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29 de abril de 2020

¿Verano a principios de mayo?


Pocas personas ignoran ya que se acerca una situación atmosférica de temperaturas elevadas. Afectará a la Península y Baleares  durante el fin de semana y seguramente un par de días más, con valores máximos que  pueden acercarse a los 35 grados el lunes o martes en puntos del suroeste y el centro peninsular. Como existe ya un cierto debate sobre las características de la situación, su mayor o menor rareza, la posibilidad de batir récords o si se puede considerar como una ola de calor, quiero exponer mi opinión sobre todo ello.

a) La situación meteorológica 

Es bien conocida: una gran dorsal anticiclónica formada por aire muy cálido, seco y estable, se va a extender desde latitudes subtropicales sobre la Península y Baleares. La combinación de aire ya de por sí cálido, con cielos muy poco nubosos, y vientos débiles o en calma, darán lugar a esas temperaturas, favorecidas aún más por la ausencia de movimientos verticales, lo que dificulta la ventilación de las capas bajas. Son condiciones casi similares a las de los grandes calores veraniegos pero con una diferencia importante: en mayo la tierra no ha almacenado el calor estival, por lo que, en general, por la noche se enfría más. Por ello, aunque las mínimas también estarán por encima de sus valores normales, no serán en absoluto tan opresivas como si estuviéramos en julio o agosto.

Topografía de 500 hPa prevista para la próxima madrugada, 30 de abril a las 00 UTC. Puede verse en pleno Atlántico, sobre la zona de Azores, la dorsal que en los próximos días irá creciendo y moviéndose hacia el este.
Topografía de 500 hPa prevista para la madrugada del lunes 5 de mayo. La dorsal se extiende sobre toda la Península y Baleares con temperaturas entre los 20 a 22 grados a 850 hPa.

b) ¿Es una situación anormal? 

Si por anormal consideramos que ocurre algo raro en la atmósfera, no lo es en absoluto. Si lo que queremos decir es que los valores que se registren van a estar muy por encima de los climatológicamente normales de esta época, lo es. 

c) ¿Cuán seguros estamos?

De acuerdo con los mapas de predicción probabilista del Centro Europeo, la presencia de esta gran dorsal sobre la Península parece bastante segura:  

La topografía de 500 hPa del modelo determinista más la información añadida por el probabilista (sombreado) para la madrugada del próximo domingo da como muy segura la ubicación de la dorsal sobre la Península.
Cuestión distinta es cuándo y de qué manera puede finalizar la situación. Normalmente ello ocurre cuando la borrasca fría semiestacionaria ubicada al oeste de la dorsal -y que provoca flujo del sur en altura y muy cálido del sur/sureste en superficie- es arrastrada hacia el este por una onda del chorro polar, de modo que atraviesa la Península convertida a veces en una vaguada muy estrecha y provocando a su paso fuertes tormentas y una clara bajada de las temperaturas. Otra posibilidad es que, de esa interacción o con la de otra corriente menos importante, la borrasca se reoriente, se desplace algo hacia el oeste y permita que entre sobre la Península aire marítimo más fresco, aunque la suavización de las temperaturas no sea tan notable como en el caso anterior. Además, disminuiría la estabilidad y habría más ventilación vertical, lo que también ayudaría. A día de hoy esta última es la evolución que parece más probable, de modo que el periodo de altas temperaturas finalizaría hacia el martes o miércoles de la próxima semana.



Topografía de 500 hPa del modelo determinista más la información añadida por el probabilista (sombreado) para la madrugada del 5 de mayo. La incertidumbre es evidente pero parece probable una reorientación del eje de la borrasca y un cierto desplazamiento hacia el oeste o noroeste.
d) ¿Ha ocurrido más veces?

Si; el episodio más reciente de este tipo y seguramente el más intenso de todos, fue el que sucedió durante los días 13 y 14 de mayo de 2015 . El 13 se superaron los 40ºC en puntos del suroeste peninsular mientras que el 14 las temperaturas extremas alcanzaron sus valores máximos en la Comunidad Valenciana -con la ayuda del viento de poniente- llegando la localidad de Antella a los 45ºC. En cualquier caso, para quien quiera profundizar más en esta cuestión, copio a continuación un fragmento del capítulo dedicado a mayo de mi libro Meses y Tiempos:

 "....los episodios cálidos de mayo suelen darse, como es lógico, con la entrada sobre la Península de una dorsal anticiclónica en niveles medios y altos acompañada en los bajos por vientos débiles de componente sur. Uno de los más significativos fue el ocurrido a finales de la primera quincena del mes en 1999 durante el cual se alcanzaron los 41ºC en Padul (Granada), y 40ºC en Illora, también en la provincia de Granada y Villargordo en la de Jaén. En este caso, la temperatura a 850 hPa (unos 1500 metros de altura) -que es un estupendo indicador de lo cálida que es la masa norteafricana- era de unos 25ºC, más o menos la que suele darse en un caluroso día de julio.

