El
último temporal de lluvias en la Comunidad Valenciana ha dado lugar a
cantidades muy importantes de precipitación incluso superiores a las que en un
principio cabía esperar. Ha destacado como ocurre en muchas situaciones de este
tipo la Marina Alta, la comarca del norte de Alicante que, junto con La Safor
en el sur de la de Valencia, registran los máximos de precipitación en el área
mediterránea y de toda España en cuanto
a registros en pocas horas.
En
la excelente y cuidada recopilación de datos sobre este temporal llevada a cabo
por AVAMET, la Asociación Valenciana de Aficionados a la Meteorología, destacan
bastantes valores que, en el conjunto del temporal, sobrepasan los 300 e incluso
los 400 mm en observatorios de La vall D´Albaida, El Comtat, La Safor o la
Marina Alta. Ha sido justamente en un observatorio instalado muy acertadamente
en esta última comarca por los socios de AVAMET, el de La Vall d´Ebo, el que ha
marcado el récord absoluto de esta situación con nada menos que 508 mm.
Las
singularidades pluviométricas de estas zonas son bien conocidas por
meteorólogos profesionales y aficionados y mas aún por los de la Comunidad
Valenciana. Se sabe perfectamente que los vientos húmedos del nordeste en
situaciones de una cierta inestabilidad provocada a veces, no siempre, por una
DANA al sur de la Comunidad, se encajonan, al tiempo que ascienden, entre los
cordales montañosos béticos que acaban en el cabo de la Nao originando nubes
con una producción eficientísima de lluvia. Es normal que por cada día del
temporal se acumulen fácilmente 100 o 150 mm, y más con alguna frecuencia, de
modo que en tres o cuatro días se alcancen las importantísimas cantidades a las
que antes hacía referencia.
En
cualquier caso tengo la sensación de que falta aún alguna pieza más en el “puzzle”
para justificar cantidades tan altas. Voy a exponer algunas opiniones, de las
que yo mismo no estoy del todo seguro, pero que me gustaría que, aprovechando
las facilidades que permite el blog, fueran discutidas, corregidas o matizadas
por los meteorólogos y aficionados valencianos que saben mas del tema y que,
como a mi, les apasiona esta cuestión.
Lo
primero que cabe decir es que este tipo de lluvias es distinto a la ocasionada
por la formación de sistemas o complejos
convectivos que tienen un mecanismo de generación y un ciclo de vida muy
distinto, que pueden afectar a cualquier punto de la Comunidad y que pueden
producir cantidades similares o aún mayores de precipitación en periodos
menores de tiempo. En el caso típico de la Marina Alta y La Safor lo que
aparece, como antes apuntaba, es una especie de canalización y represamiento
del flujo húmedo del nordeste sometido a un ascenso progresivo y con un
impresionante suministro continuo de humedad. Desde mi punto de vista no se
trata de un ascenso violento de una masa de aire muy inestable porque en las
imágenes de satélite se observaría una estructura heterogénea con fuertes
desarrollos tormentosos embebidos. Tampoco el radar señala ecos muy intensos sino
mas bien moderados y sostenidos. Nos hallamos pues en presencia de nubes
eficientísimas en un entorno débil o moderadamente inestable que represadas
entre las montañas de este extremo bético son como “esponjas” continuamente
recargadas que "sueltan" la precipitación casi con la misma rapidez que la producen.
La
pregunta que me hago es si el mecanismo de ascenso orográfico es de por sí
suficiente para dar lugar a esas nubes. Probablemente lo sea….pero siempre me
queda la duda del papel que desempeña la configuración geográfica integrada por
el golfo de Valencia y el gran apéndice terrestre que finaliza en la Nao y San
Antonio. Al igual que yo, muchas personas habrán observado en las imágenes de
satélite como en ciertas situaciones de tiempo estable las nubes bajas dibujan
remolinos ciclónicos sobre las aguas del golfo, algo al norte de la Nao. Da la
impresión de que, bajo determinados regímenes de vientos, esa zona tiene una
cierta aunque limitada capacidad ciclogénetica.
Si eso ocurriera en estas situaciones de nordestes húmedos, ese pequeño
ciclón de superficie podría aumentar la convergencia en la zona y sumar otra
componente de ascenso al puro ascenso orográfico. En resumen: ¿tendrían las
lluvias valores tan elevados si tuviéramos la misma estructura montañosa pero
no esa singular configuración litoral de Golfo de Valencia- Cabo de la Nao?
Para
contestar a esa pregunta existen dos vías de algún modo complementarias entre
sí. La primera sería disponer en esas comarcas de una red de observación mas
densa, al menos por una temporada, que incluyera sensores de velocidad y
dirección del viento así como de presión.
Ello nos permitiría conocer la circulación mesoescalar de estas comarcas
y la posible existencia de una zona de bajas presiones y de convergencia en
ciertas situaciones. La otra vía sería experimentar con modelos de muy alta
resolución – del orden de 2 o 3 km- para ver como influyen en distintos
regímenes meteorológicos, los distintos elementos geográficos. Naturalmente a
estos modelos les vendría muy bien disponer de ese conjunto de observaciones a
que antes me refería tanto para su análisis inicial como para la verificación
de sus predicciones. Y ya, puestos a
soñar, que maravilla sería poder disponer de dispositivos de medida de la
microfísica de esas nubes.
Mientras
todo eso llega, si es que tal como están las cosas llega alguna vez, sólo me
cabe animar a todos los interesados en esta cuestión y muy en especial a la
estupenda gente de AVAMET a que, junto con el apoyo que les pueda prestar
AEMET, sigan observando y midiendo en la
medida de sus posibilidades y compartiendo sus resultados y estudios. También
es muy interesante seguir de modo sistemático del modelo HIRLAM 0.05 de AEMET que ya con
la resolución que posee puede mostrar cosas interesantes. Y ojalá algún departamento universitario se
una a ellos y pudiera conseguirse, no sé cuando, la financiación necesaria para
un cuidadoso experimento de campo. Seguro que tendríamos sorpresas.







