16 de junio de 2016

¿Avisos meteorológicos desde la empresa privada?

La importancia que se da en Estados Unidos al desarrollo de la empresa privada otorgando con frecuencia al sector público sólo la responsabilidad de la obtención y distribución de datos básicos para su funcionamiento, llega de vez en cuando a extremos en principio preocupantes. Tal como relata el Washington Post ,así ha ocurrido hace unos días, cuando el representante republicano por Oklahoma Jim Brindestine presentó en el Congreso una propuesta de ley mediante la cuál se prohibiría al National Weather Service (NWS) crear cualquier servicio que esté desarrollado, o pueda serlo, por la empresa privada. Y, además, exigiría al NWS "incorporar soluciones comerciales" en programas que ya existen. En palabras de Bridestine "NOAA debería focalizarse en propocionar los datos básicos que otros utilizan para producir predicciones para salvar vidas, mejor que dedicar esfuerzos y tecnologías que se emplean, o podrían emplearse, por el sector privado".

Mapa de avisos del National Weather Service. Los colores se refieren a distintos fenómenos meteorológicos adversos

Esta declaración supone un golpe de gracia a lo que tradicionalmente se ha considerado la responsabilidad básica de cualquier servicio meteorológico, como es la salvaguarda de vidas y bienes mediante la emisión de todo tipo de avisos y predicciones de fenómenos adversos. Debe considerarse por otra parte el grave problema social que supondría la emisión de estos avisos por distintas fuentes y con distintos criterios y, además, sujeta esta actividad a los intereses cambiantes de las empresas de servicios meteorológicos. En cualquier caso, y en honor a la verdad, hay que reconocer que la existencia de avisos paralelos es algo que conocemos en España, dado que desde hace bastantes años se simultanean avisos de AEMET con los de los Servicios Meteorológicos catalán y vasco, aunque la gran distinción respecto al caso norteamericano es que estos organismos son todos de carácter público.

No se el recorrido final que tendrá esta propuesta de Brindestine, aunque desde luego en el Congreso ya se ha celebrado alguna reunión informativa con responsables de distintas empresas meteorológicas norteamericanas, entre ellas Accuweather. Sin embargo, lo que me interesa -al menos por ahora- de esta noticia es el contexto en el que se produce, que es el del creciente interés de las grandes empresas tecnológicas por la meteorología, tal como hemos visto recientemente en la adquisición por parte de IBM de una parte sustancial de Weather Channel o en la puesta a punto por parte de Panasonic de un modelo de predicción a escala global basado en el GFS norteamericano y que, según la empresa, posee una calidad cercana a la del Centro EuropeoTodo esto indica que el "universo" de los servicios meteorológicos se mueve con mucha rapidez a caballo de los grandes logros alcanzados por los distintos modelos de predicción. Como es lógico, el público se inclinará hacia quienes les suministren un mejor producto, sobre todo si es de forma aparentemente gratuita o a muy bajo coste. 

En este contexto vuelvo a preguntarme por la estrategia que deben plantearse los Servicios Meteorológicos tradicionales, y más en concreto los europeos, si quieren acomodarse a esta revolución tan rápida, que llega incluso a cuestionar lo que ha sido -y hoy todavía sigue siendo- su responsabilidad básica, como es la emisión de avisos. Existe la posibilidad que los estados europeos consideren que, en este caso, la responsabilidad única estatal no es discutible ni negociable, o que la Organización Meteorológica Mundial muestre un rechazo claro a esta posibilidad. Pero...¿y si en el contexto actual eso no ocurre así?.... ¿Deben luchar por demostrar que son los mejores por la capacidad de su personal y sus recursos? ¿Son capaces de demostrarlo? ¿Tendrían que quedarse como meros suministradores de datos? ¿Deberían subcontratar servicios? ¿Deben mantener sólo una actividad representativa y coordinadora? ¿Qué reflexión se está haciendo? Supongo que estarán en ello. El tiempo "cronológico" va muy rápido para el tiempo "meteorológico".

15 de junio de 2016

Las inundaciones en Francia y Alemania: ¿cambio climático?


