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29 de mayo de 2018

Danas, ciclones...¿subtropicales? y una tesis interesante

Se suele utilizar como argumento para justificar una mayor intensidad de los ciclones tropicales en el contexto del cambio climático el aumento de temperaturas de los océanos. Sin embargo, siendo ésta una condición necesaria, no lo es en absoluto suficiente. A mi juicio hay dos factores de carácter dinámico que necesitan más investigación. Uno es la redistribución que ese aumento de temperaturas podría originar en las corrientes oceánicas, con una consecuente reestructuración de las zonas proclives a alimentar vigorosamente la necesaria convección. Y otro, creo que fundamental, es la modificación que experimentarán -o experimentan ya- los chorros polar y subtropical. Es algo muy importante, ya que otro factor básico para el desarrollo de los huracanes, es la necesidad de una débil o nula cizalladura que permita el desarrollo intensivo y extensivo de los cumulonimbos, que están en su origen y mantenimiento. 

Parece claro, tanto por la teoría como por la observación, que la tendencia en general del chorro polar es a estar más alto de latitud de lo que hasta hace poco ha sido climatológicamente normal, así como a hacerse cada vez más ondulado. A este respecto, y tal como ya he comentado en algunas otras entradas de este blog,  existe la impresión creciente de que, a raíz de ese chorro cada vez más alto, las danas se cierran también a latitudes más elevadas. De esta forma llegan a la Península, -tal como estamos viendo estos mismos días- desde el norte o desde el noroeste, abandonando cada vez más su clásico camino por Madeira-golfo de Cádiz-mar de Alborán, con el impacto negativo que ello tiene sobre las precipitaciones en el Sureste peninsular. Por otra parte, creo que está menos claro cuál es -o va a ser- el comportamiento del chorro subtropical, el más crítico para el desarrollo de los huracanes y, en general, el de los posibles cambios en el nacimiento y génesis de los futuros ciclones tropicales y subtropicales. 

En una atmósfera tropical y subtropical más expandida hacia el norte como consecuencia de la subida de latitud del chorro polar... ¿cuál será la evolución del chorro subtropical?, ¿qué harán las ondas del este?, ¿cambiarán las zonas de formación de los ciclones tropicales?, ¿y sus trayectorias?, ¿subirá todo también hacia el norte?, ¿se seguirán integrando en el chorro polar muchos de los que viajen hacia el noroeste?  Y por otra parte, ¿como se comportarán y evolucionarán en este contexto las danas escindidas del chorro polar? Aún formándose más hacia el norte...¿podrán albergar en su seno la formación de ciclones...subtropicales? 

Toda esta reflexión sobre la que ya llevo mucho tiempo pensando se me ha vuelto a despertar hoy viendo los mapas previstos de 500 hPa por el Centro Europeo para estos próximos días, y en concreto el del próximo sábado:


Me llama la atención lo alto de latitud que circula el chorro polar, al menos sobre el Atlántico y Europa, y la presencia de dos danas/borrascas frías, perfectamente cerradas a unas latitudes también relativamente altas. A medida que avance el cambio climático...¿van a ser estas danas capaces -como me preguntaba más arriba- de albergar la formación de ciclones subtropicales en su seno? ¿Va a haber más o menos danas de este tipo? A este respecto me parece realmente interesante la tesis recientemente presentada por Juan José González Alemán en la Universidad Complutense titulada "Ciclones con características tropicales sobre el Atlántico nordeste y el Mediterráneo: Análisis en clima presente y proyecciones de futuro" dónde presenta ya algunos resultados muy interesantes sobre estas cuestiones.

En cualquier caso espero que el propio Juan José y otros investigadores españoles se focalicen también en el Atlántico tropical y subtropical porque, en general, y desde luego para España en su conjunto, tiene mucho interés conocer qué puede ocurrir en el seno de esas aguas cada vez más expandidas y cálidas. Ello es importante para llevar a cabo planificaciones sensatas de futuro -en especial en los sectores hídrico y agrícola- a medio y largo plazo. 

