12 de diciembre de 2020

Vientos y pandemia

 A principios de mes, en la anterior entrada de este blog,  me refería al inicio de una situación meteorológica, que denominaba como "pasillo del noroeste",  y que se iba a caracterizar por los fuertes vientos de esta dirección que iban a afectar a todo el territorio peninsular y Baleares. A partir de hoy esa situación tiende a remitir y ser sustituida por otra del W y del SW mucho menos ventosa y de temperaturas más suaves. 

Es posible que en muchos casos esta situación nos haya resultado desagradable  tanto por la molestia del viento en sí como por la sensación térmica de frío, que en algunas zonas ha sido muy notable. Sin embargo me pregunto si, por otra parte, no habrá sido muy beneficiosa para la gran disminución del número de contagios de coronavirus que también se ha experimentado en los últimos días en España. Estos continuados vendavales han dado lugar a una gran ventilación y a una eficaz renovación del aire. Y ello sobre todo en exteriores pero también en interiores donde esa renovación por la apertura de ventanas puede haber sido más eficiente, e incluso su pequeña pero continua entrada a  través de pequeñas rendijas o ventanas mal cerradas ha podido dar lugar también a una mayor ventilación que en situaciones de calma o vientos flojos.


                                                                (Jesús Signes/Las Provincias)

Naturalmente se trata de una mera hipótesis que tendría que ser confirmada o rechazada mediante un estudio riguroso. Es lógico pensar que, de algún modo, debe haber influido pero sería interesante saber en qué medida en relación con otros factores que influyen en la propagación de los virus. En cualquier caso recuerdo que ya se han hecho algunos estudios sobre la relación entre la extensión de la pandemia y algunos parámetros meteorológicos, pero no sé si el viento entró también en ellos. 

Creo que es importante profundizar en esas investigaciones porque sus resultados podrían darnos interesantes claves sobre la, con frecuencia poco explicable, evolución de la pandemia en distintas zonas geográficas al tiempo que podría ser, al menos de modo parcial, un buen elemento predictivo sobre de la futura evolución de los contagios a diez o quince días vista.

1 de diciembre de 2020

El "pasillo del noroeste" se abre de nuevo


Hoy, uno de diciembre comienza el invierno climatológico y mientras la cuasi borrasca subtropical "Clement" va apurando su existencia entre Madeira y Canarias donde ha dejado algunas lluvias importantes y un marcado temporal en la mar, vamos a entrar a partir de mañana miércoles, y con mayor intensidad del viernes, en un tipo de tiempo regido por los noroestes. El anticiclón atlántico se estaciona en la zona central del océano, se alarga de sur a norte y deja el camino abierto a que el chorro polar discurra sobre la Península Ibérica arrastrando borrascas y frentes que atravesarán nuestro territorio de noroeste a sureste..



Imagen IR de Meteosat de las 10 horas del 1 de diciembre. La borrasca "Clement" sigue su ciclo de vida entre Canarias y Madeira con tendencia a desplazarse hacia el oeste y debilitarse, aunque todavía producirá algunas lluvias y chubascos en el archipiélago. La banda nubosa que se extiende desde el Cantábrico al golfo de Génova corresponde en parte a un frente frío que mañana provocará un claro descenso de la sensación térmica sobre todo en el cuadrante nordeste peninsular y Baleares. Otra banda nubosa al oeste de Azores que se extiende de sur a norte está provocada en parte por la zona delantera de una vaguada que va a profundizarse y trasladarse hacia el este en correspondencia con el avance y expansión de una gran dorsal anticiclónica situada mas al oeste. Esa es la vaguada que atravesará la Península el viernes y tras la que se instaurará la circulación de vientos del noroeste, unos vientos que alcanzarían incluso hasta Canarias.

Es ésta una situación que, de acuerdo con los modelos probabilistas del Centro Europeo, es muy posible que dure al menos ocho o nueve días. Una situación que, en mi opinión, se va haciendo más frecuente en los últimos años, tal como ya he reflejado a veces en este blog, y a la que suelo denominar como “pasillo del noroeste”. Da lugar a un tipo de tiempo desapacible, sobre todo en las vertientes atlántica y cantábrica así como en Cataluña y norte de Baleares, ya que las masas de aire serán de carácter polar marítimo y el viento tendrá a veces carácter de moderado a fuerte. En cualquier caso bastante siempre un tiempo menos frío que cuando llegan, ya casi nunca, masas de aire polar continental o siberiano.