Con frecuencia me he referido en este blog a las dificultades que cualquier meteorólogo ha experimentado cuando los medios le preguntan sobre si la magnitud o la intensidad de algún fenómeno atmosférico extremo tiene que ver con el cambio climático. Sin embargo, también he hecho mención al gran avance que ha supuesto la extensión y normalización de los estudios de atribución tendentes a conocer la probabilidad de que el evento en cuestión se haya producido, o haya sido más intenso, a consecuencia del calentamiento global. De este modo, existe ya desde hace unos años una iniciativa de la American Meteorological Society por la que, anualmente, se publica una edición especial de su Bulletin en la que se recogen distintos estudios de atribución sobre algunos de los principales fenómenos adversos ocurridos el año anterior.

Sin embargo, la espera de más de un año para conocer esos resultados no ayuda demasiado al interés de los medios -y por tanto de la sociedad- por conocer esa posible conexión. Por eso, empiezan a aparecer estudios hechos con mucha más inmediatez - a partir siempre de unas condiciones científicas estrictas- que nos permiten disponer de esa información de forma mucho más temprana. 

Foto: AP/Francois Mori
Pues bien, en este contexto, acaban de hacerse públicos los resultados de un estudio de atribución sobre las graves inundaciones sucedidas en Alemania, y sobre todo en Francia, que tuvieron lugar en los últimos días de mayo y primeros de junio, como resultado de varias jornadas de intensas lluvias, que originaron el desbordamiento de varios ríos. La causa meteorológica de esta situación fue la presencia sobre la zona de una borrasca fría semiestacionaria, que había experimentado un cierto movimiento retrográdo. Cabe señalar a este respecto que, en aquellos días, algunas salidas de los modelos numéricos de predicción apuntaban a una retrogresión aún más marcada, lo que hubiera afectado, seguramente también con lluvias intensas, al nordeste peninsular. 

El estudio al que me refiero ha sido dirigido por Robert Vautard, un científico del Laboratorio para el clima y el medio ambiente de Francia y en el que han colaborado el también instituto francés Pierre Simón Laplace, la Universidad de Oxford, el Real Instituto Meteorológico holandés, el Centro Climático de la Cruz Roja/Creciente Rojo y la institución norteamericana Climate Central, todo ello en el marco de un interesante programa internacional denominado World Weather Attribution.

Pues bien, este grupo consideró los extremos de lluvia acumulados en tres días entre abril y junio en las cuencas del Sena y del Loira,así como de en un día en el sur de Alemania y estudió mediante un conjunto de modelos climáticos la probabilidad de ocurrencia de eventos de este tipo en un mundo con y sin calentamiento global. Los resultados -que resumo a continuación- dieron una alta probabilidad de que este tipo de eventos sean ahora mucho más frecuentes en las cuencas francesas citadas  mientras que no puede obtenerse ninguna colnclusión de atribución en la zona alemana. 

Francia

A partir de diferentes metodologías -todas ellas coincidentes- el grupo encontró que el calentamiento global incrementó la probabilidad de las lluvias intensas asociadas con el evento del 29 al 31 de mayo en las cuencas del Sena y el Loira.

Periodo de retorno: Se concluye que un periodo de tres días de precipitaciones en la cuenca del Sena es muy raro en abril-junio, con un periodo aproximado de retorno de una centena de años. El evento es menos raro en la del Loira con un periodo aproximado de retorno de cincuenta años.

