26 de junio de 2019

¿Qué sabemos sobre nuestras olas de calor?

Poco puede decirse que no se haya dicho ya sobre la situación ola de calor -esta vez no parece haber duda de ello- que ya está comenzando. Los modelos de predicción a medio plazo la han captado eficazmente, aunque hubo algunos matices algo diferentes entre ellos.  Se han dado y se siguen difundiendo las informaciones y avisos pertinentes. Y se constata cómo esta situación contribuye muy probablemente a esa tendencia que se va viendo hacia un adelanto de las condiciones veraniegas en España, quizás por una mayor o más temprana aparición de este tipo de situaciones sinópticas o bien por unas temperaturas más elevadas de lo normal de la masa de aire que en ese tipo de situaciones nos afecta. 

En ese contexto creo que sería útil estudiar un poco más los mecanismos concretos por los que se producen estas situaciones. Siempre, o casi siempre, se habla de la entrada de aire "africano" o sahariano,  pero, aunque eso ocurra en muchas ocasiones, me parece más correcta la idea expresada por aquel gran meteorólogo que fue Lorenzo García de Pedraza: "En verano, España se convierte en una sucursal del Sahara". Y así es en efecto: vemos como en los mapas de temperatura de 850 hPa los valores son muy parecidos a los que predominan sobre el desierto.  

Mapa de geopotencial de 500 hPa y T850 previsto para las 00 UTC de mañana 27 de junio. Puede verse como las temperaturas sobre el sur de Francia y zona mediterránea aparecen como una extensión de las temperaturas norteafricanas

A esa situación puede llegarse bien por advección de esa masa africana -casi siempre acompañada de polvo en suspensión- o por mecanismos de compresión del aire en capas medias-bajas por subsidencia. Se generan así condiciones de mucha estabilidad con cielos despejados y casi sin renovación del aire de las capas pegadas al suelo; capas que se calientan mucho durante el día al no poder mezclarse y se enfrían poco por la noche.  Y hay ocasiones, como la que ahora nos afecta, en que ambos efectos pueden coincidir  actuando sobre capas atmosféricas distintas, pero contribuyendo todas al alza de las temperaturas.

Retrotrayectorias previstas para las 00 UTC de mañana 27 de junio.Si bien hay que tomarlas e interpretarlas con cuidado,  parece que la que nos llega a 700 hPa, originaria del Atlántico, sí ha hecho previamente un recorrido norteafricano a niveles más bajos, comenzando luego a ascender en la zona delantera de la borrasca fría situada al oeste peninsular. La de 800 hPa ha tenido un recorrido atlántico mientras que la de 900 ha efctuado un recorrido descendente sobre el Mediterráneo para ascender en las últimas horas. Es importante conocer el efecto combinado de estas evoluciones. 

Por tanto, si bien es verdad que conocemos la estructura básica general que origina estas situaciones, creo que sería interesante estudiar cuestiones tales como éstas: ¿Van siendo cada vez más cálidas en 850 hPa las masas de aire sobre España en estos escenarios? ¿Son más frecuentes las advecciones norteafricanas y/o los fenómenos de subsidencia? ¿Cuál es el peso real de cada uno de estos fenómenos? ¿Cómo se potencian o interfieren entre ellos? ¿Se dan este tipo de situaciones sinópticas cada vez con más frecuencia o, más bien, se empiezan a producir antes? (leáse a este respecto el interesante artículo publicado en la RAM)  ¿La evolución de la ola es siempre la misma o hay "historias" distintas? (en la situación que nos afecta estos días, la baja atlántica está más "pegada" a la Península que en otras situaciones de este tipo).

Aunque pueda pensarse que lo fundamental es detectar con tiempo suficiente la aparición de estas situaciones, creo que la respuesta a este tipo de preguntas y otras parecidas que pueden formularse ayudaría mucho para la correcta y eficaz comunicación y gestión de situaciones de este tipo, y más en el contexto del cambio climático. Probablemente ello pueda abordarse -quizás ya se esté haciendo- unido a los estudios de atribución que nos permitan conocer la probabilidad de que una situación concreta -como ésta por ejemplo- esté provocada en mayor o menor medida por el proceso de cambio climático. Me imagino que como esta situación va a afectar a buena parte de Europa, esos estudios se conocerán pronto bien a través de Copérnicus o de otros organismos. Pero deberíamos asegurarnos la misma celeridad en situaciones que afecten fundamentalmente a España. 