23 de mayo de 2018

¿Dana o borrasca fría?

La presencia de la borrasca atlántica que ahora empieza a afectarnos ha alimentado estos días el debate sobre si se trata de una borrasca fría o de una dana. En principio la distinción "técnica" es muy clara. Si la circulación ciclónica afecta en la vertical a toda la troposfera llegando hasta la superficie hablaríamos de borrasca fría. Si esa circulación ciclónica afecta sólo a niveles medios y altos y no tiene reflejo en superficie se trataría de una dana.




El problema se plantea cuando, como ocurre en estos días, la circulación ciclónica superficial es muy débil o casi inexistente, y además desaparece en poco tiempo dejando como mucho un débil seno de bajas presiones sin circulación cerrada. Yo mismo expresé estas dudas ayer en la anterior entrada de mi blog. Aún con ellas optaba por clasificarla como dana al ver una circulación superficial muy débil y efímera, que acababa prácticamente desapareciendo en los mapas previstos. Y me cuestionaba....¿Una borrasca fría que se convierte en muy poco tiempo en dana es realmente una borrasca fría? Mi impresión es que las borrascas frías, al menos la mayoría de ellas, mantienen de una forma u otra su circulación superficial. E incluso si ésta llega a desaparecer....¿lo que queda "arriba" es entonces una dana?

Ante esta situación es posible que las cosas puedan plantearse de otro modo. ¿Y si cualquier dana tuviera siempre un reflejo -aunque fuera débil- en superficie tal como se va afirmando cada vez más ampliamente? Conviene tener en cuenta que cuando se hizo la diferenciación entre una estructura y otra -probablemente hacia los años cuarenta- no se disponía de tantos datos de superficie como ahora, ni por supuesto de imágenes de satélite, imágenes con las que actualmente podemos observar hasta con 250 metros de resolución y ver incluso débiles remolinos. ¿Podría ser que, al ser débil la circulación de superficie típica de una dana, no llegara a ser observada en aquella época en que se definió y se supusiera que no existía? En este contexto también habría que tener en cuenta que la aparición en los mapas sinópticos de un seno de baja presión no debería llevarnos a concluir sin más que no existe una circulación cerrada, ya que puede quedar sin representar explícitamente por el intervalo de contorneo. En este caso, un buen complemento para saber si existe es la observación de las nubes bajas en las imágenes de satélite...siempre que las nubes altas no impidan su visión. 

Si esto se aceptara así, la verdadera diferencia estaría entre aquellas borrascas de niveles altos en las que la transferencia de giro ciclónico es más efectiva hacia capas bajas y aquellas otras en las que por una u otra razón esa transferencia lo es mucho menos. En ese caso...¿debería seguir distinguiéndose entre borrascas frías o danas?....¿o más bien entre borrascas frías de dos tipos, distinguiéndose entre ellas por su proceso de formación y su eficacia para transmitir giro ciclónico a las capas bajas? 

No sé si éste es un planteamiento válido y mi única intención al exponerlo es contribuir a un debate que me parece muy interesante. En cualquier caso, no sería la primera vez -ni mucho menos será la última- en las que los nuevos, o no tan nuevos, métodos de observación, obligan a la redefinición de conceptos en principio ampliamente aceptados. 

22 de mayo de 2018

Las danas, sus laberintos y nuestras dudas

Durante un periodo de bastantes días se ha establecido sobre la Península, en niveles medios y altos de la atmósfera, una débil circulación del norte/nordeste que ha generado diversos remolinos -pequeñas danas, pequeños embolsamientos de aire frío-, que han provocado bastante actividad tormentosa en gran parte de la geografía española. 

Son estas pequeñas danas de un origen muy distinto a las grandes danas "sinópticas", que se forman por el cierre de una estrecha vaguada del chorro polar. Se trata más bien de pequeñas perturbaciones de ese flujo del nordeste que, como muchos flujos de componente este, tienden a ser dinámicamente inestables como si de algún modo quisieran enrollarse sobre sí mismos, pero con tendencia clara a ser conducidos en su desplazamiento por el flujo básico reinante en la zona. 

