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2 de agosto de 2016

¿Tenemos un plan?

Hace unos días fue noticia en la prensa norteamericana el anuncio hecho por NOAA en relación con el desarrollo de un nuevo modelo global de predicción meteorológica que estará  totalmente operativo en el plazo de tres años. Si bien mantendrá la denominación de su antecesor –el actual GFS- sus objetivos son muy ambiciosos. Entre ellos destacan el incremento de la calidad de las predicciones más allá de los 8 a 10 días, la mejora de la predicción de huracanes, o la consecución de un adelanto en la  predicción de fenómenos adversos, tales como los temporales invernales, hasta dos o tres semanas en avance.

Los problemas en la predicción de Sandy fueron un revulsivo para la meteorología norteamericana

La noticia ha levantado mucha expectación, ya que, como podemos recordar, ha existido mucha frustración en Estados Unidos por el gran fallo del GFS en la predicción de la trayectoria de la tormenta tropical Sandy, sobre todo si se comparaba con la proporcionada por el modelo del Centro Europeo. Era algo que constituía la constatación definitiva de que este último modelo proporciona en general mejores predicciones que el citado GFS.  Esta situación condujo a que el gobierno norteamericano concediese más recursos económicos a NOAA  para la adquisición de ordenadores más potentes que permitieran el desarrollo de mejores modelos. Tras un periodo de estudio, la Agencia  ha tomado ya algunas decisiones importantes, tal como la elección del núcleo o "core" de ese modelo, el denominado FV-3, desarrollado por el Laboratorio de Dinámica de Fluidos de la Universidad de Princeton (GFDL), un centro de investigación de NOAA.

Esta decisión ha originado una polémica en el seno de la comunidad meteorológica norteamericana. De este modo, y aunque no haya sido así, la nota emitida por la agencia norteamericana parece la respuesta a las duras críticas que había formulado recientemente en su blog Cliff Mass, un profesor de ciencias atmosféricas de la Universidad de Washington.  Mass acusaba a NOAA de permanecer un tanto al margen de la cooperación internacional en predicción numérica y de elegir un modelo, el citado FV-3, de características muy obsoletas en cuanto a su física, en vez de otro, el MPASS desarrollado por el Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR), que a su juicio, representa hoy por hoy el estado del arte de la predicción numérica mundial. A estas críticas respondió Louis Uccellini, el director del Servicio Meteorológico norteamericano (NWS)en este artículo del Washington Post. En él, exponía que el FV-3 había demostrado ser más eficiente que el otro modelo y que, por supuesto, el NWS estaría dispuesto a amplias colaboraciones para su mejora.

En su crítica, Cliff Mass se refería también a la ausencia en NOAA de un plan estratégico detallado y a varios años vista en materia de predicción numérica, tal como lo tiene el Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo.  Y así es. En la última reunión de su Consejo, a finales de junio, el Centro aprobó por unanimidad  su Plan Estratégico para el periodo 2016-2025, tras llevar a cabo una amplia actividad de consultas entre sus propios científicos, los distintos Servicios Meteorológicos europeos y con los operadores de satélites meteorológicos. 



El nuevo Plan no ha tenido hasta ahora, al menos que yo sepa, ninguna repercusión mediática.  En parte puede ser debido a  estar exento de polémica y, quizás también, por la habitual discreción mediática del Centro Europeo. En cualquier caso, sus objetivos fundamentales me parecen realmente importantes.  Uno de ellos, al igual que en el caso norteamericano, es la predicción de fenómenos meteorológicos de alto impacto hasta dos semanas antes de su ocurrencia, utilizando un enfoque probabilístico. Y, justamente, la potenciación del enfoque probabilístico, tanto en la producción como en la presentación de resultados, es otra de las grandes prioridades. Del mismo modo lo es la predicción a cuatro semanas de estructuras atmosféricas de gran escala y de las transiciones entre distintos regímenes del flujo. Lógicamente, en este contexto, parece también muy posible la mejora de las predicciones a plazo de un mes. Y para soportar muchos de estos objetivos  se pretende llegar nada menos que a los cinco kilómetros de resolución espacial en el modelo de predicción por conjuntos. El Plan del Centro Europeo toca también otros muchos aspectos, tales como el de la mejora de la predicción ambiental en el marco del programa Copérnicus -en el que el Centro desempeña un papel muy relevante- o la colaboración internacional o el de su propia financiación.

