18 de marzo de 2013

" Climas de España", ¿nueva serie en TV?

Ante todo pido disculpas a muchos de mis lectores. Al leer este título se habrán ilusionado con la posibilidad de que, al fin, alguna televisión de este país se decidiera a prestar un poco más de atención a nuestro tiempo y clima. Por desgracia todavia no es así pero hoy quiero dedicar esta entrada a reflexionar sobre esta cuestión así como a algunas posibles alternativas para intentar conseguirlo.

Creo que no merece la pena que gaste espacio ni tiempo en recordar como el clima -los climas- de un país condiciona a sus gentes, sus caracteres, su paisaje, sus actividades, su economía..., en definitiva, su forma de ser y su modo de vida. Y como, cada persona, se siente identificada, y hasta cierto punto encariñada, con alguno de ellos que siente más cercano, más suyo. Me parece un tema tan vital y tan atractivo que, desde hace muchos años, he soñado con algún programa televisivo de caracter periódico dedicado a este tema , así como con otro que estuviera más enfocado hacia las evoluciones meteorológicas, su explicación y su predicción.

Con relación al primero, siempre he imaginado una serie tal como aquellas míticas "A vista de pájaro" "Un país en la mochila" o la mas reciente "Un país para comérselo" en la que, región por región, se presentara su clima -o sus climas-, junto con su profunda relación con el ser de esa región, con sus paisajes, sus caracteres, su modo de vida, su economía...y ¿por qué no? sobre, como cabría esperar que ese clima cambiara si las tendencias del calentamiento global se cumplen y, consiguientemente, como se verían afectados todos los factores a los que antes me refería. Estoy seguro de que, si la serie se realizara con una cierta calidad, tendría un "enganche" inmediato de muchísimos espectadores.

Por estas razones me ilusioné mucho cuando, hace unos años, una productora de televisión me dio a conocer su proyecto para una serie de este tipo que contaba ya incluso con algunos guiones bastante desarrollados, y, si bien los capítulos no se estructuraban por comunidades autónomas sino por otros criterios, la propuesta resultaba verdaderamente atractiva; así se lo comuniqué cuando me pidieron mi opinión. Desde el principio me confesaron que el gran escollo era encontrar financiación, pero que estaban empeñados en mantener contactos con grandes instituciones y empresas para intentar conseguirla. Dado que han pasado ya años desde aquel momento, está claro que esa financiación no se ha producido y el proyecto debe dormitar en algún cajón perdido.

Muchas veces me he preguntado por las causas de la desidia española para conocer y cuidar nuestro patrimonio natural, por no hablar de muchos otros, salvando quizás, hasta cierto punto, el artístico. No voy a lanzar ninguna posible explicación, fundamentalmente porque no soy ningún sociólogo...pero, en alguna medida, porque... ¡me aterraría llegar a la conclusión de que son las propias características de nuestro clima las que nos predisponen en parte a ser así! En cualquier caso, como no creo en condicionamientos absolutos, querría plantear -y suscitar planteamientos- sobre cómo lograr un objetivo de este tipo.

Estoy seguro de que somos muchas las personas que me leen interesadas en lograr algo así  y, en concreto, que nuestros medios de comunicación, y en especial la televisión, preste una mayor atención a nuestro tiempo, a nuestro clima....y a los posibles efectos del calentamiento y consiguiente cambio climático. Y todo ello contado tanto por científicos como por gente corriente de la calle, del campo, de la industria...Sería un estupendo ejercicio para compartir conocimientos y experiencias, establecer nuevas relaciones...y prestar un estupendo servicio público.

Dado que, entre todos los lectores, muchos estáis en instituciones, grandes empresas, medios de comunicación, asociaciones de distintos tipos...¿por qué no echar una "pensada" y alguna que otra gestión para ver cómo podríamos conseguir que el título de esta entrada llegue a hacerse realidad? 

14 de marzo de 2013

Semana Santa, tiempo, predicciones...


Llega de nuevo la Semana Santa y con ella el interés por conocer cuanto antes las predicciones meteorológicas. Y, una vez más, sin avanzar mucho en el uso adecuado de la mejor herramienta para ofrecerlas: la moderna predicción probabilista. ¿Por qué? 

