8 de noviembre de 2012

Servicios climáticos


La evolución del clima y su decisiva incidencia sobre las actividades humanas e incluso en algunos casos sobre la supervivencia de determinadas poblaciones, suscita una preocupación creciente a nivel mundial así como el requerimiento de disponer de la mejor información posible sobre esa evolución así como de los impactos a que puede dar lugar en distintos espacios terrestres, modos de vida y actividades de todo tipo.

Cortesía NASA

Consciente de todo ello la Organización Meteorológica Mundial (OMM) puso en marcha en 2009 un proyecto de Servicios Climáticos tratando de dar respuesta a esta demanda creciente e irrenunciable. Tras un par de años de organización interna –los debates y acuerdos internacionales son siempre bastante lentos- en estos días pasados se ha celebrado en la sede de la OMM en Ginebra una reunión extraordinaria del Congreso Meteorológico Mundial en la que se aprobó la estructura organizativa y el Plan de ejecución del Marco Mundial para los Servicios Climáticos. Una nota informativa sobre esta reunión y sus conclusiones puede verse aquí.

¿Qué es  lo que realmente se pretende con esta iniciativa? El objetivo fundamental es que la sociedad en su conjunto pueda aprovechar al máximo los conocimientos científicos sobre la situación actual del clima, su posible evolución a distintos plazos temporales, las proyecciones de que se disponen para plazos mas largos y los impactos que cabe esperar de esos cambios. Si bien las prioridades fundamentales en una primera etapa se centran en su aplicación a los fenómenos extremos, la salud, la gestión hídrica o la agricultura, hay otros muchos sectores que pueden verse altamente beneficiados.

En este escenario hay varios puntos importantes a destacar. El primero es la decisión irrevocable de llevar adelante el Plan manteniendo un contacto continuo entre los “productores” de las informaciones con los distintos tipos de usuarios. Hay que dar respuesta a las necesidades reales que éstos demandan y no tanto a las que los científicos puedan pensar, si bien ello exige que esos usuarios conozcan de modo sencillo y adecuado lo que la ciencia pueda ofrecer. Para ello el Plan contempla la celebración de foros de encuentro entre unos y otros de modo que sea posible avanzar eficazmente en este sentido.

Otra cuestión muy destacable es la importancia que cobran las predicciones a largo plazo, es decir a tres o seis meses o incluso a más. Si bien es cierto que en zonas de latitudes medias como es el caso de Europa, la calidad de estas predicciones es todavía escasa, en muchas otras zonas del mundo pueden ser bastante útiles sobre todo si se presentan y difunden de un modo adecuado a la población que va dirigida. Pero incluso, en las latitudes medias, actuando de forma cuidadosa y bien enfocada, puede suministrarse información muy interesante.

Mas allá de las predicciones a largo plazo están las proyecciones climáticas a escala de decenas de años. Dentro de las incertidumbres inevitables en este campo existen informaciones probabilistas que pueden dar indicaciones muy útiles sobre comportamientos del clima a gran escala, de indiscutible utilidad desde el punto de vista de la planificación a largo plazo. Es necesario sin embargo un cierto “control” -que se llevará a cabo en el marco de este Plan que ahora se aprueba- para garantizar que la información que llega a los usuarios responde a resultados fiables y útiles mas allá de resultados de experimentos o aumentos de resolución espacial de calidad aún poco probada.

Además, el Plan tiene otra componente importante como es la de creación de capacidades para manejar y difundir estas informaciones fundamentalmente en países poco desarrollados y que, curiosamente, son con frecuencia de los que más pueden beneficiarse de este tipo de informaciones.

Estos planteamientos exigen a los Servicios Meteorológicos un esfuerzo en la línea de realización, difusión y divulgación de datos y productos climáticos considerados en un sentido amplio. En España, AEMET habilitó en su web una sección denominada justamente “Servicios Climáticos” donde se albergan gran cantidad de productos interesantes tales como seguimiento de la sequía, balance hídrico, evolución de la radiación y ozono, escenarios climáticos y otros varios. También en la línea de facilitar la investigación y la divulgación del clima español estaba la apertura del servidor ftp de datos que recientemente ha sido clausurado pero que confío en que sea abierto de nuevo y más en el marco de este Plan de la OMM.

Junto con todo ello -y tal como ya apunté en un artículo anterior de este blog- sería muy interesante que en España alguna institución, fundamentalmente de carácter académico, tomara la responsabilidad de realizar periódicamente y de difundir en un lenguaje asequible para todos los ciudadanos la evolución del clima en la Península y los archipiélagos, las conclusiones científicas que se vayan alcanzando así como lo que vayan indicando las nuevas proyecciones climáticas que progresivamente se obtienen. Es verdad que todo ello requiere un amplio esfuerzo de investigación y de divulgación y aunque no corren buenos tiempos hay que intentar no perder terreno en campos como éstos.

Y, por supuesto, coordinación, divulgación, diálogo, y proyectos cooperativos liderados en su conjunto por el organismo oficial que se estime mas adecuado. Es necesario para que España saque el mayor partido de lo que ya ofrece la ciencia y para que podamos, hasta donde sea posible, adelantarnos o en su caso adecuarnos a las evoluciones climáticas que ya sentimos y que nos esperan.


Una interesante declaración de la American Meteorological Society sobre los “Servicios Climáticos” puede encontrarse aquí. También es interesante esta notainformativa del Met. Office británico.

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