Y ahora veamos la evolución de esta situación. Como antes apuntaba todas son parecidas pero no iguales y ello puede dar lugar a resultados algo diferentes e interesantes.

13 de junio de 2019

NOAA pisa el acelerador

Si el pasado martes, 11 de junio, el Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo hizo pública la puesta en operación de una nueva versión de su sistema de predicción IFS, ayer día 12 fue NOAA quien también anunció la implementación operativa de otra versión de su sistema conocido como GFS. Si bien la acción del Centro Europeo forma parte de su rutina de introducir mejoras de importancia una o dos veces por año, la de NOAA es esta vez más significativa ya que ha supuesto el reemplazamiento del denominado "core" o núcleo del modelo por otro denominado Finite-Volume Cubed-Sphere (FV3), que es una nueva versión de la familia FV utilizada previamente en modelos de evolución climática y de dispersión de contaminantes. Junto al reemplazamiento de este núcleo básico, algo que supone ya de partida una gran salto adelante en la dinámica y en el cálculo, se han introducido otras  mejoras relacionadas alguna de ellas con la microfísica de nubes que deberían permitir un optimización de la predicción de la precipitación. Junto a ello, NOAA espera también una mejora de la predicción de la intensidad de los huracanes, cuestión ésta que ha creado muchas dificultades en los últimos años.


Las "cajas" o "cubos" de cálculo del FV 3 (NOAA)

Este cambio, que al parecer se ha ido retrasando bastante respecto a las fechas previstas en un principio, era muy deseado por la comunidad meteorológica norteamericana.  Era muy clara la necesidad de una profunda renovación del GFS, de modo que pudieran subsanarse problemas que dieron lugar a algunos importantes fallos de predicción ocurridos en el pasado y que le permitiera competir con el modelo del Centro Europeo, considerado como el mejor del mundo. 

En principio parece difícil por múltiples razones, al menos de momento, que el GFS pueda igualarlo o superarlo, pero no deja de ser un gran estímulo para unos y otros y constituye en cualquier caso un paso adelante muy importante para el avance de la modelización y la predicción. Esperemos también otro paso adelante de NOAA en sus modelos probabilistas y veremos si, en general, sus planes para los próximos años siguen a los muy atractivos y ambiciosos del Centro Europeo del periodo 2016 a 2025.

En cualquier caso no cabe olvidar la existencia de otros modelos globales de predicción operados por otros importantes Servicios Meteorológicos e incluso por una o dos compañías  multinacionales. Y tampoco el buen número de modelos mesoescalares regionales existentes entre los cuales se encuentra el del consorcio HIRLAM al que pertenece AEMET.  Va a ser muy interesante seguir la evolución -y la estrategia- de todos ellos en los próximos años en el  marco de un mundo tan cambiante.

11 de junio de 2019

Reflexiones de un 42 de mayo

Si no me equivoco hoy es 42 de mayo y en buena parte de la Península andamos con el sayo puesto, aunque resulta muy interesante ver en la calle la convivencia de las mangas cortas con chaquetas y cazadoras. Y en relación con las mangas cortas siempre me queda la duda de si son personas muy calurosas... o que no se han enterado de la predicción. O se habían enterado de la predicción, pero como me dijo un amigo..."no decían que iba a hacer viento". Creo que los datos de la sensación térmica deberían estar probablemente más presentes en predicciones e informaciones meteorológicas. 

Este "fresquito" de 42 de mayo -cabe recordar también algunos fresquitos del 62 e incluso de algún 70 de mayo- está provocado por la presencia de una borrasca fría al norte de la Península. No es sino la otra cara de una circulación atmosférica muy meridiana que, un poco más al este, en el Mediterráneo occidental y Europa Central, va a dar lugar en los próximos días un fuerte remonte de aire muy cálido que podría provocar algún récord de junio en alguna de esas zonas. 

Topografía de Z500/T850 hPa previsto para la madrugada del próximo viernes

Lo más preocupante en cualquier caso es que se trata de un nuevo episodio de transporte de calor hacia altas latitudes, episodios cada vez más frecuentes que provocan la disminución del hielo marino y alimenta la denominada amplificación ártica. Una "amplificación" cada vez más estudiada por su impacto en la circulación general tanto de la troposfera como de la estratosfera y que puede hacer cada vez más frecuentes estos cambios meteorológicos bruscos a través de una corriente en chorro más ondulada... ¿Y quizás más posibilidades de "calentamientos súbitos" con sus reflejos en el tiempo invernal del hemisferio norte?. Variaciones bruscas del calor al frío y viceversa pero que, en el cómputo anual global, presentan un resultado neto de calentamiento. 