Evolución del riesgo: Comparando los recientes extremos de precipitación en abril-junio con las simulaciones mediante modelos climáticos de registros históricos, el grupo encontró que un evento como éste puede esperarse que ocurra ahora un ochenta por ciento más frecuentemente que en el pasado en la cuenca del Sena. Para la cuenca del Loira la probabilidad es de un noventa por ciento.
Alemania
Periodo de retorno: En una localización dada, el periodo de retorno de un episodio de precipitación tan intenso como el observado es de uno en 3000 años. Esto supone uno cada 20 años en algún lugar del sur de Alemania. 
Evolución del riesgo: La tendencia observada de un día de fuerte precipitación en el sur de Alemania es significativamente negativa mientras que el único modelo que simula la distribución correcta muestra una tendencia positiva significativa. Por tanto los resultados para esta región son no concluyentes y no puede hacerse en este momento ninguna conclusión de atribución.
La difusión del estudio -que en estos días se ha remitido ya a una revista científica- se ha criticado en algún medio al no haber tenido todavía ninguna revisión independiente. Eso es verdad, pero en mi opinión son muy significativos los resultados que se obtienen ahora de cara a la mentalización e interés social, que si se hace público dentro de 10 0 12 meses, sobre todo si se tiene en cuenta el prestigio de las instituciones involucradas. En cualquier caso, reconozco que el tema puede ser muy opinable.
Por último querría hacer una pequeña reflexión sobre el caso español. ¿Sería aquí posible disponer de un estudio de este tipo con la misma rapidez en relación con un episodio de lluvias muy intensas e inundaciones que ocurriera en un algún lugar de nuestra geografía ¿Tenemos conocimientos, expertos y recursos como para integrarnos en un programa como el citado World Weather Attribution u otro similar? Puede que estemos integrados y yo no lo sepa, pero, en cualquier caso, mi opinión es que sí que tenemos esos recursos y que, como siempre, sería una cuestión de organización y planificación a largo plazo con objetivos claros y definidos.





7 de junio de 2016

Una herramienta importante para la comunicación del cambio climático

Me he referido con frecuencia en este blog a la importancia de mejorar la comunicación y divulgación del cambio climático inducido por el calentamiento global si se pretende conseguir una mayor concienciación e implicación de la sociedad a través de una más adecuada comprensión del problema. He llegado a sugerir incluso la posibilidad de que alguna institución -o mejor un conjunto de instituciones españolas- se hicieran cargo de  un programa de realización de informes periódicos adaptados a nuestro país con explicaciones y argumentaciones sencillas y coherentes sobre las investigaciones que se realizan, o los cambios que se observan.  Por otra parte, podría proporcionar una explicación de alcance en relación con cualquier noticia significativa que sobre estas cuestiones apareciera en los medios. Ese material sería de gran utilidad general pero, sobre todo, proporcionaría un soporte valiosísimo y coherente para comunicadores y divulgadores ambientales.

Qué el tema no está resuelto a nivel mundial lo demuestra que la mejora de la comunicación del cambio climático ha sido el tema de debate en el simposio anual de comunicadores meteorológicos que se ha celebrado en París hace pocos días y del que hemos sido puntualmente informados por Mónica López a través de su cuenta de twitter y facebook.

Pues bien, en este contexto me ha causado mucha satisfacción la iniciativa descrita en este artículo del último número del Bulletin of American Meteorological Society en relación con el soporte eficaz a los comunicadores meteorológicos norteamericanos en relación con estos temas. Se trata de una página web bajo el nombre de Climate Matters en la que se facilitan todo tipo de informaciones, recursos audiovisuales, consultas con expertos o incluso webseminars o seminarios convencionales sobre el cambio climático tanto desde el punto de vista científico como de impacto social.

Así, en una de las secciones se ofrecen noticias y reseñas de temas de actualidad:



En otra, mapas y datos:



Y en otra, enseñanza sobre el clima, con todo tipo de recursos audiovisuales:




Creo que la iniciativa es magnífica y la lástima es que esté referida sólo a Estados Unidos. Aún así puede ser muy útil aquí para obtener informaciones actualizadas y recursos de carácter general. La iniciativa está liderada por NOAA y desarrollada con fondos de la National Science Foundation y otras instituciones filantrópicas privadas. 

¿Sería posible en España un proyecto semejante liderado -por ejemplo- por AEMET con la colaboración de AME, ACOMET... CSIC y patrocinado por alguna o algunas de las grandes empresas españolas?