Se trata por tanto de un plan realmente importante por muchas cuestiones pero a mi juicio, fundamentalmente por tres:

 a) la prioridad fundamental de la mejora de la predicción de los fenómenos adversos, 

 b) la apuesta clara y definitiva –ya era hora- por el enfoque probabilístico en fondo y forma (se habla claramente de ofrecer a los predictores los distintos escenarios probables)

c) la mejora de la predicción mensual,  y 

c) los avances en la predicción ambiental. 

A un nivel más “humilde”, a los aficionados, comunicadores y “ex profesionales” de la meteo, nos hubiera gustado ver algún avance en la liberalización de un mayor número de productos, sobre todo probabilísticos. Creo que sería fundamental, entre otras razones, para la comprensión y utilización por la sociedad en su conjunto de la predicción probabilística.

Por tanto, sí, el Centro Europeo tiene un excelente plan y esperemos que el de NOAA también lo sea, más allá de la crítica de algunos sectores. La competencia entre grandes es fundamental en el marco de una sensata y amplia colaboración.

Y a todo esto…¿Cuáles son los planes a medio plazo de Panasonic y de IBM-Weather Channel en su apuesta por la modelización meteorológica y su explotación en múltiples o críticas aplicaciones ? Me temo que estos no los conoceremos, al menos en detalle.

20 de julio de 2016

¿Una inestabilización mayor que la esperada?

En los últimos días el debate se centraba sobre si la situación de estos primeros días de la tercera semana de julio acabarían siendo una ola de calor o quedaría todo reducido a un periodo de temperaturas elevadas típico del mes de julio. 

Si bien creo que es ésto último lo que va a ocurrir, el debate ha dado un giro relativamente inesperado al presentarse una marcada inestabilización -mayor de la esperada en mi opinión- en la masa de aire tropical marítima y terrestre que nos afecta desde ayer. Tras una noche agobiante en muchas zonas por la combinación de altas temperaturas y relativamente alta humedad,  la mañana ha empezado en zonas del centro y sur con una mezcla de fuerte calima, chubascos, al principio ligeros, y luego más fuertes, truenos, rachas fuertes de viento,... Es decir una inestabilización en toda regla.

En principio la situación me ha recordado un poco a las que hace bastantes años describía Alberto Linés y que solían ocurrir a mediados o finales de agosto. En ellas, una banda de tipo tropical-subtropical remontaba hacia la Península Ibérica y Mediterráneo originando actividad tormentosa sin que en los mapas meteorológicas pudiera verse una causa clara de ello. Solía coincidir con una aparente rotura de la zona de convergencia intertropical, muy desplazada hacia el norte, de tal modo que Linés llegaba a especular con algo así como una subida parcial de esa zona hacia nuestras latitudes. Creo recordar que era también en esas ocasiones cuando un extraordinario meteorólogo y piloto, Rafael Cubero, me decía que volando sobre el Mediterráneo veían bastante por debajo de su nivel de vuelo nubosidad no muy desarrollada pero con marcada actividad eléctrica y también sin una justificación muy clara para ella.

Pero, como digo, son situaciones más típicas de agosto que de julio y no me parecía que fuera el mismo tipo de inestabilización. Para constatarlo he querido revisar con cierto detalle las últimas imágenes del canal de vapor de agua de Meteosat, donde muchas veces pueden verse -no siempre- las claves de situaciones complejas. 



Antes que nada recordemos que partimos de una situación con dorsal sobre la Península y  vaguada al oeste, que advecta en su zona delantera una masa de aire con polvo en suspensión. Esa vaguada tendía a pasar hacia el este sin llegar a individualizar una dana al sur o suroeste peninsular. De haber sido así,  hubiera provocado un periodo más prolongado de altas temperaturas y quizás esa ola de calor. Pues bien, el paso de esa vaguada hacia el este podría generar algunos chubascos y tormentas en la mitad norte y puntos del centro, pero, en principio, no de un modo tan relativamente generalizado y más en el propio seno de la masa con polvo en suspensión.

