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29 de abril de 2020

¿Verano a principios de mayo?


Pocas personas ignoran ya que se acerca una situación atmosférica de temperaturas elevadas. Afectará a la Península y Baleares  durante el fin de semana y seguramente un par de días más, con valores máximos que  pueden acercarse a los 35 grados el lunes o martes en puntos del suroeste y el centro peninsular. Como existe ya un cierto debate sobre las características de la situación, su mayor o menor rareza, la posibilidad de batir récords o si se puede considerar como una ola de calor, quiero exponer mi opinión sobre todo ello.

a) La situación meteorológica 

Es bien conocida: una gran dorsal anticiclónica formada por aire muy cálido, seco y estable, se va a extender desde latitudes subtropicales sobre la Península y Baleares. La combinación de aire ya de por sí cálido, con cielos muy poco nubosos, y vientos débiles o en calma, darán lugar a esas temperaturas, favorecidas aún más por la ausencia de movimientos verticales, lo que dificulta la ventilación de las capas bajas. Son condiciones casi similares a las de los grandes calores veraniegos pero con una diferencia importante: en mayo la tierra no ha almacenado el calor estival, por lo que, en general, por la noche se enfría más. Por ello, aunque las mínimas también estarán por encima de sus valores normales, no serán en absoluto tan opresivas como si estuviéramos en julio o agosto.

Topografía de 500 hPa prevista para la próxima madrugada, 30 de abril a las 00 UTC. Puede verse en pleno Atlántico, sobre la zona de Azores, la dorsal que en los próximos días irá creciendo y moviéndose hacia el este.
Topografía de 500 hPa prevista para la madrugada del lunes 5 de mayo. La dorsal se extiende sobre toda la Península y Baleares con temperaturas entre los 20 a 22 grados a 850 hPa.

b) ¿Es una situación anormal? 

Si por anormal consideramos que ocurre algo raro en la atmósfera, no lo es en absoluto. Si lo que queremos decir es que los valores que se registren van a estar muy por encima de los climatológicamente normales de esta época, lo es. 

c) ¿Cuán seguros estamos?

De acuerdo con los mapas de predicción probabilista del Centro Europeo, la presencia de esta gran dorsal sobre la Península parece bastante segura:  

La topografía de 500 hPa del modelo determinista más la información añadida por el probabilista (sombreado) para la madrugada del próximo domingo da como muy segura la ubicación de la dorsal sobre la Península.
Cuestión distinta es cuándo y de qué manera puede finalizar la situación. Normalmente ello ocurre cuando la borrasca fría semiestacionaria ubicada al oeste de la dorsal -y que provoca flujo del sur en altura y muy cálido del sur/sureste en superficie- es arrastrada hacia el este por una onda del chorro polar, de modo que atraviesa la Península convertida a veces en una vaguada muy estrecha y provocando a su paso fuertes tormentas y una clara bajada de las temperaturas. Otra posibilidad es que, de esa interacción o con la de otra corriente menos importante, la borrasca se reoriente, se desplace algo hacia el oeste y permita que entre sobre la Península aire marítimo más fresco, aunque la suavización de las temperaturas no sea tan notable como en el caso anterior. Además, disminuiría la estabilidad y habría más ventilación vertical, lo que también ayudaría. A día de hoy esta última es la evolución que parece más probable, de modo que el periodo de altas temperaturas finalizaría hacia el martes o miércoles de la próxima semana.



Topografía de 500 hPa del modelo determinista más la información añadida por el probabilista (sombreado) para la madrugada del 5 de mayo. La incertidumbre es evidente pero parece probable una reorientación del eje de la borrasca y un cierto desplazamiento hacia el oeste o noroeste.
d) ¿Ha ocurrido más veces?

Si; el episodio más reciente de este tipo y seguramente el más intenso de todos, fue el que sucedió durante los días 13 y 14 de mayo de 2015 . El 13 se superaron los 40ºC en puntos del suroeste peninsular mientras que el 14 las temperaturas extremas alcanzaron sus valores máximos en la Comunidad Valenciana -con la ayuda del viento de poniente- llegando la localidad de Antella a los 45ºC. En cualquier caso, para quien quiera profundizar más en esta cuestión, copio a continuación un fragmento del capítulo dedicado a mayo de mi libro Meses y Tiempos:

 "....los episodios cálidos de mayo suelen darse, como es lógico, con la entrada sobre la Península de una dorsal anticiclónica en niveles medios y altos acompañada en los bajos por vientos débiles de componente sur. Uno de los más significativos fue el ocurrido a finales de la primera quincena del mes en 1999 durante el cual se alcanzaron los 41ºC en Padul (Granada), y 40ºC en Illora, también en la provincia de Granada y Villargordo en la de Jaén. En este caso, la temperatura a 850 hPa (unos 1500 metros de altura) -que es un estupendo indicador de lo cálida que es la masa norteafricana- era de unos 25ºC, más o menos la que suele darse en un caluroso día de julio.

Otro episodio muy importante fue el acaecido a mediados de mayo de 2006. Así, el día 17, se alcanzaron máximas de 40,1ºC el aeropuerto de Córdoba, 38,1 en Ciudad Real, 38 en Morón de la Frontera, 37,4 en Toledo y 38,4 en Jaén, todas efemérides absolutas.  Al día siguiente las máximas volvieron a dispararse, si bien centradas un poco más hacia el este y sureste; se alcanzaron de 40 ºC en Murcia, 39 en Alcantarilla y, ya en Baleares, 39,1 en Muro, 38,8 en Manacor y 38,4 en Sa Pobla. En esta situación la temperatura a 850 hPa era de casi 28ºC sobre el archipiélago, un valor muy elevado incluso para pleno verano. Este ha sido probablemente el episodio más importante de calor en la Península Ibérica en el mes de mayo.

