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23 de mayo de 2018

¿Dana o borrasca fría?

La presencia de la borrasca atlántica que ahora empieza a afectarnos ha alimentado estos días el debate sobre si se trata de una borrasca fría o de una dana. En principio la distinción "técnica" es muy clara. Si la circulación ciclónica afecta en la vertical a toda la troposfera llegando hasta la superficie hablaríamos de borrasca fría. Si esa circulación ciclónica afecta sólo a niveles medios y altos y no tiene reflejo en superficie se trataría de una dana.




El problema se plantea cuando, como ocurre en estos días, la circulación ciclónica superficial es muy débil o casi inexistente, y además desaparece en poco tiempo dejando como mucho un débil seno de bajas presiones sin circulación cerrada. Yo mismo expresé estas dudas ayer en la anterior entrada de mi blog. Aún con ellas optaba por clasificarla como dana al ver una circulación superficial muy débil y efímera, que acababa prácticamente desapareciendo en los mapas previstos. Y me cuestionaba....¿Una borrasca fría que se convierte en muy poco tiempo en dana es realmente una borrasca fría? Mi impresión es que las borrascas frías, al menos la mayoría de ellas, mantienen de una forma u otra su circulación superficial. E incluso si ésta llega a desaparecer....¿lo que queda "arriba" es entonces una dana?

Ante esta situación es posible que las cosas puedan plantearse de otro modo. ¿Y si cualquier dana tuviera siempre un reflejo -aunque fuera débil- en superficie tal como se va afirmando cada vez más ampliamente? Conviene tener en cuenta que cuando se hizo la diferenciación entre una estructura y otra -probablemente hacia los años cuarenta- no se disponía de tantos datos de superficie como ahora, ni por supuesto de imágenes de satélite, imágenes con las que actualmente podemos observar hasta con 250 metros de resolución y ver incluso débiles remolinos. ¿Podría ser que, al ser débil la circulación de superficie típica de una dana, no llegara a ser observada en aquella época en que se definió y se supusiera que no existía? En este contexto también habría que tener en cuenta que la aparición en los mapas sinópticos de un seno de baja presión no debería llevarnos a concluir sin más que no existe una circulación cerrada, ya que puede quedar sin representar explícitamente por el intervalo de contorneo. En este caso, un buen complemento para saber si existe es la observación de las nubes bajas en las imágenes de satélite...siempre que las nubes altas no impidan su visión. 

Si esto se aceptara así, la verdadera diferencia estaría entre aquellas borrascas de niveles altos en las que la transferencia de giro ciclónico es más efectiva hacia capas bajas y aquellas otras en las que por una u otra razón esa transferencia lo es mucho menos. En ese caso...¿debería seguir distinguiéndose entre borrascas frías o danas?....¿o más bien entre borrascas frías de dos tipos, distinguiéndose entre ellas por su proceso de formación y su eficacia para transmitir giro ciclónico a las capas bajas? 

No sé si éste es un planteamiento válido y mi única intención al exponerlo es contribuir a un debate que me parece muy interesante. En cualquier caso, no sería la primera vez -ni mucho menos será la última- en las que los nuevos, o no tan nuevos, métodos de observación, obligan a la redefinición de conceptos en principio ampliamente aceptados. 

22 de mayo de 2018

Las danas, sus laberintos y nuestras dudas

Durante un periodo de bastantes días se ha establecido sobre la Península, en niveles medios y altos de la atmósfera, una débil circulación del norte/nordeste que ha generado diversos remolinos -pequeñas danas, pequeños embolsamientos de aire frío-, que han provocado bastante actividad tormentosa en gran parte de la geografía española. 

Son estas pequeñas danas de un origen muy distinto a las grandes danas "sinópticas", que se forman por el cierre de una estrecha vaguada del chorro polar. Se trata más bien de pequeñas perturbaciones de ese flujo del nordeste que, como muchos flujos de componente este, tienden a ser dinámicamente inestables como si de algún modo quisieran enrollarse sobre sí mismos, pero con tendencia clara a ser conducidos en su desplazamiento por el flujo básico reinante en la zona. 

Una característica de esos remolinos es que llevan muy poca o casi ninguna circulación asociada, con lo cual, de las dos zonas típicas de nubosidad asociada a las danas -la zona baroclina delantera con ascensos ligados a la circulación asociada y sobre todo a su zona de salida o zona difluente, y la convección del núcleo con inestabilidad básicamente convectiva- ha predominado la segunda. 