Y como es típico en estas situaciones las precipitaciones de lluvia y nieve según las altitudes abundarán en la vertiente cantábrica y también aunque en menos cantidad en las vertientes orientadas al norte y noroeste del Sistema Central, de las cordilleras Béticas y un poco menos todavía en la de Sierra Morena. En el resto de las zonas las precipitaciones serán de menor importancia y desde luego no tendrán la que se necesitaría en amplias zonas de la mitad sureste peninsular.

Precipitación prevista desde el 1 al 8 de diciembre según el modelo del Centro Europeo. Aunque se trata de un producto del modelo determinista, lo muestro porque el probabilista apoya bastante esta evolución. 


Precipitación acumulada desde el 1 de sepyiembre al 20 de noviembre. Las lluvias registradas hasta esa fecha han afectado fundamentalmente a la mitad noroeste peninsular mientras que amplias zonas de la sureste han sido escasas o muy escasas.

En resumen, vuelve a repetirse el patrón de comportamiento que va siendo cada vez mas habitual del chorro polar en nuestra zona geográfica: entradas del noroeste y ausencia de un descenso más “en bloque” hacia el sur que nos traerían los temporales del oeste y suroeste que tanto necesita la vertiente atlántica. 

¿Seguirá este patrón de forma indefinida"? ¿Serán cada vez más las borrascas más o menos subtropicales las que traerán más precipitaciones al suroeste peninsular tal como ha hecho "Clement" con algunas zonas del centro y sur de Portugal? 

23 de noviembre de 2020

Una fugaz pero provechosa visita del chorro polar

 

Una constante preocupación para muchos sectores en España e incluso para la población en general, dada la irregularidad de nuestros ciclos de precipitaciones, es la ocurrencia de las necesarias lluvias de otoño, ya que es la época del año en que se recogen las precipitaciones que junto con las de primavera –y éstas en menor medida- constituyen nuestra reserva de agua para todo el año.

A este respecto, si observamos el mapa de porcentaje de precipitación acumulada desde el 1 de septiembre hasta el 10 de noviembre de este año recientemente publicado por AEMET, vemos que existen amplias zonas de la Península y de las islas donde los valores están por debajo de los climatológicamente normales. Por tanto, las precipitaciones se hacen necesarias en muchas zonas antes de que lleguen enero y febrero en las que éstas son  en general bastante menos abundantes.

Como puede observarse en el mapa, a 10 de noviembre el porcentaje de las precipitaciones acumuladas sobre los valores normales desde el 1 de septiembre muestra una estructura bastante irregular como es típico de las situaciones de danas/borrascas frías. En cualquier caso existe un déficit claro en Galicia, en amplias zonas de la mitad oriental peninsular y ambos archipiélagos (fuente: AEMET)

Por eso es muy importante considerar el panorama atmosférico que los modelos avanzan para esta semana. Comentaba en mi entrada anterior que “es verdad que el chorro polar nos visita de vez en cuando, pero la mayor parte de las veces lo que hace, al presentar una estructura muy ondulada, es dejarnos algunas estructuras tipo dana”. Pues bien, esto es lo que parece que va a ocurrir en los próximos días: un chorro polar que no baja en bloque –lo que de hacerlo nos daría un “antiguo” temporal de ponientes- sino que, como tantas otras veces, se ondula de forma muy aguda, y al cerrarse el profundo meandro que se forma, dará lugar a una dana/borrasca fría que nos afectará ya desde el miércoles-jueves hasta el fin de semana. 

Chorros previstos para la madrugada del jueves 26. El chorro polar muestra un profundo meandro que al cerrarse dará lugar a una borrasca fría que afectará con precipitaciones a amplias zonas de la Península y archipiélagos (Netweather)

Simulación por el modelo determinista del Centro Europeo de la imagen infrarroja para la madrugada del viernes 27. Es una estructura nubosa típica de una dana/borrasca fría ubicada en la zona golfo de Cádiz/Gibraltar.