En otra situación de este tipo, a principios de la tercera decena del mes en el 2009, pero con la dorsal mas centrada hacia Baleares, volvieron a registrarse en el archipiélago valores muy altos como 35,2 ºC en Sa Cabaneta, 34,2 en Palma-aeropuerto y 32 en Palma-Portopí.

Por su parte, Canarias también se ve afectada ocasionalmente en mayo por expansiones de las dorsales cálidas norteafricanas. Así ocurrió, por ejemplo, a principios de la última decena de mayo de 2003 con un registro de 37,6 ºC en Tenerife-Los Rodeos y también a finales de la primera decena de 2007 con máximas de 32,4 ºC en el aeropuerto de Mazo en La Palma y en San Bartolomé (Gran Canaria)"

e) ¿ se puedan batir récords? 

Si no hubiera existido el episodio de 2015 casi podría asegurarse que sí. Como en este caso no parece que las temperaturas a 850 hPa lleguen a alcanzar los valores de aquel, no puede haber certeza de que eso vaya a ocurrir. En cualquier caso va a depender mucho de efectos locales o regionales que puedan producirse como fue el caso citado de 2015 cuando el "ponent" disparó las temperaturas en la Comunidad Valenciana. Lo que sí podría ser un récord, si no me equivoco, es su fecha de ocurrencia ya que los episodios anteriores se han registrado como pronto a mediados de mes. Si ese adelanto corresponde a una tendencia generalizada de expansión hacia la primavera de las temperaturas veraniegas como ya apuntó un estudio publicado hace unos cuatro años -y que tuvo gran repercusión mediática- es algo que habrá que estudiar a posteriori.

f) ¿Es una ola de calor? 

La definición oficial de AEMET de ola de calor es ésta:

"Es un episodio de, al menos tres días consecutivos en que, como mínimo, el diez por ciento de las estaciones consideradas registran máximas por encima del percentil del 95 por ciento de su serie de temperaturas máximas diarias de los meses de julio y agosto del periodo 1971-2000"

Tras los datos que se registren y el estudio que realice la Agencia, veremos si se puede considerar así. De lo que sí podemos hablar ya en cualquier caso es de un periodo de temperaturas muy elevadas para la época.

g) ¿Tiene que ver con el cambio climático? 

Para responde a ello habría que investigar a mi juicio dos cosas: Si este tipo de situaciones sinópticas se están haciendo más frecuentes en primavera, y si la temperatura de la masa de aire a 1500 metros de altura -un  excelente indicador de la intensidad de estas situaciones- va siendo progresivamente más alta. Respecto a la primera cuestión hay ya, como hemos visto, estudios que apoyan esa expansión hacia la primavera de las temperaturas veraniegas. En cuanto a la segunda no hay resultados en principio que lo sustenten pero sí  parece claro en cualquier caso que esas temperaturas van llegando antes. Probablemente ello sea una muestra más de la progresiva expansión hacia el norte de la atmósfera tropical/subtropical. 



17 de abril de 2020

Primavera entre danas, vaguadas y borrascas frías

Tras el paso de distintas danas/borrascas frías durante los últimos días, la Península queda ahora afectada por la rama delantera de una gran vaguada atlántica, bien patente en la imagen del canal de vapor de agua con un eje aproximado sur de Irlanda-oeste de Madeira. En el seno de ella aparecen ciertas irregularidades que se corresponden con algunas pequeñas circulaciones secundarias unidas a pequeños embolsamientos de aire frío, sin que ninguno de ellos llegue a constituir ninguna dana. 

Imagen del canal WV de Meteosat de las 12 UTC de hoy 17 de abril


Así veía este mediodía el satélite polar TERRA la vaguada de gran extensión que hoy nos afecta. A la izquierda aparecen los cirros unidos a la rama descendente de la dorsal que empuja al tiempo que "estrecha" la vaguada.


Una vista ampliada de la zona interna de la vaguada con diversas circulaciones mesoescalares en su seno. Algunas pueden ser restos de antiguas danas o "minidanas" y otras, intentos de formación de circulaciones cerradas que no llegan a consolidarse. Un ejemplo muy interesante es la estructura que aparece casi en el centro de la imagen en la que aparecen bandas espirales girando alrededor de un centro con una zona convectiva.

Pues bien, esta vaguada se va a ir estrechando cada vez más por el empuje de la dorsal situada más al oeste y al mismo tiempo se irá trasladando hacia el este de modo que está previsto que atraviese la Península Ibérica entre la tarde del sábado y el domingo. Es una vaguada a la que hay que prestar cierta atención ya que las que tienen un carácter muy alargado o "afilado" suelen dar lugar a algunas tormentas de carácter severo debido a fuertes advecciones de vorticidad en su zona delantera con intensos movimientos ascendentes y también a veces por la presencia de una marcada cizalladura vertical. 

La actual circulación de vientos del sur/suroeste en niveles medios-altos que esta vaguada induce sobre la Península no es completamente rectilínea sino que, como casi siempre suele ocurrir, muestra pequeñas ondas embebidas en ella más perceptibles a veces (no siempre) en las imágenes de vapor de agua que en las topografías. Las zonas delanteras de estas pequeñas ondas favorece los movimientos verticales y por tanto una intensificación de los chubascos y tormentas. No se trata de frentes en sentido estricto ya que no hay separación de masas de aire en niveles bajos. Por eso en los mapas previstos de superficie se representan como líneas continuas que podrían identificarse con el eje de esas pequeñas vaguadas que suelen recibir la denominación de líneas de discontinuidad y también a veces líneas de inestabilidad. En cualquier caso los criterios de identificación, y sobre todo los de representación, o no, en los mapas, son a veces distintos en los Servicios Meteorológicos y puede no haber coincidencia en mapas previstos para un mismo momento. Ello puede verse por ejemplo en los mapas previstos para las 12 UTC de hoy realizados por el Met. Office británico y por AEMET. Ninguno de ellos es a mi juicio incorrecto y, como apunto, la diferencia proviene de esos distintos criterios.