Y en ese contexto de cambio climático -o de "crisis climática" como ahora se pretende llamar a ese proceso- leo el resumen de un artículo recientemente publicado en Geophysical Research Letters en el que se expone cómo en ese escenario de calentamiento algún nuevo modelo de evolución climática muestra como en algunas zonas de las latitudes extratropicales la  mayor intensidad de la actividad tormentosa veraniega podría pasar de la tarde a la media mañana. Al no estar en abierto no he podido leer el artículo completo y no sé si se explican las causas dinámicas o termodinámicas que podrían propiciar ese cambio...¿Un alcance más temprano de la temperatura de disparo? ¿Un mayor contenido en vapor de agua?... En cualquier caso es interesante observar la rápida evolución de modelos climáticos que ya manejan la convección y ofrecen resultados como éste.

En cualquier caso hoy, 42 de mayo, es también un día interesante porque el Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo ha llevado a cabo cambios significativos en su sistema de predicción que afectan tanto al modelo determinista de alta resolución como al de predicción por conjuntos. Son varios los que aquí se reseñan; de ellos lo que a mí me llama más la atención es el gran avance de la asimilación continuada de datos, esa metodología que nos permite partir del mejor análisis posible de la atmósfera y que tan vital es para conseguir una buena predicción. Es otro paso importante en ese camino impresionante que el Centro Europeo inició hace ya cuarenta años con el envío, cinco días por semana, de mapas codificados en matrices numéricas que en cada país convertíamos en mapas mediante un entonces complejo software y dibujábamos mediante plotters electrostáticos....Cuanto avance desde entonces... pero ¡qué "buena pinta" tenía ya aquello!

30 de abril de 2019

Una nube muy observada

Ayer 29 de abril no era un día del que se pudieranm esperar grandes cosas desde el punto de vista meteorológico. Algo ya de calor y la posibilidad de algunas tormentas aisladas debidas en parte a un ligero giro ciclónico embebido en una débil corriente del NW en niveles medios. 

Topografía de 500 hPa de hoy 30 de mayo a 00 UTC. Sobre la Península se observa una débil circulación del NW con un débil giro ciclónico. 
Y así ocurrió. La imagen del canal de vapor de agua de las 18 UTC muestra nubosidad media y alta sobre el interior peninsular con algunos brotes convectivos distinguibles por presentar formas más compactas, y uno de ellos, muy pequeño, casi en el centro peninsular ligeramente al norte del paralelo 40º

Imagen del canal de vapor de agua de las 18 UTC del 29 de abril
La imagen visible muestra una estructura nubosa un poco "caótica" con cirros, nubes convectivas, nubes bajas...

Imagen del canal visible de las 18 UTC
si ampliamos más el centro de la imagen, aparece una línea convectiva compuesta de varios "brotes", alineada de este a oeste, entre el paralelo 40º y la sierra de Guadarrama.

Imagen visible de 18 UTC ampliada

Entre las ocho y media salí a mi terraza y mirando hacia el oeste me encontré con esta imagen en la que, aunque con dificultad, se apreciaba una "virga" descendiendo desde un brote convectivo casi invisible. Además, ya hacia el horizonte, muy lejanos, se distinguían otros dos desarrollos convectivos: 

Hacia las 20,40 locales mirando hacia el oeste desde la zona norte de Madrid (foto: Ángel Rivera)
Y si miraba hacia el sur aparecía esta curiosa estructura, casi en forma de gran pájaro, y de la que intentaban desprenderse también algunas "virga":

Hacia las 20,40 horas locales mirando hacia el sur desde el norte de Madrid (foto: Ángel Rivera)
Diez minutos después, mirando de nuevo hacia el oeste y hacia arriba, se había abierto una "ventana" entre los estratocúmulos y la gran nube convectiva ya era visible en todo su esplendor brillando al sol poniente

Hacia las 20.50 mirando hacia el oeste desde el norte de Madrid (foto: Ángel Rivera)
Subí la foto a Twitter y esperé a que llegaran más imágenes porque estaba seguro que la estaban fotografiando más amigos aficionados. Así fue y, con su permiso, voy a mostrar algunas de ellas pidiéndoles que si cometo alguna incorrección me lo hagan saber. 