Con esta situación, que en principio tiene altas probabilidades de ocurrencia, las precipitaciones acumuladas que nos ofrece hasta el sábado el modelo del Centro Europeo afectarán en menor o mayor medida a todas las regiones geográficas. Las primeras en serlo serán las de la vertiente atlántica, pero el previsible traslado de la dana hacia el sur peninsular las focalizará luego sobre la mitad oriental peninsular y área mediterránea, donde siempre hay que estar en vigilancia por si en algunas zonas pudieran ser intensas tal como a veces ocurre en estas situaciones. Por otra parte, los vientos del W/NW asociados a la borrasca llegarán también a afectar a las Canarias si bien serán las zonas elevadas las que, por efecto orográfico, recibirán las precipitaciones más significativas.

Precipitación acumulada hasta el próximo sábado según el modelo determinista del Centro Europeo para la Península y Baleares. Las zonas que al parecer recibirán las cantidades más importantes son el cuadrante SW peninsular y zonas mediterráneas. 

También parece que Canarias recibirá lluvias si bien y como es lógico en estas situaciones los mayores registros estarán condicionadas por el relieve.

Después es posible que, al inicio de la próxima semana, otra ondulación del chorro, ya de características algo distintas, genere una profunda borrasca fría al suroeste de la Península a la que habría que prestar bastante atención. Pero esto es algo que habría que ir confirmando en próximos días.

Casi a título de pura curiosidad muestro aquí la simulación de imagen infrarroja producida por el modelo determinista del Centro Europeo para el próximo sábado día 28. El modelo genera una profunda borrasca fría que, de ocurrir, sería muy interesante seguir. El modelo probabilista indica que, de formarse, existe bastante incertidumbre sobre sí esa sería su ubicación, o se desplazaría más hacia el oeste. Por su parte, el centro de la primera borrasca -la primera que nos va a afectar- se encuentra ya en el mar Tirreno.

En resumen, más lluvias de otoño, muy bienvenidas para la agricultura, embalses…y limpieza del ambiente. Esperemos que en invierno el chorro polar nos visite de nuevo y genere temporales con aire mas frio que dejen buenas reservas de nieve en nuestras montañas...en lugar de que -o antes que- las suavidades subtropicales nos envuelvan de nuevo.

16 de noviembre de 2020

Theta, otro ejemplo más...y otra llamada de atención

 

La tormenta tropical Theta se diluye ya como un vórtice de nubes bajas en la zona de Madeira. Su aparición y desarrollo ha sido otra muestra más de la subtropicalización de la atmósfera en nuestras latitudes, que estos días se manifiesta además por la suavidad de las temperaturas y la humedad relativamente alta en muchas zonas de España. Es verdad que el chorro polar nos visita de vez en cuando, pero la mayor parte de las veces lo que hace, al presentar una estructura muy ondulada, es dejarnos algunas estructuras tipo dana.  Y cuando eso ocurre en zonas atlánticas pueden darse las condiciones para el nacimiento en su seno de estructuras tropicales o subtropicales y,  si es en  el Mediterráneo, de gérmenes de posibles medicanes.

Esta imagen de uno de los canales IR de Meteosat corresponde al día 12 de noviembre. Theta se formó al SW de Azores bajo una débil dana y como una estructura muy unida a un marcado remonte de aire húmedo tropical/subtropical. Aunque se la llegó a catalogar como tormenta tropical tardó en adquirir la estructura característica. La circulación polar discurría mas al norte y sus vaguadas no llegaron a captarla y se trasladó lentamente hacia el este.

Hoy, 16 de noviembre, lo que queda de Theta es un remolino de nubes bajas centrado sobre Madeira, que se irá desplazando hacia el norte hasta ser completamente integrado en la circulación del chorro polar. Mientras tanto la Península Ibérica se encuentra afectada por una tibia y húmeda masa de aire subtropical.