27 de mayo de 2016

2011-2015 en España: Un interesante artículo de Rodríguez Ballesteros

En su interesante blog Mapas y gráficos climatológicos, César Rodríguez Ballesteros publica una interesantísima entrada -por la que le felicito- que lleva por título "Estudio de la variación de la frecuencia de ocurrencia de efemérides de temperatura". El objetivo del trabajo en las propias palabras del autor es "el estudio de las temperaturas de los últimos 50 años para un conjunto de estaciones de AEMET, determinando las fechas en que se registran los valores extremos, o efemérides, de temperatura máxima y mínima diaria, así como la temperatura media mensual, media mensual de la temperatura máxima y media mensual de la temperatura mínima, con el fin de comprobar si como cabe intuir, está aumentando la frecuencia con que se registran dichas efemérides"

Como puede verse el tema es realmente interesante y de plena actualidad a la vista de los datos que se van conociendo a nivel nacional, pero sobre todo internacional, sobre los continuos récords de temperatura que se están batiendo un mes tras otro, y que están configurando a estos últimos años como los más cálidos a nivel mundial desde 1880.

Pues bien el trabajo de Rodríguez Ballesteros es claro, riguroso y con gráficos muy descriptivos. Aunque todos son muy interesantes y conviene estudiarlos con detalle, me fijo en éste como uno de los más representativos:

Impresiona ver el salto cuantitativo del quinquenio 2011-2015 ¿Fluctuaciones cada vez más marcadas en un contexto global de calentamiento?

En cuanto a  las conclusiones que presenta el estudio, no por sabidas -o intuidas-, dejan de ser muy interesantes. Aunque, una vez más, animo a que se lea todo él, me permito poner a continuación algunas de ellas, tal como son formuladas por el propio autor: 

"Las efemérides correspondientes a valores altos de temperatura: temperatura máxima absoluta, temperatura mínima diaria más alta, temperatura media mensual más alta, media mensual de la temperatura máxima más alta y media mensual de la temperatura mínima más alta se concentran notablemente en el quinquenio 2011-2015, alcanzándose el máximo anual en dicho quinquenio en todos los casos".

"También son varios los meses que registran el máximo número de efemérides en el quinquenio 2011-2015, siendo abril el mes que registra el porcentaje más elevado en todos los casos; también los meses de mayo, julio y octubre destacan especialmente, siendo por tanto los meses más cálidos del año los que concentran un mayor número de efemérides. Por el contrario, los meses fríos presentan porcentajes en general bajos. Esto refuerza la sensación de que cada vez tenemos menos primavera y el calor llega antes y dura más. 

Como vemos, el quinquenio 2011-2015 marca un gran salto en el régimen del aumento de temperaturas. Los altos valores alcanzados y su continuidad parecen excluir que sea algo debido puramente a la variabilidad climática, sino que más bien muestran un calentamiento brusco y poco o nada frecuente que tenemos que ver cómo evoluciona el quinquenio 2016-2020.

A mi juicio podrán discutirse las causas de este proceso -mi opinión al respecto es clara y conocida- pero no creo que esta tendencia pueda achacarse, como en algún sitio he leído, a cambios en los sensores de medida o a particularidades de los métodos de cálculo. Los datos son contundentes. Y los signos en el comportamiento de los seres vivos, y de la naturaleza en general, también. 






Seseña y sus emisiones, una vez más

En mi entrada del pasado día 19, me refería al grave incendio del almacén de neumáticos de Seseña y me preguntaba dónde había ido -o estaba yendo- a parar la nube de contaminantes que se estaba emitiendo a la atmósfera, nube que, en principio, parecía dirigirse hacia el Mediterráneo. Junto con mi perplejidad por la falta de información a nivel estatal -y poca a nivel autonómico- también manifestaba mi extrañeza por la falta de interés mostrada por parte de todos los partidos políticos y la -a mi juicio- poca profundización informativa desarrollada por los medios. Pero sí debía haberla por parte del público, ya que esa entrada en un blog no muy visitado como es éste, superó en dos días de las 4000 visitas.

