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9 de septiembre de 2014

¿Un trimestre veraniego raro?



AEMET acaba de publicar el informe climatológico correspondiente al pasado mes de agosto. La temperatura media del mes ha sido 23,9ºC,   lo que supone una anomalía positiva de 0,5º sobre la media del periodo 1971-2000 por lo que puede calificarse de ligeramente cálido. Por su parte, la precipitación media ha sido de 18 mm, algo menos del valor climatológico de ese mismo periodo que es 23 mm. 

Con estos datos junto con los correspondientes a los informes de junio y julio, podemos hacer ya una primera aproximación a cómo ha sido el trimestre veraniego en España si bien la conclusión definitiva la dará oficialmente AEMET en unos dias. Así, por lo que respecta a la temperatura, la anomalía respecto a la media de los trimestres veraniegos del citado periodo ha sido positiva, pero sólo de 0,5º (dato provisional calculado por mí), es decir, un trimestre ligeramente cálido, incluso algo menos que el del año pasado que tuvo una anomalía de 0,8º.  Si bien no se han dado olas de calor propiamente dichas, si es cierto que las temperaturas máximas han sobrepasado los 40º en cada uno de los tres meses. Así, por ejemplo, el 14 de junio, Jerez de la Frontera alcanzó los 41,9ºC, el 16/17 de julio Córdoba llegó a los 42,9ºC (posiblemente el valor más alto de este verano en observatorios principales) y el 26 de agosto, en el marco de una de las abundantes ponentás de este verano, el aeropuerto de Valencia registró 42,2ºC. 

Por lo que respecta a la lluvia, la precipitación media de este trimestre en España ha sido de 72 mm (curiosamente la misma cantidad que en el mismo trimestre del año pasado), lo que supone un 82 por ciento de lo que correspondería desde el punto de vista climatológico, por tanto, trimestre veraniego ligeramente seco. Sin embargo, esta conclusión es algo engañosa porque las tormentas veraniegas se han centrado de forma casi exclusiva en la mitad norte penínsular y, sobre todo, en el cuadrante nordeste donde los aguaceros y las granizadas han estado presentes de forma muy frecuente mientras que en amplias zonas del centro y sur de la Península no ha caído prácticamente ninguna gota. Sí es verdad que en la Comunidad Valenciana se han producido algunas tormentas fuertes pero muy poco significativas por lo que respecta a un posible alivio a la tremenda sequía que sufre esta región al igual que la Comunidad Murciana. Es una circunstancia que queda perfectamente reflejada en este mapa del índice de precipitación estandarizado  (SPI) correspondiente al periodo agosto 2013-agosto 2014 elaborado por AEMET y recogido en su página web en el apartado de vigilancia de la sequía meteorológica:


Índice SPI elaborado para el periodo agosto 2013-agosto 2014. Pueden observarse los importantes valores negativos del mismo, ya en el extremo de la escala, en gran parte del Levante español.

A la vista de estos datos, hace pocos días un periodista me preguntaba si este trimestre veraniego podía considerarse "raro". Creo que la posible "rareza" proviene solamente de que ha sido algo menos cálido que la media de los veranos del siglo XXI y de finales del XX. La causa próxima de ello la conocemos: el chorro polar, aunque debilitado, ha rondado de forma casi continua por las cercanías del tercio norte peninsular, e incluso a veces sobre él, cuando lo normal es que en verano su posición media se encuentre más al norte. Ello ha dado lugar a que los frentes asociados hayan afectado a la mitad norte peninsular con abundantes precipitaciones y tormentas, sobre todo en Aragón, Cataluña y de vez en cuando en la Comunidad Valenciana, ya que son estas las zonas donde, tanto el relieve como el aire mediterráneo, ayudan más a su formación. También esta cercanía del chorro ha inyectado en superficie aire del oeste/noroeste que ha mantenido las temperaturas moderadas, incluso a veces frescas, en las vertientes atlántica y cantábrica mientras que el calentamiento por efecto foehn de este mismo aire en su descenso hacia el Mediterráneo ha dado lugar a temperaturas bastante altas, sobre todo en el cuadrante sureste.

Entonces, la pregunta podría ser: ¿Y es normal esa posición del chorro polar? Pues podría decirse que no es su posición más frecuente en verano pero que no es en absoluto desconocido que de vez en cuando, ¿quizás cada seis u ocho años?, descienda de latitud y nos dé este tipo de trimestre veraniego. Cabe recordar a este respecto el famoso "verano" de 1977 que casi no existió por las frecuentes entradas de aire frío. Por tanto, es algo que, en principio, puede ser explicado perfectamente por la variabilidad natural de la atmósfera. Luego, desde mi punto de vista, no ha sido raro sino más bien poco frecuente.

Y por último, ¿se observa alguna tendencia en la evolución de las temperaturas veraniegas? Es una contestación que debe ser dada por los climatólogos. Sin embargo, de los datos que dispongo desde el año 2008 no parece observarse ninguna salvo la constatación de que están siempre por encima de la media del periodo 1971-2000 y a veces de forma muy destacada. Estas son las anomalías que en su día publicó AEMET para este trimestre:

0,5º (2008), 1,8º (2009), 1,4º (2010), 0,9º (2011), 1,7º (2012), 0,8º (2013), 0,5º ? (2014)

Pero bueno, aunque concluyamos que el verano no ha sido raro sino sólo un poco menos cálido...a muchos frioleros de las vertientes no mediterráneas les ha sabido a poco. ¡Lo comprendo perfectamente!

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