La predicción detallada del comportamiento de la convección del núcleo es muy compleja ya que nos encontramos en el terreno de la mesoescala gamma o incluso microescala, donde las interacciones -constructivas o destructivas- entre los diversos núcleos convectivos son en buena medida las que rigen la evolución espacio-temporal de las tormentas, y donde sería necesaria la utilización de modelos de altísima resolución, por supuesto no hidrostáticos, e inicializados cada muy pocas horas con datos también de mucha resolución espacial y temporal. 

La convección del núcleo de una de las pasadas danas


En cualquier caso, la situación ahora cambia. La nueva dana que nos va a afectar de modo inmediato tiene un origen más "clásico". Esta vez sí se ha formado por el cierre de una vaguada del chorro polar, aunque para mi gusto un poco más alta de latitud de lo que hubiera sido deseable para dar un buen temporal de lluvias, sobre todo en el Sureste. Por otra parte, y al menos de momento, va a tener una buena circulación asociada, y de las posibles asimetrías en el campo de vientos de esa circulación es de lo que dependerá en gran medida su evolución ya que -y ésto es una regla de la meteorología sinóptica clásica-, su desplazamiento viene marcado por la dirección de los vientos más fuertes que la rodean. Y ahí estriba buena parte de las incertidumbres sobre su ubicación y desplazamientos porque, con frecuencia, la diferencia de velocidad entre los vientos que la rodean puede ser de 20 o 30 km/h, variaciones que pueden cambiar con rapidez y a veces con dificultad para poder quedar bien recogidas en los análisis de partida de los modelos.

Nuestra nueva dana a las 09 UTC de hoy, 22 de mayo. Estrictamente hablando en estos momentos es una débil borrasca fría por su -también débil- reflejo en superficie. Dado que ese reflejo se va a ir perdiendo cada vez más hasta quedar en una zona relativa y abierta de baja presión, me inclino por calificarla como dana ya desde ahora...pero es discutible.

Pero hay otra cuestión más a tener en cuenta en estos laberintos "dánicos" y es el comportamiento de su zona delantera o baroclina; una zona donde a veces también aparece la inestabilidad convectiva dando lugar entre ambas a violentos ascensos del aire e intensas y relativamente extensas lluvias. Es ésta una zona, que no es para nada "estática" sino que evoluciona constantemente, bien sea por la llegada ahí de algunas ondas secundarias formadas al girar la dana sobre sí misma y que crecen al llegar a esa zona, o bien por el ingreso en ella de otras corrientes más débiles que se acercan y son captadas a modo de "engranaje" y que también se potencian. Son éstos unos procesos que donde se pueden ver con mayor claridad es en las animaciones de imágenes del canal de vapor de agua. 

Creo que es importante incidir en ese carácter de "sistema de engranaje" de distintas corrientes que ejercen las danas, y que a mi juicio es donde juegan su gran papel. Por un lado, me refiero al engranaje de esas corrientes secundarias a que antes me refería, pero, sobre todo,  al posible enganche y giro del chorro subtropical, algo muchas veces asociado a las grandes precipitaciones mediterráneas. Y en este contexto, qué importantes son los estudios del chorro subtropical y de la atmósfera tropical en general en el contexto del cambio climático para el conocimiento de nuestro futuro clima...y de nuestras futuras lluvias.  

Y ahora a seguir a la nueva dana y a sus laberintos....Advección de aire africano con polvo en suspensión... fuertes tormentas...¿en?..... captación y potenciación de otras circulaciones... comportamiento de la convección del núcleo....trayectoria y comportamiento a medio plazo... En fin, realmente interesante. 


19 de abril de 2018

Del monólogo al diálogo en "El tiempo compartido"







Me complace anunciar la presentación de mi nuevo libro titulado “El tiempo compartido. Diálogos de meteorólogos”. Mi intención tras la publicación de mi tercer libro era no escribir ninguno más porque no tenía ya mucho más que contar. Sin embargo me di cuenta que, más que contar, lo que sí me vendría bien era contrastar o debatir mis conocimientos, aprendizajes y opiniones con otros compañeros pero de generaciones y entornos profesionales distintos, aunque dentro del campo de la meteorología.