Varios días después, pocas novedades se han producido. Por parte de AEMET se comenzaron a hacer públicas las trayectorias y concentraciones previstas para las siguientes horas obtenidas de un buen modelo de difusión como es el MOCAGE. Sin embargo, o mucho me equivoco, o el modelo no pudo disponer de datos reales de entrada por lo que respecta a concentraciones de las distintas sustancias emitidas ni de la altura que estaban alcanzando cuando emergían del incendio. Por tanto, si fue así, las informaciones dadas sólo han podido ser cualitativas. Otra cosa es que se hubieran medido realmente esos parámetros y se hubieran utilizado en el modelo. Pero me temo que esas medidas por encima del suelo no han existido, ni tampoco se han hecho algunos muestreos en superficie a lo largo de la trayectoria seguida por la emisión. ¿Todo se ha dispersado en la atmósfera? Me temo que no. Y si parte se ha depositado en el suelo...¿con qué nivel de concentración? No trato de ser alarmista, pero creo firmemente que en una situación como ésta esas medidas deberían haber sido hechas y comunicadas adecuadamente.

En este contexto me ha llamado mucho la atención la información publicada en el Diario de Castilla La Mancha en la que se da cuenta de las tensiones existentes en la Radio Televisión de esta comunidad por la forma en que se decidió tratar las informaciones del incendio por parte de los responsables del organismo. Y aunque no tengo más datos, no es difícil imaginar que esas tensiones pueden haber existido en otras redacciones, y no sólo por posibles interferencias, sino por la falta real de datos significativos por parte de las autoridades. 

En fin, sigo manteniendo mi perplejidad -y mi disgusto- por el comportamiento de autoridades, partidos políticos y medios en el tratamiento de una situación potencialmente bastante grave. Es un episodio más que demuestra la tremenda falta de interés y de sensibilidad ambiental que existe tanto a la derecha como a la izquierda, y  por el impacto que una mala política ambiental puede causar en esa sociedad por la que tanto dicen preocuparse. ¡Qué poco ilusionante es todo ésto a un mes escaso de volver a las urnas!


19 de mayo de 2016

¿Dónde han ido las emisiones del incendio de Seseña?

El incendio del cementerio de neumáticos de Seseña sigue su curso, si bien debilitándose paulatinamente pero con sustos unidos a cambios en la dirección del viento. Lo que no se debilita es el estupor de muchas personas -entre las que me incluyo- por la forma en que las autoridades están gestionando esta crisis. 


(Foto: @AlvinGLG)

Mi primera sensación de estupor la sentí en la noche del día en que se inició el incendio.  Vi que había pasado toda la jornada sin que ninguna autoridad de nivel estatal -de los ministerios de Medio Ambiente o de Interior- hiciera alguna aparición pública explicando la situación, así como las posibles consecuencias que pudiera comportar esta tremenda emisión a la atmósfera de elementos muy nocivos, algunos de ellos, para la salud. Es verdad que hubo alguna declaración de responsables de los gobiernos de Madrid y de Castilla La Mancha. Sin embargo, por mucho que las competencias estén transferidas, un suceso de estas características que podría afectar a más de una o dos comunidades - el gran penacho negro se trasladaba hacia otras zonas de Castilla La Mancha y quizás de la Comunidad Valenciana- creo que merecía una atención a otro nivel.

En mi ingenuidad pensé que al día siguiente se darían estas explicaciones con datos y mediciones concretas, y más cuando por Internet ya habían circulado mapas con la trayectoria prevista de esa gran inyección de sustancias en principio nocivas. Es verdad que se trataba de una simulación muy elemental, pero en esos mapas se veía su muy probable trayectoria hacia las citadas comunidades y con alguna posibilidad de ir cayendo hacia la superficie a medida que se alejaba del foco del incendio. Pues nueva decepción. Sólo algunas informaciones en el sentido de que las medidas de calidad del aire en las zonas inmediatas al área afectada eran "normales".


Trayectorias probabilistas previstas de las partículas situadas a 500 m de la zona del incendio según el modelo de dispersión HYSPLIT-ARL de la NOAA a 24 h partiendo de la salidas del 14 a las 00 UTC, usando varios modelos de predicción (Tomado de la Revista del Aficionado a la Meteorología (RAM))

Han ido pasando los días y mi asombro sigue creciendo. El incendio se debilita pero los cambios de viento dirigen el penacho de humo hacia distintas direcciones mientras se sigue informando de que las medidas de calidad del aire son normales.

