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7 de octubre de 2013

Tras el informe del IPCC

El pasado 27 de septiembre se hizo público el nuevo informe (el anterior fue en el 2007) del grupo I (bases físicas del cambio climático) del IPCC que era largamente esperado y sobre el que ya había habido filtraciones previas en diversos medios de comunicación. Existía una cierta expectativa para ver como el informe trataba el hecho de la "pausa" o "parada" durante los últimos quince o dieciseis años del proceso de calentamiento global, algo que prácticamente contradice lo que los modelos de evolución climática indicaban.

He esperado unos días para hacer mi comentario para, por una parte, reposar un poco su lectura, y por otra, ver qué reacciones se suscitaban en los medios y si aparecía algún tipo de debate sobre el tema que comentaba más arriba. Lo primero que debo decir es que me ha extrañado, y de algún modo me ha defraudado, que el informe no se refiera explícitamente a la situación actual de "pausa" o "parada", aunque lo trate de forma indirecta al decir que, debido a la combinación de este calentamiento con la variabilidad natural del clima, el proceso no es lineal y tiene oscilaciones de corto periodo pero que no se oponen a las tendencias registradas a largo plazo. En mi opinión, un periodo de 16 años en una evolución que se manifestó claramente a partir de los años 70,  no me parece corto y, en cualquier caso, aunque es verdad que la investigación sobre las causas de esta situación está casi iniciándose y los informes del IPCC suelen referirse a resultados bastante consolidados, creo que debería haber habido referencias mas explícitas.

Por otra parte, el informe es muy conservador en sus conclusiones manteniendo prácticamente las del informe anterior e incluso reforzándolas en lo que se refiere a la atribución del calentamiento a las actividades antropogénicas con un grado de probabilidad que pasa del 90 al 95 por ciento. Sin embargo, por otra parte, amplía en buena medida las horquillas en  que se pueden mover las proyecciones de la evolución de las temperaturas o del aumento de nivel del mar, lo que significa desde mi punto de vista, un aumento en la incerteza sobre la evolución de un proceso tan complejo.

Aún sin ser un experto en el tema y esperando que amigos que lo son más puedan corregir alguna inexactitud, trato de unir las distintas investigaciones y consideraciones que van circulando sobre la cuestión y el resumen que obtengo es el siguiente: Existe acuerdo prácticamente general en que durante los últimos 15 o 16 años ha cesado, o como mucho ha aumentado de forma insignificante, el ritmo de ascenso de la temperatura media de la Tierra, tal como se venía produciendo desde mediados-finales de los 70 y también tal como la mayoría de los modelos matemáticos indicaban. No existe una explicación clara del problema aunque varias investigaciones apuntan a que el océano está probablemente almacenando mas calor en capas profundas del que en principio se suponía; ello estaría evitando -al menos por ahora- que ese calor se estuviera manifestando como aumento de la temperatura en la superficie de la Tierra. En cualquier caso es claro que se hace necesario revisar la modelización de la absorción de calor por los citados océanos de modo que los nuevos resultados corroboren por una parte lo acaecido hasta ahora y, si es así, estudiar a partir de ahí las proyecciones que proporcionen para los próximos decenios. Mas aún, la cuestión que se plantea es hasta cuando los océanos pueden seguir acumulando esa energía y en que momento, y de que forma, la van a devolver a la atmósfera. 

Pero, junto a todas estas dudas, hay evidencias irrefutables de que el proceso de algún modo continúa. La mayor parte de los años transcurridos del siglo XXI siguen siendo muy cálidos,  la proporción de hielo fundido en verano en el océano Ártico está muy por encima de los pronósticos mas pesimistas, los indicios de que en la Antártida también está aumentando la proporción de hielo de forma contraria hasta como hace poco se afirmaba y por supuesto el retroceso de muchos de los glaciares. Y sobre todo que, tal como nos indican las medidas satelitales, el balance radiativo del planeta es positivo: es decir, entra mas energía del sol que la que se devuelve al espacio. Lo que hay que aclarar por tanto es cómo el planeta "gestiona" esa energía. Y está claro que lo hace de forma algo o bastante distinta a como hasta ahora habíamos supuesto. Por eso, porque no sabemos cómo va a ser esa "gestión", se hace necesario reforzar los esfuerzos de investigación.

No se puede bajar de ningún modo la guardia porque, aunque sea necesario revisar y enmendar nuestros modelos, no existen que yo conozca investigaciones científicas contrastadas que apunten claramente hacia un estancamiento o reversión del proceso; todo lo contrario, la inmensa mayoría lo hacen en el sentido del aumento -mayor o menor- de la temperatura. Esa es la línea argumental del último informe del IPCC que, desde mi punto de vista, hubiera ganado mucha credibilidad si hubiera tratado mas directamente y por supuesto con las cautelas necesarias, la actual situación de "pausa" o "parada". Tampoco creo que sea el momento de decir por parte de algunos medios de los llamados "negacionistas" (aunque no me gusta esa palabra) que esta historia se ha acabado. La incerteza en un sentido o en el otro es en mi opinión todavía muy grande.

Para finalizar, sólo apuntar que creo necesario un mayor esfuerzo de comunicación de cara a la sociedad. Desde luego los informes del IPCC no están hechos para su consumo directo por el gran público...pero parece que nadie quiere ir un poco más allá y explicarlo de una forma mas comprensible ¿Para cuando buenos y amplios programas pedagógicos sobre estos temas y unos serios debates en televisión? 

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