Se arguye con alguna frecuencia que fenómenos de este tipo no son algo exclusivo de los últimos veinte o treinta años y que han ocurrido también en otras épocas. Es verdad; cuando no había imágenes de satélites meteorológicos, los predictores se veían sorprendidos alguna vez por la aparición de borrascas de gran intensidad, sobre todo en Canarias o en la fachada atlántica peninsular, que no respondían para nada a los modelos conceptuales de la escuela noruega y que eran mal simuladas por los incipientes modelos numéricos…cuando los había. Pero también es verdad que, desde la década de los setenta, cuando empezamos a disponer regularmente de imágenes de Meteosat, la aparición de estos fenómenos en nuestro entorno ha ido marcando una tendencia creciente. Algo que, por otra parte,  no es extraño en absoluto si tenemos en cuenta que existe una mayor energía disponible y que los aires polares o árticos nos visitan menos y con menos intensidad. En  cualquier caso, y a este respecto, sería muy interesante disponer de un amplio catálogo de situaciones de estos tipos basado en todos los datos disponibles, tanto históricos como en los modernos reanálisis.

En relación con esta situación conviene destacar el buen comportamiento en mi opinión de los modelos del Centro Europeo. Salvo la ligera desviación hacia Canarias -que solo se detectó tres o cuatro días antes por el modelo determinista –aunque era una de las posibilidades que no dejó de contemplar el sistema “ensemble”-, tanto su trayectoria como su desarrollo fue bastante bien descrita desde una semana antes, incluyendo el brusco giro hacia el norte en la última parte de su vida. Con la guía de esos modelos, AEMET emitió las correspondientes predicciones y avisos de una forma, a mi juicio, muy medida y ajustada, informando adecuadamente sin oscurantismos ni alarmismos y manejando matices y probabilidades. A este respecto, siempre he sido de la opinión de que hay que dar la información de que se dispone en cada momento pero añadiendo necesariamente la probabilidad de ocurrencia, y aprovechando cada ocasión que se presente para explicar cómo utilizar esos datos de forma correcta.

No me cansaré de repetirlo: la investigación de las evoluciones de estructuras subtropicales en nuestras zonas atlánticas y mediterráneas y de sus posibles consecuencias, es un campo en que la ciencia española debe invertir mucho más de lo que hasta ahora está haciendo. En cualquier caso es una interesante señal observar la creciente participación en redes sociales, muy especialmente en twitter, de algunos expertos en estos temas a los que hay que agradecer su esfuerzo divulgativo e incluso con frecuencia pedagógico.

24 de octubre de 2020

Temporal intenso de lluvia y viento: ¿"Barbara" y/o remontada tropical?

 

AEMET acaba de publicar un excelente informe en relación con el paso por la Península Ibérica de la borrasca denominada “Barbara” así como de sus efectos en forma de cuantiosas precipitaciones, sobre todo en el tercio occidental peninsular y de fuertes vientos prácticamente en toda la Península. Se han llegado a batir algunos récords tales como el de precipitación máxima en un día en el puerto de El Pico y algunas rachas de viento han sobrepasado los valores –ya elevados- que cabía esperar de una situación de este tipo y que también han batido algunos récords.

Precipitación entre las 00 UTC del 20 de octubre y las 00 UTC del dia 21 (AEMET)


     Rachas de viento registradas entre las 00 UTC del dia 20 de octubre y las 00 UTC del 21 (AEMET)

Estos altos de valores de viento y precipitación suponen la presencia de una gran energía disponible en el aire cálido y húmedo transportado por un flujo del SW en niveles medios y altos que proveniente de latitudes tropicales ha incidido sobre la Península y Canarias. Por supuesto, la creación en el seno de ese flujo por la acción de una vaguada atlántica de la borrasca “Barbara” –que durante su paso por la Península osciló entre una circulación débilmente cerrada o un seno depresionario- pudo haber forzado o focalizado un flujo húmedo del W/SW en niveles bajos que se sumó al gran aporte de niveles medios. Pero, a mi juicio, el gran "inyección" de energía provino fundamentalmente de ese flujo tropical.

Imagen del canal WV de Meteosat correspondiente a las 12 UTC del día 20, la jornada más lluviosa y ventosa del último temporal. Se aprecia la llegada a la Península Ibérica a niveles medios de aire aire tropical -casi ecuatorial- cálido y húmedo. Indudablemente la presencia de una vaguada al SW de Portugal, responsable de "Barbara" realzó y focalizó la precipitación.