Mapa de superficie de AEMET para hoy a las 12 UTC

Mapa de superficie del Meteorological Office británico para la misma fecha y hora.

Tras el paso de esta vaguada parece que se abre otra vez un ciclo de llegada de nuevas danas o borrascas frías, procedentes ahora más bien de singularidades del chorro polar  que de circulaciones subtropicales, como era más común en días anteriores.  Parece por tanto que va a continuar durante la próxima semana el tiempo primaveral de chaparrones con ratos de cielos despejados aunque quizás con temperaturas algo más frías. Sigue la primavera en forma.

29 de marzo de 2020

Pues sí, nieve de marzo a la vista

Me estaba costando hacer algún apunte sobre la situación meteorológica que se aproxima y que probablemente va a dar lugar a precipitaciones por la mayor parte de España y Baleares, que serán de nieve en amplias zonas de la mitad nordeste peninsular. Y me costaba, en primer lugar, porque estas situaciones para producirse requieren un enlace "fino" entre distintos elementos atmosféricos, enlace del que en general no se puede estar muy seguro hasta algún día antes, y más en primavera. Y en segundo lugar por el cierto cuidado con el que hay que contemplar ahora las evoluciones de los distintos modelos dado el impacto que puede tener en sus análisis de partida la abundante pérdida de datos que supone la cancelación de un gran número de vuelos comerciales dotados del sistema AMDAR. Una instalación que llevan muchos aviones mediante la cuál miden y transmiten de forma automática y de inmediato a los centros de predicción un importante número de datos de niveles medios y altos de la atmósfera. 

En cualquier caso, la evolución de situación parece que ya confirma el "escenario" de una obra meteorológica muy clásica y la actuación de los dos "actores/actrices" principales de ella. Una vaguada de la circulación del chorro polar se estrecha sobre Francia y da lugar probablemente a una dana que, a lo largo del lunes, se desplaza por la Península. Su zona delantera puede asimilarse a un frente frío que mañana avanzará de norte a sur dando algunas precipitaciones débiles, pero sobre todo dejando tras él vientos fríos del nordeste. 

El otro actor -o actriz- es una borrasca fría atlántica que se acerca también a la Península y que desde las últimas horas del lunes y madrugada del martes hará fluir hacia el interior peninsular un aire húmedo y algo más cálido que el del nordeste al que antes me refería. 

Los "actores principales" a mediodía de hoy domingo 29 de marzo: la banda nubosa que se extiende desde el interior de Francia hacia el Cantábrico es un frente frío, no muy desarrollado, que es reflejo de la zona delantera de la vaguada del chorro polar. En pleno Atlántico, al oeste de Portugal, la borrasca fría que se irá acercando a la Península


La situación en 300 hPa mañana 30 de marzo a mediodía. Una dana, o al menos una baja cerrada en altura, se ubica sobre el norte peninsular mientras que la borrasca fría se ha acercado ya mucho a la Península. En altura los dos flujos van confluyendo en una corriente única. A partir de ello los ascensos -y la nubosidad, y las precipitaciones- se producirían en la zona delantera "de salida" de esa circulación.

Así ve AEMET la situación en superficie también mañana día 30 a mediodía. El frente frío, poco activo, procedente del norte, se mueve lentamente hacia el sur pero ya dejando tras él una clara circulación del nordeste con entrada de aire frío. La zona frontal casi ocluida de la borrasca atlántica todavía no ha entrado en la Península pero probablemente sí va llegando ya aire más húmedo y relativamente cálido.

Lógicamente ambos flujos deben encontrarse sobre el interior peninsular, pero ese encuentro no debe verse en mi opinión como una lucha o "guerra" de masas de aire, como a veces se dice, sino simplemente como una convergencia entre ambas y un remonte de la más cálida sobre la más fría -la del nordeste- al ser la primera más ligera.  Se forma así una banda nubosa, bastante eficiente en precipitación, que en los mapas suele representarse como un frente ocluido semi estacionario. 

Mapa de superficie previsto por AEMET para el martes 31 a mediodía. Las dos masas se han encontrado y el aire cálido ha remontado sobre el frío formando un frente ocluido de lento desplazamiento. Las precipitaciones se concentrarán en la banda nubosa asociada. 

Naturalmente en ese ascenso el aire húmedo condensa y forma nubes y precipitación que, en esta época del año y en los niveles donde ello tiene lugar, siempre o casi siempre es de nieve. La cuestión es sí esa nieve va a llegar hasta el suelo o se va a fundir antes, y entonces lo hará como lluvia. Esa transición depende de varios factores tales como las propias transformaciones termodinámicas que experimenta la nieve al caer, su contenido de humedad, lo más o menos fría que puede estar la masa de aire frío que tiene que atravesar en su caída y, por supuesto, sí se encuentra o no con el suelo antes de fundir, lo que depende lógicamente de la altitud de éste. Los modelos de predicción tienen en cuenta todos o la mayor parte de esos condicionantes y son capaces de discriminar con bastante exactitud las zonas donde la nieve llegará al suelo. En este caso, y como apuntaba más arriba, parece que ello ocurrirá en gran parte de la mitad nordeste peninsular. 

Precipitación total prevista hasta mediodía del jueves. En principio parece más favorecida por ella la mitad sureste peninsular y Baleares así como zonas del centro.