Hace casi un año, en una de las primeras entradas de este blog, me refería a las que llamo "semanas de pasión" de los meteorólogos que, para mí, son las dos que anteceden a la Semana Santa y, en ocasiones, también la que la sigue. Las dos primeras por la presión que se sufre ante el deseo general de conocer cuanto antes la predicción para los días festivos y la última, para aguantar el chaparrón de críticas que, muchas veces de forma injustificada, se vierten si se estima que las predicciones han resultado fallidas. Aunque quizás este proceso forme ya parte del ritual celtibérico de la Semana Santa, creo que, si se quiere, sería en buena parte evitable. 

Quienes me siguen en este blog saben de mi apuesta total por las predicciones probabilistas, teniendo en cuenta que la única forma de dar una predicción meteorológica con rigurosidad científica es ésta. Los mas importantes modelos numéricos de predicción extienden su rango hasta un par de semanas, de modo que cuando escribo ésto ya tenemos predicciones hasta los días centrales de la Semana Santa. Desgraciadamente, en Internet y con acceso libre, sólo disponemos hasta ese plazo de las provenientes del modelo GFS norteamericano pero no de las del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo, -el mejor del mundo en casi todos los aspectos- y ello debido a las políticas comerciales europeas tan distintas a las norteamericanas.

Si nos centramos por tanto en ese modelo GFS, vemos que la tendencia que muestra para  los días centrales de la Semana Santa está marcada por el paso de una corriente de vientos de Poniente sobre la Península y Baleares. En este caso, los frentes afectarían fundamentalmente al cuadrante noroeste peninsular. 


Mapa de 500 hPa procedente del modelo GFS y previsto para la noche del Jueves al Viernes Santo. Con este tipo de configuración los frentes afectarían sobre todo al cuadrante noroeste peninsular y las temperaturas no serían muy frias. En cualquier caso, en la salida de ayer de este mismo modelo aparecía una dorsal anticiclónica sobre la Península.
  
Sin embargo sabemos que, si siempre una predicción a este plazo tiene una gran incertidumbre, ésta es mayor si cabe en los comienzos de la primavera. Hasta hace diez o doce años los meteorólogos sólo podían llegar hasta aquí y dar, a priori, poquísima credibilidad a esta predicción....aunque, en honor a la verdad, en esa época, los modelos "sólo" llegaban hasta los 8 o 10 días. Sin embargo, ahora contamos con las técnicas "ensemble" que nos permiten saber la probabilidad concreta que tiene esa predicción y a las que me he referido con frecuencia en este blog.

Pues bien, si ahora observamos un producto de predicción proveniente de esta técnica, vemos como a partir de mediados de la próxima semana la evolución de la atmósfera es poco predecible, tal como delata la dispersión de las distintas líneas de evolución de la figura.


Meteograma para Madrid procedente del "ensemble" GFS. Abarca el periodo del 15 al 30 de marzo. Si bien no es posible hacer aquí un estudio detallado, cabe apuntar que, a mayor dispersión en las líneas que representan las distintas evoluciones posibles, mayor es también la incerteza sobre la evolución real. En cualquier caso el meteograma apunta para la Semana Santa madrileña hacia temperaturas no muy frías y lluvias débiles, en el caso de que ocurran. Sería interesante ver esta misma evolución con los productos "ensemble" del Centro Europeo ya que son de mayor calidad.
Si bien el gráfico anterior muestra buena parte de las distintas evoluciones posibles, por sí mismo no nos permite calcular numéricamente las probabilidades de que la evolución sea de un tipo u otro, pero, por supuesto, es posible hacerlo a partir de los datos básicos de esta técnica.  Como puede verse, no cabe todavia establecer un pronóstico fiable pero es importante conocer las probabilidades de las distintas evoluciones alternativas y como, día a día, estas se van concretando. En cualquier caso es una lástima no poder disponer libremente de los productos "ensemble" del Centro Europeo que también alcanzan los quince días y que tienen una calidad muy superior a éstos del GFS. De ellos podríamos obtener una visión más amplia y confiable de lo que puede ocurrir.