En esos pensamientos estaba cuando a través de las redes sociales conocí a Beatriz Hervella. Fui siguiendo sus publicaciones y opiniones y me di cuenta que sería la persona perfecta para llevar a cabo ese intercambio. Beatriz, que es física por la Universidad de Santiago y meteoróloga pionera en MeteoGalicia y la Televisión Galega, me sorprendió desde el primer momento por la unión que se da en ella entre rigurosidad científica, creatividad y frescura comunicativa. Me atreví a proponerle la idea y en seguida aceptó al tiempo que con sus ideas enriquecía el proyecto y lo hacía más atractivo.

Elegimos conjuntamente ocho temas de debate y nos propusimos mantener los diálogos a través del correo electrónico. No decidimos en principio que pudieran transformarse en un libro y pospusimos esa decisión hasta ir viendo los resultados. Tras más de tres años en los que mantuvimos nuestro compromiso a través de distintas dificultades, completamos los ocho diálogos y nos pareció que podrían resultar de interés para otras personas. Así que, finalmente, nos decidimos a publicarlo.

Para dar una idea del contenido y el estilo del libro copio a continuación su índice:


I.- OBSERVAR LA ATMÓSFERA: PASIÓN Y NECESIDAD 

II.- LOS RETOS DE LA PREDICCIÓN 

III.- ¿QUIÉN SE ENCARGA DE PREDECIR? 

IV.- CÓMO CONTAMOS EL TIEMPO

V.- ¿AVISAMOS BIEN?

VI.- LOS MIL Y UN USOS DE LAS PREDICCIONES 

VII.- LA NUEVA CLIMATOLOGÍA 

VIII.- PERO… ¿NOS ESTAMOS CALENTANDO?

DESPEDIDA


Beatriz y yo presentaremos "El tiempo compartido" mañana viernes 20 de abril a las 19 horas en la Librería Desnivel, en la plaza Matute, 6 en Madrid. Nos acompañará nuestro buen amigo José Miguel Viñas que nos ha prologado el libro. También tenemos prevista otra presentación en Santiago de Compostela a finales de mayo.

Por ahora el libro está disponible en:

 https://libros.cc/El-tiempo-compartido.htm  y en 

https://www.libreriadesnivel.com/libros/el-tiempo-compartido-diagolos-de-meteorologos/9788417365059/ 

Y en pocos días lo estará también en Amazon.

Beatriz y yo esperamos que estos diálogos os resulten de interés
U

13 de abril de 2018

Caminos de danas

A algunos lectores del blog les ha parecido un poco exagerada la afirmación que hacía en mi penúltimo artículo sobre la entrada de la atmósfera en "modo primavera"; lógico si tenemos en cuenta las lluvias, nevadas y bajas sensaciones térmicas de estos días. A lo que me refería es a que la estructura del chorro polar se había hecho más dinámicamente inestable, mucho más ondulada y con mayor producción de danas o borrascas frías, tal como suele ser típico en esta estación, dejando atrás ese ciclo -tan raro últimamente- de chorro polar muy bajo de latitud, bastante rectílineo y muy ciclogénetico que nos ha regalado en casi todas las regiones abundantísimas lluvias y nevadas. 

Pero está ese "casi". El problema -si es que puede considerarse así- es que en nuestro espacio geográfico esas danas se están formando altas de latitud, al oeste-suroeste de las Islas Británicas y se dirigen hacia la Península Ibérica entrando por el noroeste, o como mucho, por el oeste.  


Imagen del canal de vapor de agua de METEOSAT correspondiente al pasado día 10. Tal como viene siendo frecuente en los últimos años, esta borrasca fría -a veces son danas- penetra por el noroeste peninsular. A veces lo hacen por el oeste, pero va siendo bastante infrecuente que se acerquen y estacionen en el golfo de Cádiz, generen una borrasca de niveles bajos en Alborán-Palos e induzcan un claro temporal de levante en la fachada surmediterránea.