Pues bien, en la imagen de las 21 UTC de anoche se ve esa vaguada al suroeste, y por delante de ella la masa tropical-subtropical con polvo en suspensión. Un polvo probablemente levantado y empujado hacia ella por esa estructura de carácter tropical que se sitúa en África, enfrente del archipiélago canario y que está también dando allí un tiempo "interesante" que conviene no perder de vista. Lo que sí es también interesante observar es esa débil ondulación que se va formando en la parte delantera de la vaguada, más o menos en la misma latitud de Gibraltar:



A las 00 UTC, esa peqieña incurvación ha ido a más, de modo que se está desarrollando un pequeño embolsamiento frío a la altura del cabo de San Vicente:

Añadir leyenda

A las 03 UTC esa estructura está más formada y se ha convertido ya en una ¿"minidana"?...¿vaguada secundaria"? en la zona delantera de la vaguada principal. Ello se refleja tambièn en la inestabilización que está provocando en la banda nubosa delantera en forma de ondas transversales y de algunos núcleos convectivos.  



A las 06 UTC ese núcleo secundario se encuentra sobre la mitad norte de Portugal y la convección se ha desarrollado bastante delante de ella, si bien ese desarrollo también es debido al ascenso más generalizado provocado por la presencia de la vaguada principal.




Por fin, ahora, a las 9 UTC , ese remolino secundario se encuentra sobre Castilla y León y es delante de él donde la banda nubosa que atraviesa la Península provocada por la vaguada principal -que empieza a desestructurarse- se encuentra más engrosada y activa.



Por tanto, en mi opinión, esa mayor y quizás no muy esperada mayor inestabilización en la banda tropical-subtropical, ha venido unida a esa estructura secundaria desarrollada en las últimas horas en la zona delantera de la vaguada. 

¿Era eso lo que "veía", ya con su resolución aumentada, el modelo del Centro Europeo, cuando mostraba un aumento transitorio de la temperatura a 850 hPa, que pasaba en 12 horas de 22ºC escasos a mediodía de ayer a casi 28ºC durante la pasada noche, algo  que, de hecho, se ha producido? 

En fin, situación muy interesante y con algunas incógnitas. Yo he esbozado esta explicación con un análisis muy rápido y quizás no del todo correcto. Seguro que hay puntos a debatir. Os animo a ello. 

16 de junio de 2016

¿Avisos meteorológicos desde la empresa privada?

La importancia que se da en Estados Unidos al desarrollo de la empresa privada otorgando con frecuencia al sector público sólo la responsabilidad de la obtención y distribución de datos básicos para su funcionamiento, llega de vez en cuando a extremos en principio preocupantes. Tal como relata el Washington Post ,así ha ocurrido hace unos días, cuando el representante republicano por Oklahoma Jim Brindestine presentó en el Congreso una propuesta de ley mediante la cuál se prohibiría al National Weather Service (NWS) crear cualquier servicio que esté desarrollado, o pueda serlo, por la empresa privada. Y, además, exigiría al NWS "incorporar soluciones comerciales" en programas que ya existen. En palabras de Bridestine "NOAA debería focalizarse en propocionar los datos básicos que otros utilizan para producir predicciones para salvar vidas, mejor que dedicar esfuerzos y tecnologías que se emplean, o podrían emplearse, por el sector privado".

Mapa de avisos del National Weather Service. Los colores se refieren a distintos fenómenos meteorológicos adversos

Esta declaración supone un golpe de gracia a lo que tradicionalmente se ha considerado la responsabilidad básica de cualquier servicio meteorológico, como es la salvaguarda de vidas y bienes mediante la emisión de todo tipo de avisos y predicciones de fenómenos adversos. Debe considerarse por otra parte el grave problema social que supondría la emisión de estos avisos por distintas fuentes y con distintos criterios y, además, sujeta esta actividad a los intereses cambiantes de las empresas de servicios meteorológicos. En cualquier caso, y en honor a la verdad, hay que reconocer que la existencia de avisos paralelos es algo que conocemos en España, dado que desde hace bastantes años se simultanean avisos de AEMET con los de los Servicios Meteorológicos catalán y vasco, aunque la gran distinción respecto al caso norteamericano es que estos organismos son todos de carácter público.