De todas formas, de nada sirve disponer de ellos si todavía existe una gran renuencia tanto por los Servicios Meteorológicos como por muchos comunicadores meteorológicos a hacer uso de los mismos en las predicciones para el público, en el caso de que dispongan de ellos, claro está. Se tiene la sensación de que el público va a pensar que "ahora los meteorólogos están menos seguros que antes" o de que no se quieren "mojar" y, en cualquier caso, de que no se van a entender y que va a ser peor el remedio que la enfermedad. Esa sensación es en parte razonable, ya que la comprensión adecuada de una predicción probabilista requiere una cierta formación del público que la recibe. Ésta no se puede hacer con garantía a través de los propios espacios del tiempo y requeriría de programas semanales de divulgación donde se podría explicar sencilla y cuidadosamente. Como esa posibilidad hoy por hoy desgraciadamente no se da, es loable cualquier intento de ir presentando poco a poco este enfoque en esos espacios meteorológicos diarios. A este respecto fue muy interesante la experiencia que llevó a cabo en la Semana Santa del año pasado el equipo de meteorólogos de TVE presentando los dos o tres escenarios mas probables de evolución de la atmósfera con las probabilidades de ocurrencia de cada uno de ellos. Era la mejor información que podían aportar, fue en general bastante bien recibida por el público y espero que este año, si es procedente, la repitan de nuevo.

Esta buena acogida indica que el público no se cierra a informaciones novedosas si se explican y presentan adecuadamente. Toca insistir una vez más que las predicciones probabilistas encierran una información muy rica y muy útil para la sociedad incluso en algo tan crítico y sensible como la probabilidad de ocurrencia de fenómenos atmosféricos adversos. No es de recibo que informaciones de este tipo, que tanta inversión requieren en satélites, ordenadores e investigación científica, no se aprovechen exhaustivamente bien sea por planteamientos muy restrictivos en cuanto a liberalización de productos o a falta de interés a la hora de facilitar espacios y tiempos de divulgación adecuada.

Aunque, quizás, en el fondo, el debate sea sí queremos conocer las predicciones con la mayor antelación posible, aceptando un notable grado de incerteza aunque con información frecuentemente ya muy útil, o bien preferimos esperar a que esa incerteza sea ya muy pequeña y por tanto conocerlas con muy pocos días de antelación. Me imagino que habrá preferencias muy diversas y todas ellas deberían tener posibilidades de ser atendidas.

4 de marzo de 2013

Temporales

Hoy, 4 de marzo, comienza un  periodo de precipitaciones de origen atlántico sobre la Península Ibérica que afectarán de forma mas continuada y copiosa a la vertiente atlántica y con una marcada probabilidad de extenderse, al menos, hasta principios de la próxima semana. Su persistencia podría dar lugar a acumulaciones importantes sobre todo en el tercio occidental peninsular, sin que quepa por tanto excluir la posibilidad de que se produzcan algunas inundaciones. Estamos por tanto ante lo que se conoce  popularmente como un "temporal de lluvias".

Imagen del canal de absorción de vapor de agua de Meteosat correspondiente a las 06 UTC del 4 de marzo. Puede verse el amplio flujo húmedo dirigiéndose a la Península Ibérica desde el W-SW. Son muy llamativos los vórtices mesoescalares en el seno del núcleo frío de la borrasca al oeste de Portugal


 La ocurrencia de una situación como ésta es, ya de por sí, muy interesante dada su relativa escasez en los últimos decenios si comparamos con los del periodo de los 60 a los 80 del siglo pasado. De hecho, creo recordar, que la última situación importante de este tipo la vivimos en el invierno 2009-10. Aquella duró casi un mes; no sabemos lo que va a durar la que hoy comienza, pero, en cualquier caso, parece que va a ser un poco más que otras, bastante efímeras, que nos han afectado en los dos últimos años. Conviene recordar, en cualquier caso, que la disminución de estas situaciones sobre la Península, parece estar muy relacionada con el aumento de temperaturas en el Ártico, tal como ya he comentado en este blog en algunas ocasiones.

Sin embargo, a lo que hoy quiero referirme es al concepto de "temporal". El advenimiento de las redes sociales ha dado lugar a un rápido y contundente intercambio de informaciones y opiniones sobre todo tipo de temas. Así ha ocurrido con muchos términos meteorológicos, con frecuencia no definidos oficialmente, y sobre los cuales se han propuesto diversas acepciones o revisiones. "Temporal" ha sido uno de ellos. En este artículo publicado en la RAM puede verse un excelente resumen sobre sus distintos significados.