Nos traen así aire mucho más frío que si hicieran un recorrido más "normal" desde el punto de vista climatológico, es decir, cerrándose hacia la zona de Azores, dirigiéndose al área de Madeira-Golfo de Cádiz, pasando luego al Mediterráneo por Gibraltar y originando temporales de lluvia en las vertientes atlántica y mediterránea, y muy especialmente en el Sureste peninsular. Hace unos días aparecía la posibilidad de que la dana que hoy nos está afectando pudiera recorrer ese camino, siquiera parcialmente, y originase un temporal de lluvia allí donde tanta falta sigue haciendo... pero no está sucediendo así; su trayectoria está siendo un poco más alta y va a pasar rápida y debilitándose hacia el norte de África. 

Desde mi punto de vista es esta tendencia a un cambio de trayectoria de las danas, que vengo ya observando durante los últimos años, la causa de la casi ausencia de lluvias en Levante y sobre todo en el Sureste dando lugar a una muy seria sequía. ¿Es simplemente un ciclo de la variabilidad natural o corresponde a una progresiva subida hacia el norte de las circulaciones del chorro polar? No lo sabemos, pero convendría estudiarlo y acercarnos lo más posible a una respuesta, por supuesto probabilista. Ese tipo de investigaciones -que deberían potenciarse mucho más en España- son claves para nuestra planificación a medio y largo plazo y para iluminar -entre otros aspectos- los Planes Hidrológicos. 

En cualquier caso queda aún medio trimestre primaveral y hay tiempo suficiente para que alguna o algunas de esas danas se decidan a bajar más de latitud. Sería muy importante, tanto por el regalo de agua que supondría para el Sureste como por darnos una esperanza de que este camino del oeste-noroeste no se convierta en el nuevo camino climatológico. 

9 de abril de 2018

Recuerdo vivo de Meteoesteban

En la gran familia de la meteorología española hay mucho dolor estos días por el fallecimiento de uno de sus mejores integrantes: Esteban Riera o "meteoesteban" como era conocido por todos. Es impresionante constatar lo amplia y profunda que está siendo la tristeza por su desaparición, incluso en personas que sólo habían tenido en contacto con él a través de las redes sociales. Sólo se explica por el gran cariño que él siempre nos regaló a todos y su generosa disponibilidad para cualquier cosa que unos u otros pudiéramos necesitar.

(Foto: José Miguel Viñas)


Profundamente enamorado de la meteorología y excelente informático por otra parte, conciliaba ambos aspectos en las distintas aplicaciones -siempre tan prácticas e intuitivas- que nos ofrecía para el mejor manejo de datos o modelos y, además, siempre abierto y agradecido ante cualquier sugerencia de mejora u optimización que, además, solía ejecutar con toda celeridad. 

Esteban era además persona de ideas avanzadas tanto en los aspectos teóricos como prácticos de la meteorología. Gran partidario de la predicción probabilista, en la que podría haber llevado a cabo interesantes desarrollos si hubiera tenido los datos necesarios para ello, tenía también ideas muy claras y novedosas sobre la realización y difusión de los avisos de fenómenos adversos. 

Y todo ello siempre desde un segundo plano, pasando casi desapercibido pero estando siempre de forma discreta y humilde junto a sus amigos con los que procuraba reunirse aprovechando cualquier reunión técnica, o simplemente los viajes de vacaciones.  No hacía falta que su persona estuviera en primer plano; su ser, lleno siempre de amistad, de ponderación, de cariño por todos nosotros, se sentía siempre cuando él estaba. Y espero que lo sigamos notando aunque ahora su persona haya desaparecido.

(Foto: Alberto Lunas/RAM)


Como ya han expresado muchos amigos y compañeros en las redes sociales, ¡te vamos a echar mucho de menos Esteban! Un abrazo desde el corazón.

7 de abril de 2018

En "modo primavera"...pero...¿en todos sitios?

En la última entrada de este blog de finales de marzo comentaba que, más allá de haber comenzado la primavera astronómica, la atmósfera se encontraba todavía en "modo invierno", con una circulación muy zonal y sin tendencia formar "danas", que son las que en buena medida nos traen las grandes oscilaciones térmicas primaverales, las fuertes tormentas y, a veces importantes lluvias mediterráneas. Una situación que tardaba ya mucho en llegar y que ha infundido nueva vida a acuíferos, ríos, embalses y, en general, a toda nuestra naturaleza. 




A partir de ahora, entramos ya en "modo primavera", lo que no quiere decir tiempo tranquilo ni, en general, temperaturas muy agradables. La circulación del chorro polar pasa a hacerse mucho más ondulada y a formar estas danas. 