Esta situación me recuerda a algunas otras y muy en especial a la vivida a finales de 2019 atribuida a una borrasca denominada “Elsa” y parcialmente a otra llamada "Fabien", que dio lugar también a grandes cantidades de precipitación y vientos fuertes. Al igual que en esta ocasión, en aquella situación también intervino y jugó un papel fundamental – bastante más que el de las propias borrascas- el marcado flujo tanto en niveles altos como en bajos procedente del Caribe y probablemente de más allá. 

En esta imagen del canal de vapor de agua de la madrugada del día 19 de diciembre de 2020 puede verse la gran banda nubosa afectando ya a la Península. "Elsa" quedaba ya al norte de las Islas Británicas con su frente frío asociado difuminándose hacia Baleares

Imagen del satélite GOES-East del 18 de diciembre de 2019. En el extremo derecho de la imagen puede verse  la borrasca "Elsa" con su espiral hacia el suroeste de Irlanda y su descarga de aire frío posfrontal formando células convectivas abiertas. El interés de esta imagen tomada el día 18 es mostrar el origen y recorrido de la gran banda nubosa que arranca desde la costa pacífica de México y atraviesa el Caribe y Atlántico norte. El impacto de esta banda sobre la Península es lo que a mi juicio provocó aquel gran temporal de viento y lluvia.

A mi juicio se siguen dando unas, cada vez más numerosas, situaciones en los que los remontes tropicales y/o subtropicales juegan un gran protagonismo y dan lugar a fenómenos atmosféricos más intensos. ¿Responde ello a una creciente y continuada expansión de la atmósfera tropical y subtropical hacia latitudes más septentrionales? ¿Quiere ello decir que nuestro “tiempo” va a estar cada vez más influenciado por estos remontes que por las situaciones ligadas a las circulaciones del frente polar?...¿Va a haber cada vez más energía disponible para los fenómenos ligados a nuestros temporales mediterráneos, bien sea por la acción de danas o de medicanes?...Los ábregos, cuando lleguen, ¿van a ser más "llovedores" y ventosos al responder más a este tipo de situaciones? ...¿Podría todo ésto cuestionar que nuestra precipitación media anual no mantuviera esa tendencia a la baja que muestran los modelos climáticos, pero sí podría ser menos eficiente y más destructiva? En cualquier caso todo ello no serían sino consecuencias del futuro comportamiento en el contexto del cambio climático de estas remontadas tropicales. Como tantas veces he manifestado estudiarlo en profundidad es  de muy alta prioridad para España. 





20 de octubre de 2020

La "pantanada de Tous": recuerdos y predicciones

 Hoy hace 38 años de la llamada "Pantanada de Tous" originada por las fuertes lluvias que ocurrieron en la provincia de Valencia durante la madrugada y mañana del 20 de octubre de 1982. Mucho se ha escrito e investigado desde entonces sobre esta situación que marcó un antes y un después en la evolución de la predicción en el Servicio Meteorológico español. Se pasó desde la disposición de solo unos pocos mapas en papel de modelos de predicción todavía poco evolucionados y de imágenes de Meteosat en papel que se recibían más de media hora después del momento de su toma hasta los grandes avances y facilidades de que se dispuso ocho o diez años después de aquel suceso y que ahora todavía pueden parecer insignificantes si comparamos con la situación actual. Y también cabe recordar que en aquella época no existía ningún sistema de avisos meteorológicos. 

Cuando ocurrió aquel episodio yo llevaba cinco o seis meses incorporado al equipo de predicción del entonces Instituto Nacional de Meteorología y fui testigo de excepción de cómo se vivió en el Centro de Predicción y de cómo se elaboró la predicción para aquel día. El relato lo plasmé en un capítulo de mi libro "Recuerdos del tiempo" y me parece oportuno transcribirlo a continuación.


Una muy conocida imagen (realzada en color) del canal infrarrojo de Meteosat correspondiente a la madrugada del 20 de octubre de 1982 tal como se obtuvo tras el proceso de los datos digitales  llevado a cabo a finales de 1983 por un grupo de trabajo del INM y del Centro de Ingeniería Espacial de la Universidad de Wisconsin-Madison. El proceso de estas imágenes permitió la documentación de un sistema-complejo- convectivo en Europa por primera vez.