La única definición oficial para "temporal" se refiere a una situación de vientos sobre el mar con velocidades entre 34 y 40 nudos. Sin embargo, las expresiones "temporal de lluvia", "temporal de nieve", o incluso "temporal de viento", se usan muy frecuentemente tanto por el público en general como por los medios de comunicación. Para mí, un "temporal" ha sido siempre un periodo más o menos largo de días en el que se ha registrado, de forma continuada y con una cierta intensidad, lluvia, nieve o viento, o incluso una combinación de todos ellos, pero sin que tengan que darse a la vez. Por ello, me sorprende que ahora se vaya extendiendo el criterio de que, sea el meteoro que sea, el viento debe estar siempre presente. Por supuesto, es lógico que estas situaciones vayan acompañadas de algo de viento pero, salvo en algunas ocasiones, no es éste el elemento predominante, ni incluso significativo,  y sí lo es la lluvia y la nieve. Recuerdo a este respecto que en algunas zonas de Castilla, a estas lluvias mansas y tranquilas de las situaciones de Poniente, se las denomina "agua temporal".

En cualquier caso, mas allá de lo que yo pueda opinar, creo que no deben ser las redes las que acaben definiendo qué se entiende por "temporal", si bien el debate que se establece en ellas es interesante y utilísimo. Debe ser una institución, en este caso estimo que debe ser la Agencia Estatal de Meteorología, la que defina, o al menos aclare, el concepto. Mi opinión es que no debería hacerlo en solitario. Es verdad que así se hizo hace bastantes años -si bien con algún apoyo puntual de la Real Academia Española (RAE)-, cuando se elaboró un glosario de términos meteorológicos que hoy todavía se utiliza. Ahora, convendría ya renovarlo, incluyendo también definiciones como ésta de "temporal" así como las de olas de frío o de calor, que también son objeto de polémica. Pero como los tiempos han cambiado, junto con el necesario soporte de la RAE,  sería interesante también que dieran su opinión comunicadores y aficionados a través de sus distintos cauces de expresión. Como decía, el debate es de todo punto necesario y sano, pero, al final, debe ser una institución oficial, la que establezca la definición de referencia.

Y de momento, como empezamos ante una situación prolongada de precipitaciones y algo de viento va ha hacer, vamos a disfrutar todos de un "temporal" sin polémicas. Eso sí, cualquier opinión sobre el tema es del todo bienvenida.

26 de febrero de 2013

Una borrasca errante (II): La aventura contínua

En mi anterior entrada del blog, me refería a la evolución de la borrasca de niveles altos que nos está afectando en los últimos días y la denominaba como "errante" por el curioso recorrido que efectuaría según los modelos. Así ha sido: tras ubicarse durante el fin de semana en la zona de Génova-León dándonos una gélida entrada de vientos de componente norte sobre la Península, ayer comenzó su movimiento de retroceso. Se prevé que, durante la próxima madrugada, su centro se encuentre  sobre Galicia y que, durante el día de mañana, se desplace hacia el sur, a través de Portugal, para ubicarse, en la madrugada del jueves, sobre la zona del cabo de San Vicente y seguir, a lo largo de este día, hacia el Mediterráneo a través de la Baja Andalucía. Luego, y continuando su segundo recorrido hacia el este, el sábado se encontraría ya sobre el sur de Italia. Después, parece que entre el domingo y el lunes, desaparecería sumida en el seno de una circulación atmosférica mas potente sobre Anatolia. Por tanto, ahí acabaría, previsiblemente, la vida de esta borrasca errante. Este recorrido puede verse en los mapas de 500 hPa del Centro Europeo de Medio Plazo.

Pero lo interesante ahora es prestar atención a los efectos que este recorrido va a tener en el tiempo en España, referido sobre todo a la aparición de nevadas. Hoy martes, el flujo frío del norte casi ha desaparecido, pero queda sobre la Península mucho aire frío procedente de la entrada de estos días y que se ha enfriado, más aún, por la fuerte irradiación nocturna que han provocado los cielos casi despejados. Por otra parte, el traslado de la borrasca hacia Galicia, va a dar lugar a que la zona propicia al ascenso del aire -su zona delantera- quede sobre Castilla y León y a que ahí las nubes crezcan lo suficiente como para dar precipitaciones que serán fundamentalmente de nieve. El "alimento" para ellas va  ser un flujo de aire, ahora del este, que, aunque no excesivamente húmedo, lo es suficientemente para cumplir su cometido. 