Otro episodio muy importante fue el acaecido a mediados de mayo de 2006. Así, el día 17, se alcanzaron máximas de 40,1ºC el aeropuerto de Córdoba, 38,1 en Ciudad Real, 38 en Morón de la Frontera, 37,4 en Toledo y 38,4 en Jaén, todas efemérides absolutas.  Al día siguiente las máximas volvieron a dispararse, si bien centradas un poco más hacia el este y sureste; se alcanzaron de 40 ºC en Murcia, 39 en Alcantarilla y, ya en Baleares, 39,1 en Muro, 38,8 en Manacor y 38,4 en Sa Pobla. En esta situación la temperatura a 850 hPa era de casi 28ºC sobre el archipiélago, un valor muy elevado incluso para pleno verano. Este ha sido probablemente el episodio más importante de calor en la Península Ibérica en el mes de mayo.

En otra situación de este tipo, a principios de la tercera decena del mes en el 2009, pero con la dorsal mas centrada hacia Baleares, volvieron a registrarse en el archipiélago valores muy altos como 35,2 ºC en Sa Cabaneta, 34,2 en Palma-aeropuerto y 32 en Palma-Portopí.

Por su parte, Canarias también se ve afectada ocasionalmente en mayo por expansiones de las dorsales cálidas norteafricanas. Así ocurrió, por ejemplo, a principios de la última decena de mayo de 2003 con un registro de 37,6 ºC en Tenerife-Los Rodeos y también a finales de la primera decena de 2007 con máximas de 32,4 ºC en el aeropuerto de Mazo en La Palma y en San Bartolomé (Gran Canaria)"

e) ¿ se puedan batir récords? 

Si no hubiera existido el episodio de 2015 casi podría asegurarse que sí. Como en este caso no parece que las temperaturas a 850 hPa lleguen a alcanzar los valores de aquel, no puede haber certeza de que eso vaya a ocurrir. En cualquier caso va a depender mucho de efectos locales o regionales que puedan producirse como fue el caso citado de 2015 cuando el "ponent" disparó las temperaturas en la Comunidad Valenciana. Lo que sí podría ser un récord, si no me equivoco, es su fecha de ocurrencia ya que los episodios anteriores se han registrado como pronto a mediados de mes. Si ese adelanto corresponde a una tendencia generalizada de expansión hacia la primavera de las temperaturas veraniegas como ya apuntó un estudio publicado hace unos cuatro años -y que tuvo gran repercusión mediática- es algo que habrá que estudiar a posteriori.

f) ¿Es una ola de calor? 

La definición oficial de AEMET de ola de calor es ésta:

"Es un episodio de, al menos tres días consecutivos en que, como mínimo, el diez por ciento de las estaciones consideradas registran máximas por encima del percentil del 95 por ciento de su serie de temperaturas máximas diarias de los meses de julio y agosto del periodo 1971-2000"

Tras los datos que se registren y el estudio que realice la Agencia, veremos si se puede considerar así. De lo que sí podemos hablar ya en cualquier caso es de un periodo de temperaturas muy elevadas para la época.

g) ¿Tiene que ver con el cambio climático? 

Para responde a ello habría que investigar a mi juicio dos cosas: Si este tipo de situaciones sinópticas se están haciendo más frecuentes en primavera, y si la temperatura de la masa de aire a 1500 metros de altura -un  excelente indicador de la intensidad de estas situaciones- va siendo progresivamente más alta. Respecto a la primera cuestión hay ya, como hemos visto, estudios que apoyan esa expansión hacia la primavera de las temperaturas veraniegas. En cuanto a la segunda no hay resultados en principio que lo sustenten pero sí  parece claro en cualquier caso que esas temperaturas van llegando antes. Probablemente ello sea una muestra más de la progresiva expansión hacia el norte de la atmósfera tropical/subtropical. 



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