Precipitación de nieve acumulada hasta el jueves 2 de abril. La acumulación más importante y significativa se acumulará previsiblemente durante el martes

En general no parece que las nevadas vayan a ir más allá del martes, al menos de forma amplia. Para el miércoles, la dana europea y la borrasca fría habrán interaccionado,  y la renovada borrasca fría se situará haciaPortugal. De este modo el flujo de aire frío se habrá cortado, con lo que la mayoría de las precipitaciones serán ya en forma de lluvia. 

El miércoles 1 de abril, la baja fría se ubicará probablemente hacia la zona de Lisboa y seguirá originando precipitaciones sobre zonas del centro y sobre todo mediterráneas pero ya, en general, de forma líquida al haberse cortado la enttrada fría en niveles bajos. 

¿Son raras las nevadas en marzo sobre todo en zonas relativamente bajas? No demasiado. De forma nada exhaustiva, tirando de datos que recogí en mi libro "Meses y tiempos", podemos recordar que el 20 de marzo de 2007 Burgos registró casi 45 mm en forma de nieve o que entre el 23 y 27 de marzo de 1992 más de 100 pueblos de León quedaron incomunicados por la nieve. Nada raro por tanto y más en una situación como ésta que no parece que vaya a perdurar mucho. 

A este respecto dice un antiguo refrán que "Nieve marcelina, en sus patas se la lleva la gallina". Quizás en algunas zonas las gallinas -donde estén al aire libre- probablemente tengan que trabajarlo un poco más, pero dada la rápida evolución de la situación no parece que puedan presentarse problemas graves salvo en zonas o situaciones donde los inconvenientes de la presente epidemia pudieran sumarse a la evolución atmosférica.   

26 de marzo de 2020

Tiempos del este o de "marcha atrás"

Me suelo referir a “tiempo del este” al relacionado con la mayor o menor retrogresión de una vaguada europea/mediterránea hacia España con mantenimiento del flujo de componente este en superficie. Es un tiempo “marcha atrás” que presenta dificultades de predicción por su propia naturaleza, ya que las circulaciones del este tienden a ser inestables y crean con frecuencia remolinos internos, que son a veces relativamente mal manejados por los modelos.  Además, a veces ocurre que, en el seno de esas vaguadas retrógradas, se crean circulaciones cerradas con pequeños embolsamientos fríos. Éstos suelen dar desarrollos convectivos bajo su núcleo con precipitaciones muy irregulares, aparte de las que se pueden producir en su zona delantera de ascensos, que son también de más difícil predicción y vigilancia en estas situaciones retrógradas. Hay muchos ejemplos de evoluciones de  este tipo pero quizás las más emblemáticas, o de más fácil recuerdo, son las inundaciones del País Vasco de agosto de 1983, en pleno verano, en la que una corriente del nordeste en niveles altos muy inestable dio lugar a una pequeña baja en altura que desarrolló una impresionante convección con tremendas inundaciones en el País vasco, o la del 9 de enero de 2009 en la que una dana -también en retroceso- dio lugar al famoso episodio de nevadas en la zona centro peninsular y muy singularmente en Madrid.

Pues bien, mañana tenemos otro episodio de tiempo “marcha atrás”. La vaguada de eje este-oeste que llevaba ya algunos días afectando a Europa central y zonas mediterráneas se ha ampliado albergando una baja en su seno al tiempo que se va extendiendo hacia el oeste y penetrando en la Península Ibérica algo más de lo que los modelos indicaban días pasados. Incluso dan la formación de una baja cerrada en altura que podría crearse como un segundo núcleo de la ya existente y que llegaría a colocarse mañana sobre el interior peninsular para dirigirse el domingo de nuevo hacia el Mediterráneo.

A mediodía de hoy 26 de marzo, la imagen WV muestra el avance hacia el oeste de la vaguada que estos días se encontraba sobre Europa Central y parte del Mediterráneo. La formación y potenciación de una baja o circulación cerrada en su centro ha dado lugar a una amplia formación nubosa en su zona delantera.

La topografía de 300 hPa prevista para hoy a las 18 TMG refleja el avance hacia el oeste de la amplia vaguada con un núcleo frío centrado hacia la Costa Azul y se podría intuir otro hacia el sur de Cerdeña.
La topografía prevista para la madrugada del sábado muestra una dana centrada sobre el interior peninsular y otra sobre el sur de Italia. A veces, en estas situaciones, las circulaciones cerradas no duran mucho o no se ubican como se prevén. 
Naturalmente con esta situación los modelos prevén lluvia y algunas nieves en zonas del centro y mitad oriental peninsular para viernes y sábado. 

Precipitación acumulada durante el viernes y sábado según el Centro Europeo

Nieve acumulada según el Centro Europeo durante el viernes y sábado

Una situación a vigilar y muy interesante para ver si se desenvuelve del modo que los modelos apuntan. Y, en cualquier caso, sean siempre bienvenidas lluvias y nieves si no son violentas, lo que no parece en este caso.

25 de febrero de 2020

Algunas reflexiones sobre la intensa calima en Canarias

Ahora que la tremenda irrupción de polvo sahariano sobre Canarias va llegando a su fin, me parece un buen momento para compartir algunas reflexiones personales sobre la situación en sí misma y los avisos meteorológicos que la han acompañado. Adelanto que no soy muy experto en este tipo de situaciones pero, en cualquier caso, pienso que quizás pueden contribuir al necesario debate  sobre sus causas y  la evolución de los citados avisos. 