Una característica de esos remolinos es que llevan muy poca o casi ninguna circulación asociada, con lo cual, de las dos zonas típicas de nubosidad asociada a las danas -la zona baroclina delantera con ascensos ligados a la circulación asociada y sobre todo a su zona de salida o zona difluente, y la convección del núcleo con inestabilidad básicamente convectiva- ha predominado la segunda. 

La predicción detallada del comportamiento de la convección del núcleo es muy compleja ya que nos encontramos en el terreno de la mesoescala gamma o incluso microescala, donde las interacciones -constructivas o destructivas- entre los diversos núcleos convectivos son en buena medida las que rigen la evolución espacio-temporal de las tormentas, y donde sería necesaria la utilización de modelos de altísima resolución, por supuesto no hidrostáticos, e inicializados cada muy pocas horas con datos también de mucha resolución espacial y temporal. 

La convección del núcleo de una de las pasadas danas


En cualquier caso, la situación ahora cambia. La nueva dana que nos va a afectar de modo inmediato tiene un origen más "clásico". Esta vez sí se ha formado por el cierre de una vaguada del chorro polar, aunque para mi gusto un poco más alta de latitud de lo que hubiera sido deseable para dar un buen temporal de lluvias, sobre todo en el Sureste. Por otra parte, y al menos de momento, va a tener una buena circulación asociada, y de las posibles asimetrías en el campo de vientos de esa circulación es de lo que dependerá en gran medida su evolución ya que -y ésto es una regla de la meteorología sinóptica clásica-, su desplazamiento viene marcado por la dirección de los vientos más fuertes que la rodean. Y ahí estriba buena parte de las incertidumbres sobre su ubicación y desplazamientos porque, con frecuencia, la diferencia de velocidad entre los vientos que la rodean puede ser de 20 o 30 km/h, variaciones que pueden cambiar con rapidez y a veces con dificultad para poder quedar bien recogidas en los análisis de partida de los modelos.

Nuestra nueva dana a las 09 UTC de hoy, 22 de mayo. Estrictamente hablando en estos momentos es una débil borrasca fría por su -también débil- reflejo en superficie. Dado que ese reflejo se va a ir perdiendo cada vez más hasta quedar en una zona relativa y abierta de baja presión, me inclino por calificarla como dana ya desde ahora...pero es discutible.

Pero hay otra cuestión más a tener en cuenta en estos laberintos "dánicos" y es el comportamiento de su zona delantera o baroclina; una zona donde a veces también aparece la inestabilidad convectiva dando lugar entre ambas a violentos ascensos del aire e intensas y relativamente extensas lluvias. Es ésta una zona, que no es para nada "estática" sino que evoluciona constantemente, bien sea por la llegada ahí de algunas ondas secundarias formadas al girar la dana sobre sí misma y que crecen al llegar a esa zona, o bien por el ingreso en ella de otras corrientes más débiles que se acercan y son captadas a modo de "engranaje" y que también se potencian. Son éstos unos procesos que donde se pueden ver con mayor claridad es en las animaciones de imágenes del canal de vapor de agua. 

Creo que es importante incidir en ese carácter de "sistema de engranaje" de distintas corrientes que ejercen las danas, y que a mi juicio es donde juegan su gran papel. Por un lado, me refiero al engranaje de esas corrientes secundarias a que antes me refería, pero, sobre todo,  al posible enganche y giro del chorro subtropical, algo muchas veces asociado a las grandes precipitaciones mediterráneas. Y en este contexto, qué importantes son los estudios del chorro subtropical y de la atmósfera tropical en general en el contexto del cambio climático para el conocimiento de nuestro futuro clima...y de nuestras futuras lluvias.  

Y ahora a seguir a la nueva dana y a sus laberintos....Advección de aire africano con polvo en suspensión... fuertes tormentas...¿en?..... captación y potenciación de otras circulaciones... comportamiento de la convección del núcleo....trayectoria y comportamiento a medio plazo... En fin, realmente interesante.