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7 de enero de 2019

¿Seguirá enero el "guión climatológico"?



"En general, enero suele comenzar con predominio del tiempo anticiclónico con días tranquilos, fríos y despejados. Sin embargo, no es difícil que hacia Reyes el anticiclón bascule y por su flanco oriental se cuele aire frío del norte o del nordeste. Ello puede dar lugar a una marcada ola de frío y posteriormente a intensas heladas. Así lo refleja el refranero:

"Por los Reyes, los días y el frío crecen"

Con predominio generalmente anticiclónico durante varios días, lo que hace más generales e intensas las heladas salvo que haya algo de viento del sur, llegamos a mediados de mes donde aparecen las festividades de los llamados “santos de hielo” (San Antonio o San Antón el día 17 y San Sebastián el 20) cuyos “fríos” quedan bien reflejados en el refranero:

"Por San Antonio hace un frío de todos los demonios"

"De los santos frioleros, San Sebastián el primero; aunque dijo San Antón, aquí el más frío soy yo"


Ya en la segunda quincena, o como tarde en la última decena, se suele producir un cambio de tiempo. El anticiclón baja de latitud y deja la entrada libre a las borrascas atlánticas o bien se retira algo hacia el oeste y permite la entrada de vientos del noroeste con algunos frentes asociados. Pueden llegar así las precipitaciones sobre todo a las vertientes Atlántica y Cantábrica acompañadas de una cierta suavización de las temperaturas..."

 Hasta ahora la atmósfera va siguiendo el "guión climatológico", quizás con un cierto retraso. Recordemos a este respecto que el año pasado fue justamente el día de Reyes cuando cientos de automovilistas quedaron detenidos durante bastantes horas por el temporal de nieve en la A-6 en la zona del peaje de Guadarrama. En cualquier caso, sí que se confirma que, tras unos días despejados y con heladas fuertes en zonas del interior, hacia el próximo jueves se va a producir una cierta retrogresión de la dorsal atlántica, que va a dar lugar a la llegada de vientos de componente norte sobre la Península y Baleares. 

Mapas previstos de 500 hPa por el sistema de predicción probabilista del Centro Europeo para la madrugada del viernes 11. Aparece la citada retrogresión aunque con una cierta incertidumbre en relación con la situación u orientación del máximo del chorro sobre la Península. Ello influiría en la posición final del seno frío del saco de la vaguada y, por tanto, en la determinación específica de la zona de precipitaciones más importantes. En cualquier caso parece que éstas se producirán en las costas y zonas cercanas de Argelia y Túnez.

Son vientos que transportarán  una masa de aire frío y sin demasiada humedad que puede llegar a presentar de forma pasajera valores de temperatura en 850 hPa de hasta -8ºC o -10ºC en zonas del cuadrante nordeste peninsular. Como suele ocurrir en estos casos, las bajas temperaturas y el viento -que en zonas mediterráneas puede ser fuerte- provocarán sensaciones térmicas de mucho frío, y seguramente se hablará de "ola", aunque habrá que ver sí lo llega a ser desde un punto de vista estricramente técnico. Sin embargo, al ser una masa poco húmeda, solo en zonas de ese cuadrante nordeste, donde el viento encuentre una retención,  se producirán precipitaciones, en general poco importantes, que serán de nieve en cotas bastante bajas.  Sí serán más abundantes en Baleares al tener el viento un cierto recorrido y marítimo, así como en el norte de Argelia y de Túnez apareciendo la nieve cerca de la costa. 


En cualquier caso, esta entrada no durará más allá de dos o tres días y al quedarse el viento en calma es cuando se producirán heladas muy fuertes en el interior con valores que podrían llegar a alcanzar en algún caso los -16  o -18ºC en zonas interiores de las mesetas. 

A continuación de esta entrada fría del nordeste, quizás un poco retrasada como ya apuntaba anteriormente, la climatología habla de un predominio más o menos anticiclónico durante unos días, hasta alcanzar las festividades de "los santos de hielo" (días 17, San Antón  y 20, San Sebastián). Según el "guión" esas jornadas suelen estar marcados por un frío intenso, frío que puede venir originado por fuertes heladas de irradiación o por una marcada entrada de vientos de componente norte. 

Si miramos ahora los mapas probabilistas a medio plazo parece que, aunque con una cierta incertidumbre, la dorsal -ahora ya extendida de oeste a este- volvería a establecerse sobre la Península para dar paso hacia mediados de mes -con más incertidumbre todavía- a la llegada de una vaguada por el noroeste que podría dar lugar a otra entrada fría. 


Mapas previstos de 500 hPa por el sistema de predicción probabilista del Centro Europeo para el jueves 17 de enero. Aunque la incertidumbre es muy alta, hay indicios del establecimiento de una circulación del noroeste con mayor o menor advección de masas de aire polar.

¿Será ésta una situación propicia para que los "santos de hielo" confirmen su fama, o pasarían, -lo que sería bastante raro- desapercibidos? Una consideración a tener en cuenta en este contexto es que, al parecer, el vórtice polar estratosférico ya se ha dividido y estaría por ver si se da una transferencia energética hacia niveles más bajos de modo que pudiera llegar a alterar la circulación, o incluso provocar la rotura, del vórtice polar troposférico con importantes "descuelgues" hacia el sur de masas de aire ártico. Ocurra o no,  algo parece moverse. Y, después, veamos si en los últimos días de mes el tiempo más húmedo aparece, cumpliendo así este enero su "guión climatológico".




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