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2 de septiembre de 2013

Complejidad atmosférica y probabilidad

Dos temas de actualidad relacionados con las evoluciones atmosféricas. aunque en escalas espaciales y temporales muy distintas, vuelven a mostrar la complejidad de sus mecanismos -íntimamente unidos a los oceánicos- y la dificultad de predecir sus comportamientos en plazos más o menos dilatados, si bien cada vez conocemos más sobre ellos. Me refiero a la pausa observada durante los quince últimos años en el proceso de calentamiento global y al inesperado retraso en la aparición de huracanes en el Atlántico en la temporada de este año que, en principio, se suponía muy activa.

Por lo que se refiere a la pausa observada en el proceso del calentamiento global, ésta ha sido ya unánimemente reconocida por la comunidad científica internacional y ahora los esfuerzos se centran en investigar la razón por la que los distintos modelos de evolución climática no habían detectado este fenómeno. Se han publicado ya bastantes artículos sobre la cuestión: algunos apuntan a una cierta disminución de la radiación solar durante estos últimos años; otros, al complejo papel desempeñado por los aerosoles atmosféricos que pueden haber dado lugar a un enfriamiento neto y otros más a una posible menor sensibilidad de la atmósfera al aumento del dióxido de carbono en su seno. Sin embargo, la corriente investigadora principal apunta hacia una mayor absorción de calor por las aguas oceánicas profundas donde quedaría acumulado, sin conocerse muy bien cual sería la evolución posterior de esta energía almacenada dado su previsible impacto en la propia dinámica oceánica.

En esta línea de investigación es muy interesante un artículo que acaba de aparecer en la revista "Nature" muy bien resumido y analizado en este otro de "The Guardian", en el que se demuestra la estrecha relación entre la actual pausa en el calentamiento con un enfriamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial relacionado  en principio con la Oscilacion Decadal del Pacífico (PDO). La conclusión del artículo es que, cuando en un modelo de evolución climática se introducen también  como datos de entrada la evolución durante los últimos años de la temperatura del mar en esta zona oceánica, el modelo reproduce fielmente la pausa en el calentamiento así como otras importantes evoluciones atmosféricas observadas durante los últimos años. Además de aportar otras sugerencias y posibles líneas de investigación muy interesantes, los autores concluyen que la actual pausa en el calentamiento está unida a un proceso de variabilidad natural en el sistema atmósfera-oceáno y que no supone en absoluto el fin del proceso de calentamiento global pero sí el que puedan suceder más pausas de este tipo en años futuros.

En una anterior entrada del blog ya me referí a esta posibilidad de que el "freno" en el proceso de calentamiento estuviera motivado por algún fenómeno de variabilidad natural que nos hubiera conducido a unos años fríos de no ser por el efecto, en este caso, equilibrador del calentamiento global. Pero, en cualquier caso, los resultados del artículo de "Nature" nos llevan a otras preguntas:  ¿Es realmente ese enfriamiento  pura "variabilidad natural" o es, al menos parcialmente, una consecuencia "inesperada" del calentamiento global a través de la compleja respuesta oceánica al calentamiento atmosférico que podría llevar a almacenar el calor en las profundidades marinas?

Con estas y otras muchas preguntas en el aire -nunca mejor dicho- observemos ahora el otro proceso al que me refería al comienzo: el retraso en la aparición de huracanes en el Atlántico en la actual temporada. Unas aguas atlánticas bastante cálidas, la previsible abundancia de ondas del Este y la ausencia del fenómeno de "El Niño"- que facilita el que haya en general poca cizalladura vertical-, habían dado lugar a una unánime predicción de una temporada ciclónica con un número de perturbaciones por encima de la  media. Sin embargo, cuando, según la climatología, deberían haber aparecido ya dos huracanes, ninguno de ellos ha hecho su aparición aunque si lo han hecho algunas tormentas tropicales pero, en general, de escasa importancia. Curiosamente, si no apareciese ningún huracán antes del 11 de septiembre se batiría el récord establecido por el huracán Gustav en 2002 como primer huracán mas tardío en aparecer. 

Los primeros análisis apuntan a que la causa principal es la presencia de una estabilidad atmosférica sobre el Atlántico bastante por encima de lo normal que no ayuda, sino que mas bien impide, la evolución hacia ciclones tropicales de las perturbaciones ligadas a ondas del Este que desde el interior de África salen al Atlántico. Esa gran estabilidad parece ser debida por una parte a la entrada sobre el océano de una gran cantidad de polvo sahariano así como a un marcado fenómeno de subsidencia con aire descendente que se seca al hacerlo y que dificulta los movimientos ascendentes.

De nuevo uno vuelve a reflexionar...la entrada de aire sahariano sobre el oceáno así como los procesos de fuerte subsidencia no son fenómenos aislados del resto de la circulación general de la atmósfera. Por tanto..,¿aparte de los criterios clásicos tales cómo que el oceáno esté muy cálido, que haya una buena generación de ondas del Este y de que la ausencia de "El Niño" favorezca el crecimiento de la convección por disminución de la cizalladura...¿hay alguien mas ahí?....Parece que sí.

Tanto un proceso como el otro nos lleva a una situación típica de la investigación científica: A mas datos, a mas conocimientos, mas preguntas y mas consciencia de lo que nos queda por conocer. Pero así es la aventura humana y así toca decidir y avanzar con la luz de que se dispone en cada momento, sin esperar a disponer de la visión total de la Naturaleza. No la tendremos. Y por tanto, no hay predicciones exactas, sólo probabilidades. Hay que aceptarlas y convivir con ellas. Encierran mucha riqueza.


Buena parte de los datos sobre la temporada de huracanes están extraidos del estupendo blog de Jeff Masters, bien conocido por aficionados y profesionales

1 comentario:

  1. Excelente artículo Ángel ,

    como bien comentas las ondas del Este , cortan bastante el crecimiento convectivo, estas ondas provienen de la fase QBO Oeste, a 30 hPa , que en superficie se notan como vientos del Este .

    Me ha gustado el enfoque climático.

    saludos

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