No se el recorrido final que tendrá esta propuesta de Brindestine, aunque desde luego en el Congreso ya se ha celebrado alguna reunión informativa con responsables de distintas empresas meteorológicas norteamericanas, entre ellas Accuweather. Sin embargo, lo que me interesa -al menos por ahora- de esta noticia es el contexto en el que se produce, que es el del creciente interés de las grandes empresas tecnológicas por la meteorología, tal como hemos visto recientemente en la adquisición por parte de IBM de una parte sustancial de Weather Channel o en la puesta a punto por parte de Panasonic de un modelo de predicción a escala global basado en el GFS norteamericano y que, según la empresa, posee una calidad cercana a la del Centro EuropeoTodo esto indica que el "universo" de los servicios meteorológicos se mueve con mucha rapidez a caballo de los grandes logros alcanzados por los distintos modelos de predicción. Como es lógico, el público se inclinará hacia quienes les suministren un mejor producto, sobre todo si es de forma aparentemente gratuita o a muy bajo coste. 

En este contexto vuelvo a preguntarme por la estrategia que deben plantearse los Servicios Meteorológicos tradicionales, y más en concreto los europeos, si quieren acomodarse a esta revolución tan rápida, que llega incluso a cuestionar lo que ha sido -y hoy todavía sigue siendo- su responsabilidad básica, como es la emisión de avisos. Existe la posibilidad que los estados europeos consideren que, en este caso, la responsabilidad única estatal no es discutible ni negociable, o que la Organización Meteorológica Mundial muestre un rechazo claro a esta posibilidad. Pero...¿y si en el contexto actual eso no ocurre así?.... ¿Deben luchar por demostrar que son los mejores por la capacidad de su personal y sus recursos? ¿Son capaces de demostrarlo? ¿Tendrían que quedarse como meros suministradores de datos? ¿Deberían subcontratar servicios? ¿Deben mantener sólo una actividad representativa y coordinadora? ¿Qué reflexión se está haciendo? Supongo que estarán en ello. El tiempo "cronológico" va muy rápido para el tiempo "meteorológico".

15 de junio de 2016

Las inundaciones en Francia y Alemania: ¿cambio climático?


Con frecuencia me he referido en este blog a las dificultades que cualquier meteorólogo ha experimentado cuando los medios le preguntan sobre si la magnitud o la intensidad de algún fenómeno atmosférico extremo tiene que ver con el cambio climático. Sin embargo, también he hecho mención al gran avance que ha supuesto la extensión y normalización de los estudios de atribución tendentes a conocer la probabilidad de que el evento en cuestión se haya producido, o haya sido más intenso, a consecuencia del calentamiento global. De este modo, existe ya desde hace unos años una iniciativa de la American Meteorological Society por la que, anualmente, se publica una edición especial de su Bulletin en la que se recogen distintos estudios de atribución sobre algunos de los principales fenómenos adversos ocurridos el año anterior.

Sin embargo, la espera de más de un año para conocer esos resultados no ayuda demasiado al interés de los medios -y por tanto de la sociedad- por conocer esa posible conexión. Por eso, empiezan a aparecer estudios hechos con mucha más inmediatez - a partir siempre de unas condiciones científicas estrictas- que nos permiten disponer de esa información de forma mucho más temprana. 

Foto: AP/Francois Mori
Pues bien, en este contexto, acaban de hacerse públicos los resultados de un estudio de atribución sobre las graves inundaciones sucedidas en Alemania, y sobre todo en Francia, que tuvieron lugar en los últimos días de mayo y primeros de junio, como resultado de varias jornadas de intensas lluvias, que originaron el desbordamiento de varios ríos. La causa meteorológica de esta situación fue la presencia sobre la zona de una borrasca fría semiestacionaria, que había experimentado un cierto movimiento retrográdo. Cabe señalar a este respecto que, en aquellos días, algunas salidas de los modelos numéricos de predicción apuntaban a una retrogresión aún más marcada, lo que hubiera afectado, seguramente también con lluvias intensas, al nordeste peninsular. 