Imagen WV de Meteosat de las 06 UTC de hoy, 7 de abril. Aparece una profunda y estrecha vaguada al oeste peninsular que genera en su zona delantera un frente bastante inestable desde un punto de vista dinámico. Va a dar lugar a la formación de una dana sobre el nordeste peninsular. Será la primera de una serie de ellas que atravesarán la Península y Baleares en los próximos días. 

Durante la primera mitad de esta semana van a formarse probablemente tres de ellas -o borrascas frías, según el momento de su evolución- que desde el noroeste peninsular van a atravesar la Península dirigiéndose hacia el Mediterráneo. Traerán de nuevo lluvias y las nieves que, aunque puedan crear algunos problemas puntuales, vuelven a ser bienvenidas para seguir llenando embalses. Es algo absolutamente fundamental ya que, dadas las características de nuestro clima, y las previsibles tendencias generadas por el calentamiento global, no sabemos cuándo puede volver a producirse. Esperemos que no tengan que pasar -ojalá no- otros siete u ocho años tal como ha ocurrido en esta ocasión ya que el gran temporal anterior correspondió al invierno de 2009-2010.


Mapa de geopotencial de 300 hPa previsto para el próximo miércoles. Una dana/borrasca fría se centra sobre el interior peninsular tras entrar por el noroeste. Sería la tercera de la serie pero con una trayetoria que casi no afecta al Levante y Sureste. La esperanza para esas zonas puede venir de ese nuevo chorro que asoma en pleno Atlántico, a la izquierda de la imagen
Pero, ¿van a ser afectadas todas las regiones peninsulares? Esta es la gran cuestión. El Levante español y muy en especial Murcia y el sur de Alicante siguen en situación de extrema sequía ya que, salvo en la cabecera del Segura, han sido nada o muy poco beneficiadas por los últimos temporales, como ocurre con circulaciones de poniente. Como sabemos las lluvias eficaces en estas zonas son las unidas a los temporales de levante provocados a su vez por la presencia de una dana al suroeste de la Península. 

¿Va a ubicarse ahí una de las próximas danas? No parece que lo vayan a hacer las dos o tres primeras. Como viene pasando desde hace algún tiempo tienden a formarse -a cerrase- en latitudes relativamente altas con lo cual tienden a llegar a la Península Ibérica por el noroeste u oeste sin generar ningún temporal de levante. Parece que hay posibilidades de que lo hiciera la que se formaría a finales de semana al empezar a cerrarse en la zona de Azores en vez de al oeste de las Islas Británicas como parece que lo harán las precedentes. Esperemos que sea así y que al final se recojan unas buenas cantidades de agua en el Sureste.


El modelo determinista del Centro Europeo apunta para el próximo viernes a que ese nuevo ramal de chorro que veíamos aparecer en el mapa anterior del miércoles, descienda más de latitud y forme una dana hacia el golfo de Cádiz. Si fuera así -y no baja más de latitud- podría ser el origen de un temporal mediterráneo. ¿Es probable que ocurra así?
Pues como suele ser normal en estas situaciones hay todavía incerteza, no tanto en que se forme la dana, sino en qué ubicación lo va a hacer. Esperemos que no baje más de latitud. En la que indica el modelo determinista habría todavía esperanzas para ese temporal.
Todo esto no sigue siendo sino una muestra más de la irregularidad de nuestro clima que previsiblemente tenderá a hacerse más acusada, con circulaciones del chorro polar más hacia el norte, menos entradas de temporales de Poniente y formación de danas altas de latitud. Sí, existe alguna posibilidad de que las proyecciones climáticas no sean del todo correctas o que las circulaciones subtropicales vengan en nuestro auxilio, pero más allá de todo ello, creo que hay que seguir trabajando intensamente en una gestión del agua basada en un consumo mucho más racional -¡cuánto queda todavía por hacer en este aspecto!- y  en el uso del agua de unos mares y oceános que nunca nos van a faltar. 

Y de momento, primavera en estado puro: Lluvias, tormentas, algunas nieves, ratos muy desapacibles y otros, los menos, muy agradables, con un sol que ya comienza a calentar a la tierra. Una tierra que responde dando energía al aire más superficial, animándole a ascender y a formar esas grandes nubes convectivas, negras y blancas, que contrastando con el verde de los campos, dan esas imágenes tan típicas y atractivas de nuestra primavera. 