TOUS

El 20 de octubre de 1982 se produjo uno de los acontecimientos más relevantes en la historia de la meteorología española, tanto por lo que se refiere a las características físicas del fenómeno que tuvo lugar, como por su repercusión en la reorganización y potenciación del INM. Ese día,  sobre todo durante la madrugada y primeras horas de la mañana, una tremenda cantidad de lluvia precipitó sobre la cuenca media del Júcar, ocasionó la rotura de la presa de Tous y provocó una inmensa y destructora “pantanada” en toda la comarca de la Ribera, en Valencia. Si en principio se estimó que habían caído algo más de 400 mm en 6 horas, investigaciones posteriores llegaron a afirmar que en algún observatorio de la Muela de Cortes se habían  superado los 1000 mm, con lo cual se superaría el período de retorno de 500 años, lo que da una idea de la magnitud de aquel fenómeno.

Como es lógico, aquella situación nos preocupó mucho en el Centro de Predicción. Aunque los mapas previstos de que disponíamos no eran de gran calidad y desde luego aún no existían los de precipitación prevista, sí presentaban una situación típica de lluvias mediterráneas intensas que recordaba en gran medida, aunque no era la misma, a la situación del 18 y 19 de octubre en las provincias de Granada y Almería y a la que me referí ya en un capítulo anterior. Esta situación había sido muy bien estudiada en un interesante artículo por Jaime Miró-Granada, otro extraordinario meteorólogo mallorquín y responsable en aquella época de la sección de Aplicaciones Hidrológicas.

Sabíamos, por tanto, que en las próximas 24 horas había un riesgo claro de lluvias intensas en el área mediterránea, pero no nos era posible precisar la zona, ni mucho menos la cantidad de agua que podía caer. Por otra parte, no estaba establecido aún ningún sistema específico de avisos. Teníamos las imágenes de baja resolución de Meteosat pero éramos todavía muy poco expertos en su interpretación y además llegaban con al menos media hora de retraso…A mí, todo ello me provocaba una marcada sensación de impotencia y frustración aunque me daba cuenta de que no podíamos hacer más.

Y se hizo lo que se pudo: predicción de chubascos y tormentas en Levante que se reforzó en la predicción que  Fernando Medina daba por Radio Nacional por la tarde; llamada telefónica de Jaime Miró-Granada a algún responsable hidrológico advirtiendo de la posibilidad de lluvias intensas en alguna zona entre la desembocadura del Ebro y el cabo de Gata…. Pero, como decía antes, poco más se podía hacer en aquel momento con los medios que se tenían, la formación con que se contaba y sobre todo sin un sistema de avisos establecido.

Sin embargo, a partir de aquel suceso, todo empezó a cambiar. Nuestro pequeño grupo del Plan de Renovación intensificó mas sus trabajos, convencidos ya de que el cambio era absolutamente irrenunciable y de esta forma, a final del año, los conceptos básicos del mismo estaban finalizados. A mi otro grupo, el de Paco Dana, se nos encargó un informe rápido de la situación y nos pusimos rápidamente a analizar y estudiar detalladamente mapas e imágenes. El trabajo lo llevamos a cabo fundamentalmente Paco, Ricardo y yo, aunque contamos con la colaboración puntual de otros compañeros para los anexos climatológico e hidrológico. Por mi parte transcribí de nuevo todos los datos de las topografías de esos días mientras Paco las reanalizaba con la maestría que sólo él tenía. Redactamos el texto entre todos, ocupándome yo especialmente de comentar las imágenes de satélite, aunque la versión definitiva fue, como era lógico, responsabilidad de Paco. En muy pocos días tuvimos realizado un excelente trabajo que durante mucho tiempo ha servido como referencia básica del INM sobre aquella situación y que destaca por la calidad de sus mapas, por integrar por primera vez, como una eficaz e insustituible herramienta de desarrollo las imágenes de Meteosat y muy especialmente las del canal de absorción de vapor de agua, y por sus conclusiones. Además, el trabajo incluía el estudio de otras situaciones parecidas de lluvias intensas con sus correspondientes mapas vueltos a  analizar para esta ocasión.