Las preguntas surgen por muchos lados. Si nos restringimos a la zona limítrofe al incendio: ¿en qué sitios y de qué forma se está midiendo realmente?, ¿qué componentes y sustancias se están midiendo? ¿por qué no se facilitan a los medios esos datos? Y si nos movemos en una escala geográfica mucho más amplia: ¿dónde ha ido a parar toda la gran masa de contaminantes emitidos? ¿se han dispersado en la atmósfera? ¿se han ido depositando en tierra en su viaje hacia el Mediterráneo? Y, si ha sido así...¿se ha hecho o se piensa hacer algún muestreo de suelos en zonas donde hubiera podido haber deposición de estas sustancias? 

No son preguntas que no tienen respuestas porque, con la tecnología actual, la trayectoria de ese penacho del incendio puede conocerse con bastante exactitud, así como su grado de dispersión o su llegada al suelo. Tanto AEMET como otros organismos pueden disponer de esas informaciones y estoy seguro que se las habrán facilitado a las autoridades.

No soy muy experto en estos temas y podría estar exagerando riesgos, pero somos muchas las personas y también algunas organizaciones que albergamos estos temores y así se ha transmitido por las redes. ¿Qué trabajo cuesta dar una información clara y transparente para que la población se sienta tranquila y sobre todo tenida en cuenta y cuidada? Si no se da, lo que se puede pensar es que no es una información tranquilizadora, que es un poco la sensación que empieza a cundir.

Por otra parte es importante tener en cuenta que el incendio ha ocurrido con unas condiciones atmosféricas relativamente benignas que ayudaban a una cierta ventilación y dispersión. Si ese día hubiera existido una inversión de temperatura, el penacho no hubiera podido ascender, o lo habría hecho en pequeña medida, y todos los contaminantes se hubieran quedado estancados en la zona del incendio. Si hubiera llovido -y algunas tormentas pasaron muy cerca- la deposición sobre el suelo hubiera sido muy importante. ¿Llovió sobre la trayectoria del penacho?.... ¿Y si hubiera existido un ligero viento del sur? Pues toda la nube contaminante se hubiera desplazado hacia el norte y se hubiera adueñado de Madrid. ¿Se hubiera entonces actuado de la misma manera?

¿Donde ha ido a parar esa nube contaminante? ¿Por qué ese silencio? ¿Por qué no se ofrecen datos para advertir o para tranquilizar pero sobre todo para demostrar que se está muy al tanto de las preocupaciones del público y de que estamos preparados para este tipo de contingencias? Y lo que pregunto a las autoridades se lo pregunto a los partidos políticos a los que tanto hemos echado también de menos en esta situación.


4 de mayo de 2016

Nowcasting y Accuweather

Aunque en una entrada anterior fui muy crítico con la iniciativa de Accuweather de realizar predicciones locales ¡deterministas! hasta noventa días, hoy quiero referirme a otro producto de esta compañía, que denomina, como "Minutecast", y que proporciona predicciones -creo que fundamentalmente de lluvia- hasta dos horas en avance y secuenciadas de minuto en minuto.  Aunque esta cadencia temporal me parece del todo excesiva y tampoco conozco las técnicas de Accuweather para elaborar estas predicciones, sí quiero decir que, conceptualmente, este tipo de predicción me parece realmente importante. Si, podemos saber que en la mañana o tarde de hoy va a llover, pero que con dos, una, o incluso media hora o quince minutos se nos informe del momento "casi exacto", me parece de importancia fundamental para muchísimas actividades e intereses. Y junto con la lluvia, me refiero también a tormentas, vientos fuertes....o simplemente a la constatación de que el tiempo va a continuar "tranquilo" en las próximas horas. 