Imagen del día 23 de febrero a las 16 UTC con la entrada de aire africano en pleno desarrollo

La situación atmosférica causante de la irrupción parece en principio bien determinada, al menos desde un punto de vista cualitativo. La dana situada algo al oeste del archipiélago recondujo hacia ella y aceleró la circulación de vientos africanos de componente este e hizo que irrumpiera sobre las islas una masa de aire con una gran cantidad de polvo en suspensión con una concentración de partículas poco o nada conocida hasta la fecha. 

Conviene por tanto detenerse en principio en cuál puede haber sido la causa de que esa concentración fuera tan alta. Por un lado puede pensarse que, ya en su origen, esa masa la poseía y que la gran velocidad del viento pudo haber originado un transporte mucho más rápido y eficaz, e incluso provocar un incremento de la concentración al levantar más polvo durante su recorrido. Pero esa gran velocidad (en sentido amplio, otra cosa es la aceleración por el efecto ladera) debe estar unida a una intensificación del gradiente de presión en la zona. En un primer vistazo a los mapas se me ocurre pensar que puede haber estado ligada a la expansión sobre el norte de África desde la Península Ibérica de una gran zona anticiclónica así como, lógicamente, al descenso de presión en superficie en la zona delantera de la dana. 

Análisis de superficie de ECMWF del día 21 de febrero a las 12 UTC. Las isobaras se presentan a intervalos de 5 hPa y los colores amarillo y verde corresponden a zonas con vientos más fuertes en 850 hPa (umbrales de 36 y 54 km/h). Aparece un anticiclón que se extiende desde Azores a Italia con la isobara de 1030 hPa sobre el sureste de la Península Ibérica. Un débil seno de bajas presiones sobre Madeira corresponde probablemente a la presencia de la dana en altura. 
El mismo análisis 24 horas más tarde (22 de febrero). Las altas presiones se refuerzan en el norte de Marruecos donde ya aparece la isobara de 1030 hPa. El seno de bajas presiones aparece ahora sobre Canarias algo más marcado. Todo ello contribuye a un aumento del gradiente y por tanto del viento sobre el Sahara occidental y el archipiélago canario.
Veinticuatro horas más tarde (23 de febrero a las 12 UTC).  La isobara de 1030 hPa se ha extendido algo más hacia el sur. Por otra parte se cierra ya una pequeña baja de 1015 hPa sobre el archipiélago. El gradiente de presión y el viento se incrementan sobrepasando en 850 hPa el umbral de los 70 km/h

En cualquier caso estas son algunas hipótesis que deben ser confirmadas o desechadas en los estudios que se lleven a cabo, que deberían incluir también la comparación con otras situaciones pasadas de intensas calimas. Lo que sí conviene señalar es el acierto de los modelos numéricos en la predicción de la situación, y no sólo de los puramente atmosféricos sino también, y de forma muy importante, de los específicos de transporte de aerosoles. Y junto con ello, la aplicación de las interesantes investigaciones desarrolladas en Canarias sobre la aceleración de los vientos por el  efecto ladera, potenciadas por el paso de la tormenta tropical "Delta" el año 2005, y que tanto tienen que ver con grandes destrozos y la propagación de incendios. 

Por lo que se refiere a los avisos de calima y a las opiniones expuestas en las redes sobre el interés de que también existan para estas situaciones los de tipo naranja y/o rojo, creo recordar que este es un tema que se discutió bastante durante la elaboración del sistema Meteoalerta. Se llegó a la conclusión -hablo de 2004 o 2005- de que no había forma de determinar a priori su intensidad y que, además, sólo se podía disponer como referencia de datos de reducción de visibilidad en las zonas de los aeropuertos. Se estimó que la mejor solución era dar un aviso amarillo como llamada de atención sobre la llegada de una situación de ese tipo y a la que había que prestar atención en el caso de actividades en las que pudiera interferir de forma sensible. Sin embargo, el impresionante avance que se ha dado en los últimos años en la predicción de las intrusiones de polvo y su caracterización a través de distintos parámetros, creo que pueden permitir ya la introducción de esos nuevos avisos, y supongo que si no se ha hecho todavía puede haber sido por no haberse presentado en los últimos años intrusiones de tan gran intensidad. Si ello va acompañado -como parece que así va a ser- de mensajes de protección civil a través de los teléfonos móviles, creo que esta situación, aún con todas sus graves consecuencias, puede significar la oportunidad de dar un gran paso adelante.

14 de febrero de 2020

El nacimiento y la vida acelerada de una gran borrasca

En el momento en que escribo esta entrada -tarde del viernes, 14 de febrero- está teniendo lugar en pleno Atlántico norte el desarrollo de un gran remolino ciclónico que, ya mañana, se va a considerar como una de las más profundas borrascas atlánticas entre las registradas hasta la fecha y que al parecer llevará el nombre de "Dennis", al menos para los Servicios Meteorológicos de Gran Bretaña e Irlanda. De hecho los modelos apuntan a que su centro alcanzará mañana por la noche los 920 hPa; por tanto si consideramos que en estos momentos tiene alrededor de unos 974 podemos afirmar sin duda que se lleva a cabo una ciclogénesis "muy" explosiva. 

Mapa de superficie previsto por el Met. Office británico para la madrugada del domingo. El modelo prevé que la presión en el centro de la baja situado muy cerca de Islandia ronde los 920 hPa. Estaría muy cerca del récord de baja presión en borrascas extratropicales en el Atlántico norte. 

La imagen visible a estas horas de hoy viernes es muy interesante, aunque será más espectacular la de mañana cuando esté mucho más desarrollada la espiral nubosa que va a ir desarrollando. 