El estudio al que me refiero ha sido dirigido por Robert Vautard, un científico del Laboratorio para el clima y el medio ambiente de Francia y en el que han colaborado el también instituto francés Pierre Simón Laplace, la Universidad de Oxford, el Real Instituto Meteorológico holandés, el Centro Climático de la Cruz Roja/Creciente Rojo y la institución norteamericana Climate Central, todo ello en el marco de un interesante programa internacional denominado World Weather Attribution.

Pues bien, este grupo consideró los extremos de lluvia acumulados en tres días entre abril y junio en las cuencas del Sena y del Loira,así como de en un día en el sur de Alemania y estudió mediante un conjunto de modelos climáticos la probabilidad de ocurrencia de eventos de este tipo en un mundo con y sin calentamiento global. Los resultados -que resumo a continuación- dieron una alta probabilidad de que este tipo de eventos sean ahora mucho más frecuentes en las cuencas francesas citadas  mientras que no puede obtenerse ninguna colnclusión de atribución en la zona alemana. 

Francia

A partir de diferentes metodologías -todas ellas coincidentes- el grupo encontró que el calentamiento global incrementó la probabilidad de las lluvias intensas asociadas con el evento del 29 al 31 de mayo en las cuencas del Sena y el Loira.

Periodo de retorno: Se concluye que un periodo de tres días de precipitaciones en la cuenca del Sena es muy raro en abril-junio, con un periodo aproximado de retorno de una centena de años. El evento es menos raro en la del Loira con un periodo aproximado de retorno de cincuenta años.

Evolución del riesgo: Comparando los recientes extremos de precipitación en abril-junio con las simulaciones mediante modelos climáticos de registros históricos, el grupo encontró que un evento como éste puede esperarse que ocurra ahora un ochenta por ciento más frecuentemente que en el pasado en la cuenca del Sena. Para la cuenca del Loira la probabilidad es de un noventa por ciento.
Alemania
Periodo de retorno: En una localización dada, el periodo de retorno de un episodio de precipitación tan intenso como el observado es de uno en 3000 años. Esto supone uno cada 20 años en algún lugar del sur de Alemania. 
Evolución del riesgo: La tendencia observada de un día de fuerte precipitación en el sur de Alemania es significativamente negativa mientras que el único modelo que simula la distribución correcta muestra una tendencia positiva significativa. Por tanto los resultados para esta región son no concluyentes y no puede hacerse en este momento ninguna conclusión de atribución.
La difusión del estudio -que en estos días se ha remitido ya a una revista científica- se ha criticado en algún medio al no haber tenido todavía ninguna revisión independiente. Eso es verdad, pero en mi opinión son muy significativos los resultados que se obtienen ahora de cara a la mentalización e interés social, que si se hace público dentro de 10 0 12 meses, sobre todo si se tiene en cuenta el prestigio de las instituciones involucradas. En cualquier caso, reconozco que el tema puede ser muy opinable.
Por último querría hacer una pequeña reflexión sobre el caso español. ¿Sería aquí posible disponer de un estudio de este tipo con la misma rapidez en relación con un episodio de lluvias muy intensas e inundaciones que ocurriera en un algún lugar de nuestra geografía ¿Tenemos conocimientos, expertos y recursos como para integrarnos en un programa como el citado World Weather Attribution u otro similar? Puede que estemos integrados y yo no lo sepa, pero, en cualquier caso, mi opinión es que sí que tenemos esos recursos y que, como siempre, sería una cuestión de organización y planificación a largo plazo con objetivos claros y definidos.