Un ejemplo de una predicción de "Minutecast" de Accuweather

Lo que Accuweather denomina como "Minutecast" es lo que a mediados de los años 80, se empezó a conocer como "nowcasting". Fue un término acuñado por Keith Browning, un meteorólogo británico, experto en temas convectivos y conocido también por sus trabajos sobre el "sting jet". Cuando en aquella época, se empezó a disponer de manera regular de imágenes digitales de satélite y de algunos radares, se empezaron a desarrollar modelos conceptuales sobre distintas estructuras atmosféricas, sobre todo las ligadas a precipitaciones significativas, tratando de encontrar sus ciclos característicos de vida. La idea subyacente era que, si a través de esas imágenes, conocíamos en qué fase del ciclo de su vida -que se supone ya conocido de antemano- se encuentra el sistema precipitante en cuestión, podríamos pronosticar cómo debería evolucionar en los minutos siguientes o, incluso, una a dos horas después. Otra forma más "sencilla" de hacerlo sería simplemente extrapolar su movimiento a partir del análisis detallado de las últimas imágenes recibidas. Naturalmente podría haber distintas alternativas, tales como la optimización de la simple extrapolación mediante la aplicación del ciclo de vida, o bien la utilización conjunta de imágenes de satélite y radar allí donde éstas podían superponerse. 

En estas cuestiones era en las que trabajaba Browning en aquellos años auxiliado por Chris Collier, un gran experto en radar, director del observatorio británico de Malvern y que posteriormente llegó a ser presidente de la Royal Meteorological Society. Junto a ellos también estuvo John Morgan -más orientado hacia el trabajo con las imágenes de satélite- y que después, durante bastantes años, fue director de EUMETSAT. Con la asesoría de ellos  y la de Jeff Austin, otro gran experto canadiense en radar, trabajamos en el INM durante los años 80 y 90 para desarrollar el nowcasting -aquí lo denominamos "predicción inmediata"- en el contexto de nuestro Plan de Innovación Tecnológica. Y, en ese contexto, fuimos los primeros en establecer un método de nowcasting para los sistemas convectivos mediterráneos, basado en ciclos de vida a través de satélite. Posteriormente, nuestro trabajo se orientó más hacia los métodos de extrapolación mediante imágenes de satélite y radar, metodología que se ha fue perfeccionando en AEMET con la incorporación de datos de modelos numéricos. Fue precisamente esta vocación por el nowcasting, lo que influyó mucho en la concesión a la Agencia por parte de EUMETSAT del SAF de Nowcasting. Todo ello queda mucho mejor explicado en esta página de la web de AEMET. Y también es muy interesante consultar ésta otra del Met. Office británico.

Una imagen tomada de la web de AEMET en relación con los métodos de diagnosis y extrapolación del movimiento de células convectivas.


Pues bien, es precisamente la extrapolación radar más o menos compleja, la que probablemente emplea Accuweather en su "Minutecast" allí donde es posible. No creo que utilice todavía -¿o sí?- salidas de modelos probabilísticos de corto y muy corto plazo, que van a ser la gran herramienta del nowcasting aunque utilizando también los datos radar como una de sus entradas de datos. 

Sin embargo, más allá de todo ello, creo que lo importante es que los Servicios Meteorológicos desarrollen y difundan más estos productos, ahora ya que la tecnología lo hace posible,  y la calidad de los modelos numéricos a corto y medio plazo, pueden ir suavizando  la carga de trabajo de los meteorólogos en estos otros campos. Ya ha habido pruebas de qué puede hacerse con éxito, tal como hemos visto en el caso de las procesiones de Semana Santa en Córdoba y Sevilla, y también en esa iniciativa para las ciudades de Madrid y Barcelona desarrollada por Digitalmeteo a través de TuMeteo, que a mí me pareció muy bien orientada, aunque quizás necesitada de más apoyos y medios para crecer. 

¿Debe ser el nowcasting un servicio público gratuito o comercial? Mi opinión es que, de forma general, deber ser realizado y dado a conocer por los Servicios Meteorológicos, que deben seguir encontrando su sitio en un mundo meteorológico cada vez más dinámico e imaginativo. Pero creo también que, a partir de ahí, puede haber mucho campo para la iniciativa privada en relación con actividades y servicios muy específicos. 

No conviene retrasarse en todo ello. Accuweather, de un modo u otro, guste más o guste menos, ya está aquí.