Imagen del canal visible de Meteosat de las 15 UTC del viernes 14 de febrero. Una impresionante y muy madura borrasca se centra sobre Islandia con unos 935 hPa en su centro. Sus fortísimos vientos han dado lugar a los primeros avisos rojos por viento que se han dado para esa isla. Esta borrasca -que no ha sido "bautizada"- va a ser sustituida de inmediato por "Dennis" que ahora se desarrolla al sur de ella en pleno Atlántico y que se muestra con esa gran "cabeza" nubosa al norte de la zona de Azores.

Sin embargo es la imagen en infrarrojo -aunque quizás menos espectacular- la que nos va a dar más claves sobre la evolución que está teniendo lugar. Pero, antes de verla, recordemos que 
la formación de una borrasca requiere la conjunción de algunos factores básicos. Factores que van a actuar sobre una pequeña borrasca preexistente  -muy comunes en la zona del frente polar- y que, si no existieran o fueran muy débiles, esa borrasca pasaría casi completamente desapercibida o desaparecería.

Ante todo es importante que se sitúe sobre ella un mecanismo de niveles medios-altos que provoque un importante descenso de presión. Ello suele suceder en la zona izquierda de salida de un potente chorro de niveles altos. Ahí existe una brusca deceleración del flujo de salida que tiende a "aspirar" aire de niveles bajos y provoca una caída de presión que lleva a que la borrasca de superficie potencie su profundización. 

Topografía de 300 hPa prevista por el Centro Europeo de Predicción para las 18 UTC de, hoy, 14 de febrero. Puede verse sobre el Atlántico el fortísimo chorro que, en su núcleo, puede alcanzar, como en la situación que acaba de ocurrir (temporal "Clara"), valores cercanos a los 400 km/h. Es en la zona delantera izquierda donde se produce una fuerte deceleración (transición del magenta al rojo, amarillo y verde) y se producen fuertes caídas de presión que marcan el camino de la borrasca, al tiempo que la sigue profundizando.

Pero, a su vez, esa caída de presión, hace que el aire afluya desde todas las zonas limítrofes hacia el remolino ciclónico, y lo hace tanto desde latitudes de más al norte (más frío) como de más al sur (más cálido). Ello da lugar a un fuerte contraste de masas generándose o potenciándose el correspondiente frente frío y cálido y teniendo lugar un ascenso de ese aire más cálido (y en general más húmedo) sobre el frío. En ese proceso se generan nubes con frecuencia muy espesas y a veces convectivas que liberan gran cantidad de calor latente y proporcionan mucha energía a la borrasca. Se desarrolla así un mecanismo de retroalimentación que no disminuye o cesa hasta que lo hacen esos mecanismos, bien porque la borrasca va absorbiendo cada vez aire más frío y/o porque cese o se desacople el mecanismo de niveles altos generador de las caídas de presión. 

Topografía de 850 hPa prevista por el Centro Europeo de Predicción para las 18 UTC de, hoy, 14 de febrero. Vemos dos grandes "picos" de ataque del aire subtropical hacia el aire frío provocados por la baja presión del interior de las borrascas. Uno sobre Gran Bretaña que corresponde a la gran borrasca "sin nombre" a la que antes hacía referencia, y otro al noroeste de Azores que es el provocado por esta nueva borrasca. Se ve como en algunas zonas el contraste de temperaturas es muy marcado y en esas zonas se produce un fuerte remonte del aire subtropical sobre el polar liberando mucha energía. 
Veamos ahora ya la imagen infrarroja de las 15 UTC: Aparece por una parte la inmensa banda nubosa de la borrasca sin nombre y al sur de ella las bandas ligadas a la evolución de "Dennis" y en las que nos centramos. Distingamos la gran banda elongada unida al potente chorro de niveles altos mientras que por debajo de su extremo más oriental -allí donde se deben estar produciendo las mayores caídas de presión- se atraviesa otra más gris -por tanto más cálida y más baja- que pertenece ya a la incipiente "coma" de esta nueva borrasca. Esta "coma" gira ciclónicamente y acaba en un pequeño círculo oscuro de cielo despejado. Ese es el núcleo de la borrasca y donde se registra la presión más baja. Es también muy interesante destacar cómo en esa banda nubosa "atravesada"  se da un cambio de coloración del gris al blanco al tiempo que toma un aspecto más "grumoso". Corresponde a una zona con potentes nubes convectivas que, mediante la liberación de grandes cantidades de calor latente, contribuyen en gran medida a la intensificación de la borrasca. 

Imagen de las 15 UTC de un canal infrarrojo de Meteosat que nos da muchas claves sobre la evolución de "Denis" que aparece en el centro de la imagen.

Como apuntaba más arriba, el desarrollo de la borrasca será mucho más intenso en la medida de que haya mucha energía disponible, y esa energía la proporciona en una gran medida el aire cálido y húmedo subtropical que acude hacia la baja. Se que soy reiterativo pero, de nuevo, se vuelve a constatar el gran protagonismo -tanto para el proceso de niveles altos como de niveles bajos- de un aire tropical/subtropical muy "rico" en calor y humedad y que alcanza reiteradamente latitudes que no son propias de esta época; lo mismo que en distintas situaciones de los últimos meses. Es justamente esta reiteración de episodios ¿históricos? y no tanto su naturaleza física -aunque un poco también-  lo que me hace pensar que algo va cambiando en la circulación atmosférica, al menos en nuestras latitudes.  

8 de febrero de 2020

¿Borrasca "Ciara"...o temporal "Ciara"?

De nuevo una intensa y amplia circulación de vientos del oeste sobre el Atlántico norte va a dar lugar a un fortísimo temporal marítimo y a una situación de vientos muy fuertes con lluvias y nevadas en gran parte de Europa occidental si bien en España -salvo la zona cantábrica- se notaran poco sus efectos. Esta situación se está atribuyendo por el Servicio Meteorológico británico a una borrasca denominada "Ciara" que ahora se está formando hacia el área de Terranova y que va a cruzar con rapidez el Atlántico hacia las Islas Británicas. En cualquier caso, no son situaciones desconocidas en el periodo invernal. 

