onduladas”. Es muy preocupante por tanto la dificilísima situación en que se encuentra la investigación española en estas cuestiones y desde luego no ayuda a mejorarla medidas como la adoptada en los últimos días por AEMET restringiendo el acceso por ftp a un gran numero de datos. Ello llama aún mas la atención al ocurrir en el marco de las directivas europeas en materia de datos ambientales y de la gran “ofensiva” lanzada por la Organización Meteorológica Mundial con su ambicioso programa de Servicios Climáticos que intenta hacer mas cercana y fecunda la interacción entre proveedores de datos y usuarios de los mismos en un entorno de preocupación por la evolución climática mundial. 

Mi opinión es que en España hace falta llegar a acuerdos entre centros de investigación, servicios meteorológicos estatales y autonómicos y ¿por qué no? comunicadores y asociaciones de aficionados para potenciar en todos los aspectos la meteorología española. Es una "orquesta" con estupendos "músicos" pero falta "partitura" y una cierta "dirección" asumida por unos y otros.