Rubén del Campo, con su maestría fotográfica y su profundo conocimiento de las nubes, fotografió al cumulonimbo desde el sur de Madrid y a los espectaculares rayos crepusculares que provocaban sus torreones:

(foto: Rubén del Campo)


Ángeles Rivera lo vio así desde Vallecas:

(foto: Ángeles Rivera)
Alfonso Marcos, así:

(foto: Alfonso Marcos)

Y Mar Gómez así:

                                                                                                (foto: Mar Gómez)



mientras que Daniel Santos desde la sierra de Madrid, lo contemplaba de una forma más global:

(foto: Daniel Santos)
Después volví  a ver la imagen visible que mostraba anteriormente y, aunque no disponía de datos de navegación, me pareció que nuestro cumulonimbo madrileño -y los otros dos que en mi primera imagen se veían en la lejanía- quedaban bien identificados:

Es probable que el punto blanco que aparece en el centro de la elipse sea el cumulonimbo que fotografiamos mientras que los dos más difuminados algo más al oeste fueran los que aparecían en el horizonte de mi primera foto.
Sería interesante hacer un estudio de mesoescala para conocer mejor la génesis de estos desarrollos  que aparecieron, no en la sierra, sino algo al sur de ella. Pero en cualquier caso cabe reseñar que es en las situaciones más aparentemente anodinas dónde con frecuencia aparecen las imágenes más espectaculares. Y buena muestra de ello es esta impresionante imagen que igualmente difundió ayer Rubén del Campo aprovechando los cirros que también aparecieron y que la defino con sus propias palabras: "cirrocumulus lenticularis irisados y con ondulaciones en su parte superior: el rasgo suplementario fluctus" . Una belleza.

(foto: Rubén del Campo)



14 de abril de 2019

¿Galgo o podenco? Lo importante es saber si nos va a alcanzar...

He visto en las redes un cierto debate sobre si la borrasca en sentido genérico -por no decir perturbación- que parece tener intención de afectarnos durante la segunda mitad de la Semana Santa es una dana o una borrasca fría. Aunque la atmósfera no entiende de clasificaciones y la realidad es con frecuencia una mezcla, siempre irrepetible, de estructuras más o menos conceptuales, paso a compartir mi visión de la cuestión. 

Veamos los mapas de superficie y 500 hPa de la próxima madrugada (lunes 15 de abril a las 00 UTC): 




Puede verse en superficie una borrasca al noroeste de Galicia, otra en la misma latitud en el centro del Atlántico y otra más sobre el nordeste de Estados Unidos. Son como cuentas de un collar engarzadas por el frente polar y soportadas por ondulaciones más o menos marcadas del chorro polar, que aparece en altura sobre la misma zona. Como se ve, la borrasca del centro del Atlántico aparece situada en la zona delantera de esa pequeña vaguada de altura. Pues bien, en una evolución "corriente" ambas habrían seguido su movimiento acoplado hacia Europa en un ciclo de evolución que hubiera acabado seguramente en un proceso de oclusión y posterior desaparición... Pero esta vez no parece que vaya a ser así.

El martes, 16 de abril, en un proceso de reestructuración de la circulación del chorro y de sus ondas asociadas (cuya causa podría conocerse probablemente con facilidad), la dorsal situada sobre el nordeste de Estados Unidos gana en amplitud,  lo que, a su vez, da lugar a que nuestra vaguada lo haga también, y a que en el seno de la misma aparezca ya una circulación cerrada.



La baja de superficie se ha desarrollado un poco más acompañando a la evolución en altura y situándose ya prácticamente bajo ella:



Si ahora damos ahora un salto de 48 horas y nos situamos en la madrugada del jueves 18 de abril vemos como la circulación cerrada de niveles altos se encuentra centrada muy poco al oeste de Lisboa mientras que la borrasca de superficie ha quedado ya muy debilitada, prácticamente residual, al haber predominado la evolución de niveles altos más que su evolución típica de baja extratropical.



¿Cuál es entonces el proceso que ha ocurrido? ¿Formación de dana?, ¿de borrasca fría?