Imagen del GOES-East de hoy 8 de febrero a las 07,30 UTC (NOAA)
 En la imagen puede verse una gran espiral nubosa muy hacia el norte, casi en el límite de la imagen, que corresponde a una madura y profunda borrasca de unos 930 hPa que va a permanecer casi estacionaria en esa zona al tiempo que se rellena poco a poco. Algo al sur de ella, aproximadamente hacia Terranova, tiene lugar la formación de otra nueva en la zona de contacto entre la gran irrupción de aire subtropical proveniente del golfo de Méjico y el aire polar ligado a la circulación del noroeste de la "vieja" borrasca. Ahí, con la ayuda de la circulación de niveles medios y altos, se origina el remolino que da lugar a la "nueva" borrasca que se va a denominar "Ciara". 

Comparemos esta imagen con la que puse en este blog el pasado mes de diciembre en relación con el temporal que tuvimos en España y que se atribuyó a las borrascas "Elsa" y "Fabien":

Imagen del GOES-East del 11 de diciembre
En esta imagen -que tanto parecido tiene con la anterior- vemos de nuevo el gran protagonismo de la irrupción del aire cálido y húmedo subtropical. A mi juicio son estas circulaciones de gran escala, que se extienden a través del Atlántico con una cierta periodicidad, las que proporcionan la mayor parte de la energía a estas situaciones de fuertes vientos y lluvias. Es verdad que, en su confluencia con el chorro polar, generan una serie de ondas -borrascas de mayor o menor tamaño o simples ondulaciones frontales- que no son sino singularidades de esa gran estructura pero de dimensiones espaciales y temporales menores. 


Topografía de 300 hPa a las 06 UTC de hoy 8 de febrero. Puede verse una cierta confluencia entre la circulación subtropical y la polar.

Pero, para el propósito de esta entrada, vamos a fijarnos con detalle en la evolución en superficie y veamos a este respecto algunos mapas previstos por el Servicio Meteorológico británico para los próximos días: 

Mapa de superficie previsto por Met Office para las 00 UTC del domingo 9 de febrero
Puede verse la borrasca "madura" con 940 hPa al sur de Groenlandia y al sureste de ella el seno de baja presión con 961 hPa que se convertirá en "Ciara". Al sur de ambas estructuras aparece una amplísima circulación del oeste con diversas ondas frontales embebidas. Algunos de esos frentes están ligados directamente a la borrasca y otras son consecuencia de pequeñas y poco duraderas ondulaciones en la potente circulación  de niveles medios y altos.

Demos un salto de 12 horas y vayamos a mediodía del domingo:

Mapa de superficie previsto por Met Office para las 12 UTC del domingo 9 de febrero

"Ciara" se encontraría centrada sobre el norte de las Islas Británicas con 946 hPa en su centro habiendo sufrido una profundización de unos 15 hPa en unas 12 horas con lo cuál podría considerarse que ha sufrido un proceso de ciclogénesis explosiva. En este momento sí puede atribuirse a "Ciara" la adversa situación meteorológica sobre las Islas Británicas y Francia. Pero sobre todo el Atlántico permanece la amplia e intensa circulación de oestes con algunas ondas y discontinuidades que no están ligadas a la borrasca.

Doce horas más tarde, en las primeras horas del lunes 10 de febrero:

Mapa de superficie previsto por Met. Office para las 00 UTC del lunes 10 de febrero
La que fue, o quizás siga siendo "Ciara", se encuentra ya sobre Escandinavia pero el gran e intenso flujo del oeste permanece sobre todo el Atlántico norte manteniendo el duro temporal en la mar y los fortísimos vientos sobre gran parte de Europa occidental. "Ciara" es un gran "remolino" que se formó en esa circulación conjunta polar-subtropical  pero que tiene un ciclo de vida más corto que el temporal en sí.

Topografía de 300 hPa a las 00 UTC del lunes 10 de febrero. Aparece el potente chorro ¿polar-subtropical? que con más de 300 km/h en su núcleo soporta esta situación

Volvamos a superficie: doce horas más tarde, mediodía del lunes, 10 de febrero:

Mapa de superficie previsto por Met Office para las 12 UTC del lunes 10 de febrero
"Ciara" se mantiene casi estacionaria sobre el norte de Escandinavia mientras una nueva borrasca se desarrolla al oeste de Islandia y nuevas ondas frontales atraviesan las Islas Británicas. Se mantiene el gran temporal de mar, viento y lluvia...¿Se va a seguir atribuyendo a "Ciara"?

Como ya he mantenido en alguna otra ocasión si se estima que por motivos de una mejor comunicación debe ponerse nombre a algunas situaciones de tiempo adverso, creo que es mejor que se refiera al temporal en sí (delimitado quizás por los periodos de vigencia de avisos naranjas y/o rojos) y no a una borrasca concreta, de modo que no se siga hablando de ella cuando ya se encuentra a miles de km de distancia o incluso haya desaparecido tal como ocurrió en el pasado temporal mediterráneo de enero atribuido a "Gloria".

Pienso, al igual que comenté en otra entrada anterior, que sería también importante desarrollar en España una mayor investigación sobre estas situaciones donde juegan un importante papel las circulaciones subtropicales, con su gran carga energética,  y que parecen hacerse más frecuentes o más intensas. Puede que sea una percepción pero en el contexto del cambio climático y más teniendo en cuenta la situación geográfica de España sería interesante pasar de percepciones a resultados científicos. 

26 de enero de 2020

Otro "temporal histórico"...¿o una nueva normalidad?