Con el traslado del centro de la borrasca hacia el sur ocurre una evolución curiosa en los mapas de presión en superficie que puede seguirse aquí. Durante el miércoles, aparece un seno de bajas presiones, que acaba cerrándose como borrasca, sobre Andalucía occidental y que, de alguna manera, es la correspondencia de la borrasca de niveles altos. Por otra parte, comienza a insinuarse,otro seno de bajas presiones sobre el mar de Alborán, que durante el jueves también se cerrará como borrasca y que se acabará convirtiendo en la principal. Este tipo de borrasca suele aparecer en esa zona justamente cuando, como en este caso, una borrasca de niveles altos, se ubica sobre el área San Vicente-Gibraltar-Canarias, y es la consecuencia de la interacción entre la zona delantera de la de niveles altos -recordemos que es la zona que provoca caídas de presión en superficie y condiciones para el ascenso del aire- con el obstáculo orográfico de la cordillera del Atlas y la contribución térmica del agua del Mediterráneo, fría también ahora, pero más cálida en cualquier caso que las tierras circundantes. 

Con ese "juego" de borrascas en superficie durante el miércoles y el jueves, las precipitaciones también van a tener un comportamiento interesante. La borrasca mas occidental induce un flujo convergente del este -y puede que en cierta medida también del suroeste- sobre Extremadura y Andalucía occidental. Esa convergencia, junto con las condiciones en niveles altos, dará lugar a precipitaciones de lluvia o de nieve -según horas y altitudes- en esas zonas. Por su parte, la mas oriental, la del mar de Alborán, establecerá un flujo de aire húmedo mediterráneo sobre el tercio oriental de la Península que dará ya algunas precipitaciones en esas zonas durante las últimas horas del miércoles. Éstas se extenderán durante el jueves a amplias zonas de la mitad oriental peninsular y también podrán ser de nieve en muchas áreas. Al mismo tiempo, y en la medida en que la borrasca "occidental" va desapareciendo, tambien lo hacen las precipitaciones de Andalucía y de Extremadura.

En este mapa de presión en superficie y de precipitaciones para las 06 UTC del próximo jueves procedente del modelo norteamericano GFS y facilitado por OGIMET, pueden verse las zonas de precipitaciones ligdas a las dos borrascas a las que se hace referencia en el texto. ¿Confluirán ambas? (las líneas rojas delimitan las precipitaciones que pueden ser en forma de nieve)

A este respecto es muy curioso observar la evolución de las precipitaciones en la zona centro durante las primeras horas del jueves. Por el oeste de la misma se acercan, debilitándose, las ligadas a la borrasca "occidental". Por el este, las ligadas a la borrasca mediterránea. ¿Llegarán las dos a confluir sobre esta zona? ¿Se agotará antes la "occidental? En cualquier caso, evolución muy curiosa a seguir por las imágenes de satélite y radar. Y, como siempre, en estos casos, la pregunta del millón: ¿Nevará en Madrid? Pues sí, todo apunta, al menos hoy, a que algún centímetro puede caer; de hecho AEMET, ya ha activado su aviso amarillo.

El viernes, nuestra errante borrasca de niveles altos -y su activa acompañante de niveles bajos, afectarán todavía a zonas mediterráneas. El sábado, ya empezando a debilitarse, a Baleares. Después ya, siempre, hacia el este, seguirá hacia su desaparición, al tiempo que las circulaciones húmedas atlánticas parecen dispuestas a visitarnos.

22 de febrero de 2013

Una borrasca errante

Este fin de semana asistimos a una interesante evolución atmosférica que, además, va a marcar en buena medida el tiempo de la próxima semana. Mientras que una borrasca atlántica está ya penetrando por el oeste de la Península, otra, de carácter frio, se encuentra sobre Francia. Todo ello aparece bien reflejado en la imagen del canal de absorción de vapor de agua de Meteosat. 