28 de marzo de 2018

Semana de Pasión... pero menos

Quizás sea porque ya estoy un poco apartado de los circuitos de comunicación meteorológica, pero me da la sensación que en estos días previos a la Semana Santa y, sobre todo a su segunda parte, la tensión informativa sobre el tiempo que cabría esperar ha disminuido bastante respecto a otras ocasiones. Por supuesto ello no quiere decir que no exista gran interés y preocupación por cofrades y turistas sobre los vientos, lluvias -o nieve en algunas zonas- que cabe esperar para la segunda parte de la semana. Ya desde hace varios días se tiene asumido -y parece que con toda tranquilidad- que la "tregua de buen tiempo" que nos acompañará hasta hoy o mañana, dará el paso a vientos y precipitaciones, sobre todo en las vertientes atlántica y cantábrica, a partir del jueves-viernes. 


Imagen visible de hoy miércoles a mediodía. El frente que separa los "tempos" y el tiempo de la Semana Santa afecta ya al noroeste peninsular. En general poco activo, abre la puerta a una nueva entrada atlántica para la segunda mitad de la semana. La borrasca que se encuentra ahora en la zona de Islandia va a ir descendiendo de latitud al tiempo que se profundiza y se encontrará el viernes sobre el noroeste peninsular afectando a buena parte de la Península con lluvia, nieve y algunos vientos fuertes. Pero ninguna dana a la vista, el gran reto de otras Semanas Santas para predictores y cofrades.

 Que esté sucediendo así, creo que tiene mucho que ver con que nos encontremos en una situación atmosférica de muy aceptable predecibilidad para los actuales modelos numéricos de predicción a medio plazo. Estamos bajo una circulación del oeste de ondas largas, con dorsales y vaguadas en lento desplazamiento, que no presenta especiales dificultades de predicción. En este contexto, comentaba el otro día con un amigo que la circulación hemisférica de gran escala se encontraba todavía a mi juicio en "modo invierno". Qué distinto hubiera sido si el chorro hubiera estado más inestable dinámicamente, con tendencia a formar danas en nuestra zona, es decir más en "modo primavera". ¡Cuantas veces la semana previa a la Semana Santa la hemos pasado pendientes de los futuros y casi impredecibles movimientos de una de estas danas ubicada cerca de las costas peninsulares sabiendo que un movimiento poco importante suyo podía llevarnos del tiempo tranquilo a fuertes e inoportunas lluvias...y a grandes fallos en las predicciones. Era la "semana de pasión" de los meteorólogos.

Pero, más allá de las características concretas de la situación, creo que es importante reconocer la cada vez mayor calidad de los modelos numéricos de medio plazo, muy  especial del Centro Europeo, tanto en su versión determinista como probabilista. Es de reconocer que desde hace ya una semana larga, se dejaban ver los rasgos fundamentales de la situación con sus probabilidades asociadas, lo que permitía ir descartando algunos escenarios muy poco o nada probables. 

Y junto con ese aumento de la calidad, creo que se está avanzando también en la comunicación pública. Tanto las predicciones especiales de AEMET, en las que el enfoque probabilista se va haciendo cada vez más frecuente, como en la asunción por muchos medios de comunicación -no todos todavía- de este enfoque y de una presentación más clara e intuitiva, está ayudando a dar un mejor servicio público. Aún así creo que hay que avanzar más en este sentido con soluciones aún más sencillas e intuitivas.  Es mi opinión -quizás no muy compartida- que conocer de antemano los dos o tres escenarios meteorológicos que pueden presentarse con sus probabilidades asociadas, es realmente importante para una adecuada organización de los planes de estos días de descanso.

En fin, estoy seguro que a muchos aficionados les hubiera gustado un poco más de incertidumbre meteorológica en estos días pero pienso que, ante todo, prima el descanso y la tranquilidad para el conjunto de la sociedad tras un invierno beneficioso en lluvias y nieves -no en todos sitios- pero complicado por vientos y bajas temperaturas. 

Y mientras esperamos el próximo paso a "modo primavera", y quizás a la formación de alguna o algunas danas que pudieran regalar lluvias al Sureste, mi deseo de unos excelentes días de Semana Santa para todos  estemos en la vertiente que estemos.