7 de junio de 2016

Una herramienta importante para la comunicación del cambio climático

Me he referido con frecuencia en este blog a la importancia de mejorar la comunicación y divulgación del cambio climático inducido por el calentamiento global si se pretende conseguir una mayor concienciación e implicación de la sociedad a través de una más adecuada comprensión del problema. He llegado a sugerir incluso la posibilidad de que alguna institución -o mejor un conjunto de instituciones españolas- se hicieran cargo de  un programa de realización de informes periódicos adaptados a nuestro país con explicaciones y argumentaciones sencillas y coherentes sobre las investigaciones que se realizan, o los cambios que se observan.  Por otra parte, podría proporcionar una explicación de alcance en relación con cualquier noticia significativa que sobre estas cuestiones apareciera en los medios. Ese material sería de gran utilidad general pero, sobre todo, proporcionaría un soporte valiosísimo y coherente para comunicadores y divulgadores ambientales.

Qué el tema no está resuelto a nivel mundial lo demuestra que la mejora de la comunicación del cambio climático ha sido el tema de debate en el simposio anual de comunicadores meteorológicos que se ha celebrado en París hace pocos días y del que hemos sido puntualmente informados por Mónica López a través de su cuenta de twitter y facebook.

Pues bien, en este contexto me ha causado mucha satisfacción la iniciativa descrita en este artículo del último número del Bulletin of American Meteorological Society en relación con el soporte eficaz a los comunicadores meteorológicos norteamericanos en relación con estos temas. Se trata de una página web bajo el nombre de Climate Matters en la que se facilitan todo tipo de informaciones, recursos audiovisuales, consultas con expertos o incluso webseminars o seminarios convencionales sobre el cambio climático tanto desde el punto de vista científico como de impacto social.

Así, en una de las secciones se ofrecen noticias y reseñas de temas de actualidad:



En otra, mapas y datos:



Y en otra, enseñanza sobre el clima, con todo tipo de recursos audiovisuales:




Creo que la iniciativa es magnífica y la lástima es que esté referida sólo a Estados Unidos. Aún así puede ser muy útil aquí para obtener informaciones actualizadas y recursos de carácter general. La iniciativa está liderada por NOAA y desarrollada con fondos de la National Science Foundation y otras instituciones filantrópicas privadas. 

¿Sería posible en España un proyecto semejante liderado -por ejemplo- por AEMET con la colaboración de AME, ACOMET... CSIC y patrocinado por alguna o algunas de las grandes empresas españolas?

27 de mayo de 2016

2011-2015 en España: Un interesante artículo de Rodríguez Ballesteros

En su interesante blog Mapas y gráficos climatológicos, César Rodríguez Ballesteros publica una interesantísima entrada -por la que le felicito- que lleva por título "Estudio de la variación de la frecuencia de ocurrencia de efemérides de temperatura". El objetivo del trabajo en las propias palabras del autor es "el estudio de las temperaturas de los últimos 50 años para un conjunto de estaciones de AEMET, determinando las fechas en que se registran los valores extremos, o efemérides, de temperatura máxima y mínima diaria, así como la temperatura media mensual, media mensual de la temperatura máxima y media mensual de la temperatura mínima, con el fin de comprobar si como cabe intuir, está aumentando la frecuencia con que se registran dichas efemérides"

Como puede verse el tema es realmente interesante y de plena actualidad a la vista de los datos que se van conociendo a nivel nacional, pero sobre todo internacional, sobre los continuos récords de temperatura que se están batiendo un mes tras otro, y que están configurando a estos últimos años como los más cálidos a nivel mundial desde 1880.

Pues bien el trabajo de Rodríguez Ballesteros es claro, riguroso y con gráficos muy descriptivos. Aunque todos son muy interesantes y conviene estudiarlos con detalle, me fijo en éste como uno de los más representativos:

Impresiona ver el salto cuantitativo del quinquenio 2011-2015 ¿Fluctuaciones cada vez más marcadas en un contexto global de calentamiento?

En cuanto a  las conclusiones que presenta el estudio, no por sabidas -o intuidas-, dejan de ser muy interesantes. Aunque, una vez más, animo a que se lea todo él, me permito poner a continuación algunas de ellas, tal como son formuladas por el propio autor: 

"Las efemérides correspondientes a valores altos de temperatura: temperatura máxima absoluta, temperatura mínima diaria más alta, temperatura media mensual más alta, media mensual de la temperatura máxima más alta y media mensual de la temperatura mínima más alta se concentran notablemente en el quinquenio 2011-2015, alcanzándose el máximo anual en dicho quinquenio en todos los casos".