Imagen del canal de absorción de vapor de agua correspondiente a las 06 horas UTC del viernes, 22 de febrero de 2013. Mientras que una borrasca atlántica se acerca a la Península Ibérica por el oeste, otra, de caracter frío, se encuentra sobre Francia y Alemania. La frontera de separación entre el aire frío centroeuropeo y el atlántico es la banda blanca que se extiende desde el golfo de Vizcaya por el sur de Francia hasta Baleares. Durante la próxima noche, el aire frio pulsará hacia el sur, la borrasca atlántica quedará absorbida por la circulación de la fría y esa banda blanca se activará al tiempo que se mueve más hacia el sur provocando precipitaciones de nieve en la mitad norte peninsular. En la mitad sur podrán ocurrir también  pero serán mucho más débiles y dispersas debido en buena medida a la escasa humedad disponible y a la falta de mecanismos físicos que faciliten los ascensos salvo en algunas zonas montañosas. (Imagen facilitada por la Universidad de Dundee)

Los distintos modelos de predicción coinciden en la evolución prevista para las próximas 48 a 72 horas.  La borrasca atlántica va a quedar englobada, durante la noche del viernes al sábado, en la circulación de la borrasca fría europea. Ese proceso va a tener al menos dos consecuencias significativas. La primera es que, la reorganización de la circulación que se va a producir, arrastrará sobre la Península Ibérica el aire frío centroeuropeo. Ese aire va a entrar como una cuña bajo el aire más cálido y húmedo de la borrasca atlántica y ello va a dar lugar a precipitaciones en forma de nieve en zonas bajas de la mitad norte, y de forma muy ocasional en algunas de la mitad sur, aunque en general no serán muy persistentes. Al mismo tiempo, el viento racheado del nordeste va a provocar durante todo el fin de semana una sensación de bastante frío en la mayoría de las regiones.

La segunda consecuencia va a ser un desplazamiento del centro de  la borrasca fría  hacia los golfos de León y Génova, donde permanecerá de forma casi estacionaria hasta el lunes. A partir de ese día, la evolución de la circulación general parece que dará lugar a que esa borrasca se empiece a mover "en retroceso" hacia la Península Ibérica...Y ahí van a comenzar los problemas para nuestros predictores. Si bien los modelos coinciden en ese retroceso, no lo hacen tanto sobre cuál va a ser la trayectoria concreta del centro de la perturbación. Mientras unos la ubican para el jueves en el golfo de Cadiz, otros lo hacen sobre el centro de la Península. Después, hay coincidencia en que se mueve de nuevo hacia el este...pero con trayectorias distintas. En el caso de que ese movimiento se produzca desde el golfo de Cadiz el tiempo se puede complicar mucho en el Mediterráneo; si lo hace desde el centro peninsular, la afectación mediterránea será menos importante.

Mapas previstos por el Centro Europeo de Plazo Medio para la madrugada del próximo jueves procedentes de su modelo probabilista (ensembles). Los colores violeta sobre la Península reflejan el nivel de incertidumbre sobre la ubicación exacta de la borrasca en ese momento.

Pero los problemas de predicción no se refieren solamente a las trayectorias de movimiento sino a la propia estructura de nubosidad y precipitación de la borrasca. Este tipo de borrascas frías y "viejas" tienen estructuras muy irregulares. Por un lado dominan en ella las circulaciones de mesoescala, es decir, de dimensiones relativamente pequeñas,  simuladas no del todo bien por los modelos numéricos, si bien los de muy alta resolución comienzan ya a hacerlo mejor. Por otro, la propia borrasca, aún en situación semiestacionaria, presenta ciertos movimientos casi erráticos, tampoco  bien  recogidos del todo por los modelos. Ello da lugar a que la nubosidad y las zonas de precipitación asociadas se muevan también de una forma poco previsible. 

 Por tanto, los primeros días de la próxima semana serán, probablemente, jornadas de nubes y claros, con ratos de mucha sensación de frio junto con otros de un cierto calorcito al sol, trufado todo ello de algunos chubascos de lluvia, nieve, nieve granulada, granizo blando...dependiendo de altitudes, hora del día...y características microfísicas de cada nube. Después...dependeremos de la trayectoria de la borrasca en su retorno al Mediterráneo.

Y el problema para los predictores: ¿cómo se cuenta todo ello para que el público lo entienda - certezas e incertezas, variabilidades, tipos de precipitación- correctamente? Ese es el reto y más ahora, cuando ya la atmósfera empieza a mostrar, aún tímidamente, algunos movimientos primaverales.