Justamente en sus conclusiones, el estudio destaca que el suceso había sido debido a la presencia de una “gota fría” –aún no había llegado el momento de rebautizar a estas perturbaciones como “DANAS”-  así como que “en este caso concreto la divergencia en altura (500 mb) no ha jugado un papel tan relevante como en otras situaciones análogas” y que “…se debe hacer notar la gran importancia de la influencia termodinámica y orográfica frente a la dinámica en este caso concreto”. Estas afirmaciones eran importantes incluso para nuestro propio grupo. Paco siempre remarcaba la importancia de la difluencia en altura para la generación de lluvias de una cierta importancia pero, en esta situación, hubo que reconocer que lo más importante era la advección cálida y húmeda, el papel jugado por la orografía y que el flujo de  niveles altos no se opusiera radicalmente al ascenso de ese aire de las capas bajas. Profundizábamos así en una visión de las lluvias mediterráneas que nos iría conduciendo entre otras cosas hacia el descubrimiento de los sistemas convectivos mediterráneos.

Por otra parte, en noviembre, se produjeron también unas precipitaciones históricas en zonas del Pirineo, algo que volvió a llamar la atención sobre la necesidad de mejorar predicciones y avisos. Por fin, muy a primeros de 1983, el primer gobierno socialista decidió potenciar al INM y aprobó la ejecución de nuestro plan de renovación tecnológica al tiempo que procedía también el reforzamiento y la reestructuración de la Protección Civil.


7 de octubre de 2020

Una estructura tropical pasa por Canarias

 

Tras el paso por Canarias de la estructura tropical que, aunque ha dejado algunas lluvias significativas en La Palma y Tenerife, ha precipitado fundamentalmente en el mar, creo que es interesante comentar e incluso propiciar un debate sobre el origen y evolución de esta interesante evolucion atmosférica. Para ello quiero exponer mi "modelo conceptual" de cómo creo que se produjo este episodio si bien debo admitir que este "modelo" es más intuitivo que otra cosa y que está basado fundamentalmente en la observación detallada de las imágenes de satélite. Puedo estar equivocado en mayor o menor medida pero al menos puede servir para fomentar un intercambio de opiniones que podría ser útil.

Desde mi punto de vista el origen es el desplazamiento hacia el sur desde Marruecos de una vaguada secundaria en niveles altos, que no me extrañaría que fuera una evolución ligada del algún modo con la gran y madrugadora borrasca “Alex”. Esa vaguada, que se va estrechando a medida que avanza hacia las costas africanas cercanas al archipiélago de Cabo Verde, se ve mejor reflejada en los campos de líneas de corriente más que en los geopotenciales ya que en estas zonas sus gradientes suelen ser débiles.

GFS: Predicción de líneas de corriente a 200 hPa y localización de bajas del 3 al 6 de octubre Tropical Tidbits

                

En esa situación tan meridional, la vaguada interceptaría la normal progresión del flujo de ondas del este y una de sus estructuras nubosas sería captada y conducida hacia el norte por la rama delantera de esa vaguada. Es posible que además su ubicación en ella haya potenciado más los desarrollos nubosos. Ya en su camino hacia Canarias, la banda nubosa se fue curvando ciclónicamente y desarrolló en su seno las estructuras convectivas que han afectado al archipiélago aunque la más importante discurrió entre Tenerife y Gran Canaria.

Pongo a continuación algunas imágenes del canal WV del GOES-E correspondientes a los días 3 al 6:


          Día 3 de octubre (Tropical Tidbits)

                                                        4 de octubre (Tropical Tidbits)

                                                             5 de octubre (Tropical Tidbits)
        

                                                                     6 de octubre (Tropical Tidbits)

La verdad es que esta situación me plantea más preguntas que respuestas:

¿Se trata de una subida de latitud de una onda del este como tal?

¿Lo es en su origen, y en su ascenso de latitud de algún modo se "subtropicaliza"?

¿Es simplemente un desarrollo de la zona delantera de la vaguada?

 ¿Es esta estructura -o está en relación con- una depresión subsahariana de las descritas por Font Tullot o es distinta?

Creo que es una situación digna de ser estudiada en detalle dadas sus implicaciones para Canarias y quien sabe si en un futuro incluso para la Península Ibérica o el Mediterráneo. Y, por cierto, excelente la predicción de esta evolución por parte del Centro Europeo y buen trabajo también de los predictores de Aemet en una situación que tenía muchos riesgos potenciales y muy difícil de ajustar en tiempo y espacio.