"También son varios los meses que registran el máximo número de efemérides en el quinquenio 2011-2015, siendo abril el mes que registra el porcentaje más elevado en todos los casos; también los meses de mayo, julio y octubre destacan especialmente, siendo por tanto los meses más cálidos del año los que concentran un mayor número de efemérides. Por el contrario, los meses fríos presentan porcentajes en general bajos. Esto refuerza la sensación de que cada vez tenemos menos primavera y el calor llega antes y dura más. 

Como vemos, el quinquenio 2011-2015 marca un gran salto en el régimen del aumento de temperaturas. Los altos valores alcanzados y su continuidad parecen excluir que sea algo debido puramente a la variabilidad climática, sino que más bien muestran un calentamiento brusco y poco o nada frecuente que tenemos que ver cómo evoluciona el quinquenio 2016-2020.

A mi juicio podrán discutirse las causas de este proceso -mi opinión al respecto es clara y conocida- pero no creo que esta tendencia pueda achacarse, como en algún sitio he leído, a cambios en los sensores de medida o a particularidades de los métodos de cálculo. Los datos son contundentes. Y los signos en el comportamiento de los seres vivos, y de la naturaleza en general, también. 






Seseña y sus emisiones, una vez más

En mi entrada del pasado día 19, me refería al grave incendio del almacén de neumáticos de Seseña y me preguntaba dónde había ido -o estaba yendo- a parar la nube de contaminantes que se estaba emitiendo a la atmósfera, nube que, en principio, parecía dirigirse hacia el Mediterráneo. Junto con mi perplejidad por la falta de información a nivel estatal -y poca a nivel autonómico- también manifestaba mi extrañeza por la falta de interés mostrada por parte de todos los partidos políticos y la -a mi juicio- poca profundización informativa desarrollada por los medios. Pero sí debía haberla por parte del público, ya que esa entrada en un blog no muy visitado como es éste, superó en dos días de las 4000 visitas.

Varios días después, pocas novedades se han producido. Por parte de AEMET se comenzaron a hacer públicas las trayectorias y concentraciones previstas para las siguientes horas obtenidas de un buen modelo de difusión como es el MOCAGE. Sin embargo, o mucho me equivoco, o el modelo no pudo disponer de datos reales de entrada por lo que respecta a concentraciones de las distintas sustancias emitidas ni de la altura que estaban alcanzando cuando emergían del incendio. Por tanto, si fue así, las informaciones dadas sólo han podido ser cualitativas. Otra cosa es que se hubieran medido realmente esos parámetros y se hubieran utilizado en el modelo. Pero me temo que esas medidas por encima del suelo no han existido, ni tampoco se han hecho algunos muestreos en superficie a lo largo de la trayectoria seguida por la emisión. ¿Todo se ha dispersado en la atmósfera? Me temo que no. Y si parte se ha depositado en el suelo...¿con qué nivel de concentración? No trato de ser alarmista, pero creo firmemente que en una situación como ésta esas medidas deberían haber sido hechas y comunicadas adecuadamente.

En este contexto me ha llamado mucho la atención la información publicada en el Diario de Castilla La Mancha en la que se da cuenta de las tensiones existentes en la Radio Televisión de esta comunidad por la forma en que se decidió tratar las informaciones del incendio por parte de los responsables del organismo. Y aunque no tengo más datos, no es difícil imaginar que esas tensiones pueden haber existido en otras redacciones, y no sólo por posibles interferencias, sino por la falta real de datos significativos por parte de las autoridades. 

En fin, sigo manteniendo mi perplejidad -y mi disgusto- por el comportamiento de autoridades, partidos políticos y medios en el tratamiento de una situación potencialmente bastante grave. Es un episodio más que demuestra la tremenda falta de interés y de sensibilidad ambiental que existe tanto a la derecha como a la izquierda, y  por el impacto que una mala política ambiental puede causar en esa sociedad por la que tanto dicen preocuparse. ¡Qué poco ilusionante es todo ésto a un mes escaso de volver a las urnas!