13 de febrero de 2013

Nevadas y tiempo seco: dos caras de una misma situación

Durante las últimas semanas están siendo noticia, tanto las abundantes nevadas en la montaña Cantábrica y en los Pirineos con las grandes crecidas de los rios que tienen su origen en esas zonas, como el tiempo seco y frío que, de forma prolongada y un tanto cansina, está afectando al resto de las regiones peninsulares. Sin embargo, estos dos efectos tan dispares, tienen una misma causa conocida: la persistencia del chorro polar del norte y noroeste sobre España.

 En invierno es normal que una amplia dorsal en niveles medios y altos de la atmósfera se establezca sobre o en las cercanías de la Península Ibérica y permanezca en situación semiestacionaria bastante tiempo. La circulación del chorro que la rodea por su flanco septentrional suele encontrarse mas hacia el norte y/o al este de la Península predominando así el tiempo estable y con abundancia de nieblas. Sin embargo, ya desde mediados de enero, la posición y la "forma" de esa dorsal ha sido tal que el chorro polar ha afectado a la Península de forma casi permanente con una trayectoria aproximada nornoroeste-sureste. Las sucesivas ondulaciones del mismo daban lugar a frentes que entraban por el norte o noroeste peninsular y se deshacían en general tras cruzar cordillera Cantábrica y Pirineos. Sólo alguna onda más marcada fortalecía a su correspondiente frente y de esta forma algunas precipitaciones han llegado hasta algunas regiones del centro.

Una típica situación de este periodo: Mapa de la superficie de 500 hPa correspondiente a las 00 UTC del 6 de febrero. La dorsal, bastante desplazada hacia el oeste, da paso al chorro polar del NW sobre la Península.  (ECMWF)
                               

Las consecuencias de este tipo de circulación sobre las distintas regiones de Iberia son muy distintas.  En las montañas del norte, la incidencia casi perpendicular de estos vientos húmedos y frios del Atlántico setentrional provocan la aparición continuada de abundante nubosidad y precipitaciones con frecuencia en forma de nieve. Sin embargo, tras atravesar esas montañas, el viento llega muy seco y un poco más templado a tierras del interior y sólo se forman nubes, en general de poca importancia, cuando de nuevo tiene que remontar montañas. Con frecuencia aparecen hermosos altocúmulos lenticulares que hacen las delicias de los aficionados por sus curiosas y atrayentes formas. Son tiempos de cierzos en el Ebro, tramontana en Baleares, "regañón" en Castilla, terrales en zonas levantinas y murcianas y levantes en la Baja Andalucía. 

En esta imagen del satélite TERRA obtenida unas doce horas después del análisis anterior de 500 hPa, pueden verse los distintos elementos descritos en el texto. La corriente fria del noroeste forma sobre el mar una estructura nubosa de "células abiertas", lo que indica que hay una gran diferencia de temperaturas entre mar y aire. El viento, al incidir sobre  Pirineos y Cordillera Cantábrica, da lugar a grandes acumulaciones nubosas semiestacionarias que producen una precipitación persistente. Las tierras del Sistema Ibérico presenatn también abundante nubosidad debido a que el aire atlántico todavía llega ahí con bastante humedad a través de las memores altitudes de los Montes Vascos. A las demás zonas, el aire llega ya muy seco y solo se forma alguna nubosidad en zonas montañosas. A veces aparecen bandas nubosas paralelas formadas a partir de la perturbación ondulatoria que se genera en el flujo al atravesar la momtaña y que a ojos del espectador aparecen generalmente como altocúmulos lenticulares. Mientras tanto, el terral provoca cielos despejados en el Mediterráneo.

Esta situación de norte y noroeste se ha hecho en estas últimas semanas muy persistente. Al tiempo que la nieve se acumula en las montañas norteñas en cantidades que no se registraban desde hace muchos años, el tiempo frío y seco en el resto de las zonas genera en muchas personas resfriados, alergias y un cierto cansancio. 

En cualquier caso hay síntomas claros de que la situación empieza a cambiar. La dorsal mueve su zona central sobre la Península de modo que el tiempo calmado y algo más suave va a ser predominante hasta el sábado. A partir del domingo o el lunes, parece que van a ser los suroestes los que nos van a afectar con tiempo nublado, lluvias y temperaturas mas suaves en la vertiente atlántica. En ese caso habrá que prestar mas atención si cabe a los rápidos deshielos. Y, estando como estamos, a  punto de empezar la segunda quincena de febrero, hay que vigilar siempre a alguna posible entrada fría desde Centroeuropa que, sobre todo, si interaccionase sobre la Península con una masa atlántica mas húmeda y templada, podría dar lugar a nevadas en muchas zonas del interior. No está clara todavía la evolución a partir de mediados de la próxima semana. Y, en cualquier caso,  febrerillo...es febrerillo.