Acaba de finalizar otro temporal en el área mediterránea que ha vuelto a ser denominado "histórico" por tantos récords batidos en altura de oleaje, vientos fuertes o intensas precipitaciones de lluvia o nieve. Entre otros detalles llama mucho la atención que, en pleno mes de enero, las cantidades de precipitación alcanzadas no desmerezcan en absoluto de valores típicos de los grandes temporales mediterráneos de otoño y que, además, vengan acompañados de una marcada actividad tormentosa. No dejan tampoco de extrañar los récords de alta presión en superficie alcanzados en varios países europeos de forma simultánea. 

No voy a extenderme mucho en la evolución de esta situación a lo que ya dediqué una entrada anterior salvo destacar lo que más me ha llamado la atención de todo ello: la gran energía puesta en juego, energía que sólo puede provenir, o al menos en gran medida, de la participación de aire subtropical -o tropical- muy húmedo y relativamente cálido. Desde este punto de vista la anormalidad básica ha sido la presencia tan hacia el norte de este tipo de aire en pleno invierno. Otra cuestión  que habría que dilucidar más detenidamente es su conexión con el impresionante crecimiento de la gran dorsal atlántica que dio lugar al potente anticiclón de superficie, causante de los récords de presión a que antes me refería, y que contribuyó al establecimiento de los fuertes vientos mediterráneos que tanto nos afectaron. Se podría argumentar que también apareció la nieve: es verdad, pero el aire frío del nordeste que, al converger con el aire mediterráneo-subtropical, dio lugar a las nevadas era mucho menos frío del que solía entrar en invierno hace años. Y la gran cantidad de nieve solo puede justificarse por esa clara participación de ese aire tan húmedo al que me refiero.

A mi juicio, el problema de fondo en todo ello es la frecuencia creciente de situaciones más o menos adversas o extremas en las que interviene esta masa de aire desde hace ya bastantes años, bien sea en forma de aire subtropical marítimo causante de grandes o intensas precipitaciones o de aire subtropical continental, origen en buena medida de altas temperaturas o de olas de calor, incluso en meses como mayo o septiembre. Ello se complica cuando aparecen danas que siguen llegando a nuestras latitudes -no estoy seguro de si en mayor o menor frecuencia- y que encuentran un combustible -aire cálido y húmedo- cada vez de mayor "calidad" y "rendimiento" para la generación  de fenómenos adversos. Las referencias a varias de estas situaciones pueden encontrarse en muchas entradas de este blog que inicié hace ya ocho años si bien, lógicamente no se trata en absoluto de ninguna información científica. 

La cuestión es si todas estas situaciones tomadas en su conjunto, y desde un punto de vista climatológico, pueden constatar la realidad de una expansión hacia el norte de la atmósfera subtropical o tropical. Y si, por tanto, la Península Ibérica y Baleares no tienen ya un clima cada vez más de carácter subtropical que el que era típico de nuestras latitudes medias, y con distinto tipo de fenómenos que todavía no conocemos bien. 

Puede argumentarse que estas ideas son exageradas y preguntarse si no vienen provocadas en buena medida de la gran capacidad de observación que disponemos en la actualidad y de la rapidez con que la información fluye, e incluso a veces se magnifica. Desde mi experiencia de muchos y muchos años de observar prácticamente a diario las evoluciones atmosféricas pienso que, aunque algo haya de todo ello, existen señales claras de que las circulaciones atmosféricas están cambiando en nuestras latitudes y de que a veces no son ya las borrascas "de toda la vida" las que generan los fuertes temporales sino estas potentes incursiones del aire tropical que a veces, eso sí, pueden ser moduladas o parcialmente redirigidas por esas borrascas. 

Imagen del pasado 21 de diciembre, en pleno temporal "histórico" en la vertiente atlántica: Una gran banda de humedad tropical se dirige a la Península Ibérica desde, al menos, el Caribe. Desde mi punto de vista las borrascas "Elsa" y "Fabien" pudieron modular algo el comportamiento de esa banda que fue la gran protagonista de esa situación.
Imagen infrarroja del 18 de enero de este año. Sobre el Cantábrico se encuentra en pleno desarrollo la borrasca "Gloria", luego de tan efímera vida. Cuando horas más tarde llegó al Mediterráneo encontró una masa de aire cálido y húmedo procedente de una circulación subtropical que había alcanzado esa zona poco antes  y que se visualiza por esa gran banda nubosa sobre la costa africana. ¿Pudo ser el "combustible de excelente calidad" que dio lugar posteriormente a los fuertes vientos e importantes precipitaciones?

En cualquier caso es verdad que estas cuestiones no puede estar basada en opiniones de aficionados o blogueros; por eso desde hace tiempo vengo reclamando una potente iniciativa a nivel gubernamental -Ministerios de Ciencia e Innovación, de Universidades, y de Transición Ecológica- para establecer un plan estatal de investigación de la evolución atmosférica en España. Me consta que hay departamentos universitarios que están en ello, pero creo que son pocos y, por lo que me llega, dotados en general de pocos recursos.

Es necesario comprobar científicamente esa evolución en el contexto del cambio climático para decidir la mejor forma de convivir con ella -aparte por supuesto de seguir luchando por la disminución drástica de la emisión de dióxido de carbono y otros gases- y ver qué medidas hay que adoptar desde muchos puntos de vista: protección civil, ambiental, económico, urbanístico....y tantos y tantos otros. Incluso es posible que los meteorólogos tengamos que revisar algunos modelos conceptuales de fenómenos atmosféricos o de técnicas de predicción. Lo que en cualquier caso no se puede hacer es mirar hacia otro lado o enfocar todo ello desde una visión reduccionista o cortoplacista. Nos jugamos mucho.