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19 de febrero de 2021

Calimas intensas y avisos meteorológicos

De nuevo, y muy pocos días antes de que se cumpla un año de la gran intrusión de polvo africano sobre Canarias de febrero de 2020, ha vuelto a llegar al archipiélago otra intrusión de este tipo. Aunque sus características han sido algo distintas, ha provocado en cualquier caso inconvenientes en distintos sectores y problemas a la población, sobre todo a la afectada por problemas respiratorios.  

Imagen del 18 de febrero a mediodía. La intrusión de calima sobre Canarias aparece en el seno de un marcado transporte de polvo desde latitudes tropicales hacia Europa (Imagen Worldview)

Ahora que este nuevo episodio de calima en Canarias va llegando a su fin, me gustaría recordar un comentario que hacía en una anterior entrada de este blog y que escribí en relación con el pasado episodio de hace menos de un año:

Por lo que se refiere a los avisos de calima y a las opiniones expuestas en las redes sobre el interés de que también existan para estas situaciones los de tipo naranja y/o rojo, creo recordar que este es un tema que se discutió bastante durante la elaboración del sistema Meteoalerta. Se llegó a la conclusión -hablo de 2004 o 2005- de que no había forma de determinar a priori su intensidad y que, además, sólo se podía disponer como referencia de datos de reducción de visibilidad en las zonas de los aeropuertos. Se estimó que la mejor solución era dar un aviso amarillo como llamada de atención sobre la llegada de una situación de ese tipo y a la que había que prestar atención en el caso de actividades en las que pudiera interferir de forma sensible. Sin embargo, el impresionante avance que se ha dado en los últimos años en la predicción de las intrusiones de polvo y su caracterización a través de distintos parámetros, creo que pueden permitir ya la introducción de esos nuevos avisos, y supongo que si no se ha hecho todavía puede haber sido por no haberse presentado en los últimos años intrusiones de tan gran intensidad. Si ello va acompañado -como parece que así va a ser- de mensajes de protección civil a través de los teléfonos móviles, creo que esta situación, aún con todas sus graves consecuencias, puede significar la oportunidad de dar un gran paso adelante.

Por tanto, creo que convendría insistir en que, juntamente con las autoridades sanitarias y teniendo también en cuenta a otros sectores como el de la navegación aérea, podría ser interesante que se replanteara esta cuestión estableciendo unos umbrales y utilizando como parámetro básico las concentraciones de polvo previstas por los modelos. De este modo se podría pasar de un único nivel de aviso (el amarillo actual) a dos o tres niveles: amarillo, naranja y en su caso rojo en situaciones de muy alta concentración. Entiendo que esta información -más cuantificada- sería de mucha ayuda para la planificación de diversas actividades y muy en especial para las personas aquejadas de problemas respiratorios. 

Y si ello es de importancia para Canarias quizás también lo sea para Baleares e incluso para la Península si un chorro más ondulado –por la razón que sea- hace más frecuentes la entrada de polvo de desierto o ir alcanzando latitudes más altas.

Concentración de polvo en superficie en microgramos/metro cúbico prevista para el mediodía del domingo 21 de febrero. La entrada llega a alcanzar de nuevo hasta Francia y Alemania. Incluso pueden alcanzarse concentraciones significativas en zona de la Península (Barcelona Dust Forecast Center)

Creo que los modelos de predicción de polvo en suspensión funcionan adecuadamente dentro de las limitaciones de cualquier modelo y que proporcionan una información muy valiosa que conviene aprovechar al máximo, de modo que se rentabilice aún más la importante inversión y trabajo que se dedica a ellos. 

3 comentarios:

  1. Ciertamente la frecuencia de los episodios va en aumento y su pronóstico adquiere relevància.

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  2. El aumento de estos episodios de calima ¿Están directamente relacionados con el cambio climático?

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  3. Es difícil responder a esa pregunta con concreción. La evolución de los episodios de calima depende de cómo evolucionen a su vez con el calentamiento global las circulaciones tropicales y subtropicales, y eso es algo que aún necesita bastante investigación. En cualquier caso creo que hay que estar preparados para su aumento en frecuencia y/o intensidad y desarrollar un sistema de avisos adecuados que es en lo que insisto en esta entrada del blog.

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