Desde mi punto de vista la evolución principal ha sido la reestructuración de la circulación de altura en un proceso típico de formación de dana. Sin embargo, al ocurrir sobre una borrasca del frente polar en evolución, la estructura conceptual se asemejaría a la de una borrasca fría, aunque sin haber desarrollado la evolución típica de una borrasca de este tipo. Si la evolución  de altura hubiera sucedido en una zona de menor actividad ciclogénetica o algo al sur de la misma, hubiéramos tenido un proceso "puro" de formación de dana como suele ocurrir en verano o principios de otoño, pero no ha sido así. Por tanto, mi opinión es que se trata de la formación de una dana "medio camuflada" como borrasca fría.

Pero, más allá de si es "galgo o podenco", lo importante es que nos encontramos a partir del jueves ante una situación que podría provocar lluvias importantes en amplias zonas pudiendo ser algunas de ellas de gran intensidad. Es verdad que existe la posibilidad no desdeñable, -y con los productos del modelo probabilista podríamos evaluarla- de que la dana pudiera quedarse estacionaria al oeste de la Península y lo que nos diera fuera una calurosa situación del sur. En cualquier caso, si utilizamos uno de los pocos productos disponibles en Internet del modelo probabilista del Centro Europeo, vemos que para la madrugada del viernes, la ubicación de la baja al sur-suroeste de la Península tiene bastantes posibilidades de ocurrencia, si bien que con algunas incertidumbres más acusadas por lo que respecta a algunos de sus vientos asociados; algo que podría repercutir en la predicción de su ubicación exacta.


De situarse en esa ubicación tendría lugar la típica caída de presión en superficie sobre el norte de Argelia provocada en parte por la advección de vorticidad en la zona delantera de la dana (podría enfocarse también como aparición de divergencia). Una caída de presión que se intensificaría más en las 24 horas siguientes originando una pequeña borrasca y potenciando la entrada de vientos de levante sobre el área mediterránea.



En una evolución típica y bien conocida, esos vientos de levante en niveles bajos transportarían hacia el litoral e interior peninsular aire cálido y húmedo, muy ligero, lo que en meteorología se llama advección de espesores. 


Una advección que, junto con la advección de vorticidad a la que me refería anteriormente, provocaría fuertes ascensos verticales de ese aire. Los ascensos más vigorosos ocurrirían en las zonas donde coincidan los "picos" de esas dos advecciones, y allí podrían aparecer las lluvias más copiosas o intensas que podrían estar además moduladas por la orografía.

Por tanto, más allá de si son "galgos o podencos", lo importante es saber que algo se acerca y conocer la posibilidad de que ese "algo" nos alcance de lleno, nos ignore, o simplemente, se quede a nuestro lado. 

10 de abril de 2019

¿Podemos mejorar la predicción de las situaciones de bloqueo?

Junto con la predicción de la trayectoria concreta de las danas, la formación -o no- de una dorsal o anticiclón de bloqueo es uno de los mayores problemas de la predicción meteorológica. Cuántas veces observando el "tren" de vaguadas y dorsales en el seno de una circulación de Ponientes, surge la pregunta de si alguna de esas dorsales crecerá hacia el norte, detendrá su movimiento y dará unos días anticiclónicos con tiempo seco y soleado... o bien seguirá su marcha hacia el este... y, en ese caso, lo del "buen tiempo" habrá sido casi un espejismo. Sin ir más lejos para esta próxima semana (Santa) aparecen dorsales de ese tipo en los mapas previstos y no parece en principio que ninguna de ellas vaya a quedarse mucho tiempo sobre la Península.

En ese contexto me ha parecido muy interesante el artículo que acaba de publicar la revista Monthly Weather Review en el que concluye la importancia que parece tener para una predicción correcta del establecimiento de un bloqueo anticiclónico, la también adecuada predicción de la ubicación e intensidad de la borrasca que se encuentra corriente arriba de la dorsal candidata a establecer el bloqueo. En ese contexto el artículo incide en que uno de los grandes retos para esa predicción es una correcta parametrización de los procesos diabáticos, es decir que los modelos sean capaces de cuantificar lo más exactamente posible los intercambios de calor en su entorno producidos fundamentalmente a través de los procesos de condensación o evaporación. 