6 de febrero de 2013

Febrerillo


Ya nunca te he vuelto a ver, pero al asomar febrero
Una carga de nostalgia me recuerda
La mirada poblada de cielos y sus almendros.

                        Ángel Virgilio: Cuando asoma febrero


Es curioso que, en la meteorología popular española, el único més que recibe un diminutivo con caracter un punto despectivo, casi maligno y en general poco fiable es febrero. "Febrerillo" aparece así reflejado en algunos refranes bien conocidos:

Febrerillo el loco, un día peor que otro

Febrerillo orate, cada día un disparate

Febrerillo corto, con sus días veintiocho; si tuvieres más cuatro, no quedara perro ni gato.

Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.

Es verdad. Probablemente es un més difícil para muchos seres vivos del hemisferio norte. Aunque el sol, que ya comenzó su ascenso en el cielo a partir del solsticio de invierno, va enviando mas energía a la Tierra, la gran inercia térmica del suelo hace que todavía éste tarde en reaccionar para empezar a calentar las masas de aire sobre él. Es por tanto el tiempo de febrero un tiempo con frecuencia desabrido; la atmósfera empieza a moverse tras el típico letargo anticiclónico invernal -este año en España no lo ha sido tanto- y comienzan a soplar vientos fríos aunque con frecuencia bajo cielos azules y sol. Algunos frentes atraviesan la Península pero sin precipitaciones abundantes excepto en las montañas; ese aire de febrero no tiene aún energía suficiente ni para contener mucha humedad, ni para dar lugar todavía a actividad tormentosa. A veces, una borrasca fría llega con rapidez y da nevadas incluso en cotas bajas de modo que el ambiente se enfría aún más. Y sí, es posible que este tiempo de sol, viento y frío acabe afectando a muchos seres vivos, incluido el ser humano, con energías ya un poco agotadas tras los meses de invierno. 



También es la meteorología popular la que ya, desde comienzos del mes, da pistas de como puede ser éste y por tanto de lo que puede quedar de invierno. Son bien conocidos los refranes ligados a la festividad de la Candelaria o de Las Candelas:

Si la Candelaria plora, el inverno es fora,
mas sin non plora, nin dentro ni fora.

Este refrán, con sus múltiples variantes, viene a indicar que, si llueve por la Candelaria, el aire atlántico ha entrado ya en España suavizando las temperaturas y haciendo más difícil -que no imposible- la entrada de aire polar o ártico. Y si no llueve...no parece entonces que haya que fiarse mucho todavía. Curiosamente, este año, la aplicación del refrán de la Candelaria ha sido un poco difícil porque, ese mismo día, un frente atravesó la Península desde el noroeste dejando en general precipitaciones poco importantes, que además sólo afectaron a muchas zonas una pequeña parte del día. Desde ese punto de vista cabe suponer que la Candelaria "lloró" muy poco - si es que lo hizo- y es probable que el invierno no haya dicho aún su última palabra. De hecho, los modelos de predicción a medio plazo siguen apuntando a la continuación de las circulaciones del noroeste sobre la Península con entradas sucesivas de aire frio y algo húmedo. Si es así se seguirá manteniendo este tiempo desabrido, típico del mes, dejando solo nevadas significativas en las montañas de la mitad norte peninsular. En cualquier caso hay que estar al acecho porque alguna onda de esa circulación del noroeste puede profundizarse un poco más y dar lugar a alguna borrasca fría que pudiera originar nevadas mas generales. 

En cualquier caso, a  lo largo del més, el sol va calentando cada vez más y la tierra lo va notando. Así lo refleja ese refrán de:

En febrero busca la sombra el perro

aunque un segundo redactor, algo mas realista, añadió aquello de:

...pero a últimos, que no a primeros.

Y, en cualquier caso, mas allá de las artimañas y maldades de febrerillo, siempre nos acompañará la belleza valiente, suave y rosa de la flor del almendro. Como algunas  otras miradas de febrero.