El modelo determinista del Centro Europeo prevé la presencia de una dorsal sobre la Península el miércoles santo. Si creciera hacia el norte y se quedara estacionaria bloquearía el paso de sucesivas ondas frontales hacia la Península y originaría algunos días de tiempo seco y soleado. Aunque flujo arriba la incertidumbre es elevada, este modelo apuesta por su paso rápido y la llegada de nuevas ondas. El artículo que cito insiste en que una buena predicción de la borrasca que se encuentra corriente abajo de la dorsal es básica para la determinación de un posible bloqueo anticiclónico y que esa buena predicción estaría ligada en buena medida a una correcta parametrización de los procesos en los que hay intercambio de calor. En cualquier caso, en esta situación concreta también influye la existencia ya de una amplia dorsal de bloqueo sobre la Europa central y del norte. 

Desde mi punto de vista se trata de un enfoque hecho desde otra perspectiva de un mismo proceso bien conocido: la creación de una dorsal de bloqueo por un segmento desequilibrado del chorro (jet streak); un desequilibrio que genera una onda de mayor amplitud y de movimiento lento o incluso estacionaria. Y ese desequilibrio puede estar -no siempre- producido por esos procesos diabáticos con liberación de energía que se transmiten y aumentan la velocidad en esa zona del chorro. Procesos que pueden ser más intensos en presencia de una potente cinta transportadora de aire cálido (warm conveyor belt) o del río atmosférico con gran transporte de humedad que puede estar embebido en su seno. Y, por supuesto, ese proceso llevará a una reubicación y/o cambios en la intensidad de la borrasca de superficie, tal como apunta el citado artículo. 

La conclusión final es la misma: cuanto mejor sea el análisis de partida de los flujos de humedad y la parametrización de los procesos diabáticos mejor será la predicción de una situación de bloqueo y de su tiempo asociado. Y ello supone un mejor conocimiento del origen y de la dinámica de esas grandes inyecciones húmedas y cálidas que desde las zonas tropicales se dirigen hacia las latitudes medias.

Pero de momento, y salvo deficiente predicción del Centro Europeo,  ninguna dorsal se va a quedar con nosotros más de un par de días a lo sumo. Primavera.

9 de abril de 2019

Recordando "semanas de pasión"

Cuando llega esta semana previa a la Semana Santa recuerdo que, en mi época de portavoz de AEMET, la calificaba como "la semana de pasión de los meteorólogos". Lo hacía tanto por los requerimientos continuos de los medios para conocer las predicciones con la mayor antelación posible, como por el "apasionamiento" que suponía seguir de forma casi continua las distintas salidas de los modelos numéricos con unos resultados con frecuencia claramente dispares entre sus sucesivas salidas. Y añadido a todo ello estaba el riesgo de que distintos colectivos pudieran expresar quejas, tanto antes como después de la Semana,  por predicciones a su juicio erróneas y por las que se sentían perjudicados. 

No sé cuál estará siendo la experiencia de los compañeros que ahora están en el departamento de Comunicación de AEMET. Desde "fuera" me da la impresión de que esa presión puede haber bajado algo y lo atribuyo en parte al uso, ya generalizado, de las predicciones de todo tipo y procedencia que continuamente se difunden por Internet. La presión, de alguna manera, se ha repartido, y las fuentes de información están, literalmente, en las manos de cada persona.  Durante mucho tiempo confié en que esa "presión" bajaría por el uso creciente de las predicciones probabilistas -sigo insistiendo que es la mejor predicción disponible desde un punto de vista científico- pero, por razones que no es el momento de debatir, en general no ha sido así. 

Y una vez más, como casi siempre, abril se muestra cambiante, haciendo casi imposible que una dorsal -un anticiclón- permanezca "quieta" por más de dos o tres días. Primavera es la época del año en que la atmósfera muestra su predecibilidad más baja y este año pasa lo mismo. 

La incertidumbre para mediados de Semana Santa con esa vaguada que aparece al oeste peninsular es aún muy alta, pero los "ponientes" atlánticos parecen con deseos de visitarnos en fechas tan señaladas aunque con algunos "descansos". Puro abril.

Por otra parte es un tiempo en el que pueden darse también fenómenos atmosféricos adversos de rápida evolución, y recuerdo por tanto la necesidad de estar muy atentos a las predicciones especiales o avisos provenientes de AEMET. Son informaciones elaboradas por profesionales expertos para los que estos días son de mucho trabajo y mucha atención, requeridos continuamente por hermandades, viajeros, instituciones, hosteleros pidiendo a veces predicciones casi imposibles... Mis mejores deseos y recuerdos para todos ellos y que salga la mejor Semana Santa posible.... ¡o, al menos, la menos mala!