23 de marzo de 2016

Reflexiones (meteorológicas) en Semana Santa

En mi anterior entrada del blog publicada el pasado día 18, hacía referencia a los posibles escenarios que podían presentarse para la segunda mitad de la Semana Santa y escribía ésto:

Por tanto, parecen dibujarse tres escenarios básicos a partir del miércoles. Uno es el "defendido" por el modelo operativo del Centro Europeo que se basaría en la entrada de una nueva dana por el nordeste con un incremento de la inestabilidad al menos en el centro y mitad oriental peninsular. Otro, que sería el defendido seguramente por algunos miembros  o escenarios del sistema probabilístico y el GFS que conduciría a la no formación de esa dana y a una entrada de la dorsal sobre la Península con vientos del norte y estabilización generalizada. Y el tercero, seguramente el menos probable, pero que debe vigilarse algo sería la formación  de una nueva dana en el golfo de Cádiz. 

Al final ha resultado una evolución que tiene de algún modo elementos de esos tres escenarios. Veámoslo en el análisis de 500 hPa de la pasada noche (23 de marzo a las 00 UTC) y en el mismo mapa previsto para la próxima madrugada (24 de marzo a las 00 UTC).



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Como puede verse no ha entrado una nueva dana por el nordeste, aunque la vaguada que atraviesa Alemania (de la que debería haber provenido esa dana), se ha extendido algo más hacia el sur, si bien una vez sobrepasada la "zona peligrosa" para nosotros . Por otra parte, sí se forma una pequeña dana al oeste de la Península, pero discurre a toda velocidad hacia Marruecos. Y, por fín, se cumple la entrada de la gran dorsal atlántica sobre la Península inclinando su eje desde la dirección norte a sur hacia la  este a oeste. En este punto cabe reconocer el acierto del modelo operativo GPS norteamericano que apostó, un poco antes que el operativo del Centro Europeo, por esa evolución. Si el origen de ello es que el GPS es algo menos "activo" que el europeo, o que empieza a mejorar al disponer de mejores medios de cálculo, es algo difícil de saber con la información de que disponemos.


En cualquier caso, la dificultad que han experimentado los modelos estos días queda bien justificada -más allá de las típicas del tiempo primaveral- por el importante cambio en la estructura de la circulación atmosférica que se produce entre hoy y mañana, en el marco de un reajuste hemisférico más general. Así, el Atlántico norte deja de estar dominado por la dorsal meridiana que ha estado presente durante muchas jornadas y en su lugar se establece una fuerte corriente zonal de vientos del oeste, como vemos en los mapas de los próximos días. 

De este modo, entre el lunes y el martes próximos, esa corriente afecta ya a buena parte de Europa occidental mientras que la estructura "en rombo" aparece ahora sobre Europa central y el mar Negro. El sistema probabilístico deja algunas dudas sobre la posición exacta e intensidad de algunas zonas del chorro pero apoya la evolución general.



                       

Un día después, en la madrugada del martes 29, vemos que la circulación de ponientes nos afecta de lleno con borrascas y frentes asociados que podrían dejar lluvias de primavera en toda la vertiente atlántica. El enfoque probabilístico vuelve a presentar algunas dudas en relación con un mayor o menor desplazamiento del chorro hacia el sur, pero no parece marcar otras alternativas significativas.



                       

Estando como estamos en primavera, no es oportuno avanzar más días, pero los mapas apuntan a una continuación de los ponientes algunas jornadas más y a una posible formación posterior de una dana aunque, como es lógico, con bastantes dudas, en su caso, sobre su hipotética ubicación. Esperemos que, de formarse, evolucionara de tal manera que diera lugar a un buen temporal de lluvia en las zonas mediterráneas.


En fin, por ahora, Semana Santa resuelta (meteorológicamente hablando) y con la tranquilidad que, al menos durante el Jueves y Viernes Santos, las cofradías no van a tener que estar continuamente consultado predicciones e imágenes de radar. En relación con ello, estos días se han escuchado muchas críticas a las predicciones horarias difundidas por distintos portales de Internet. Cabe decir en su descarga que los modelos en que están basadas no tienen la posibilidad de resolver explícitamente la lluvia y menos aún con la precisión espacial y temporal que se les exige ni de ofrecer probabilidades adecuadas. Sólo la vigilancia por radar y las extrapolaciones a muy corto plazo hechas por meteorólogos expertos pueden ayudar en este tipo de situaciones.  Una mejora significativa sólo vendrá de la mano de los nuevos modelos probabilísticos no hidrostáticos para corto y muy corto plazo. Espero que la disponibilidad pública de sus resultados no se haga esperar mucho tiempo.

18 de marzo de 2016

Juegos de danas

Finalizadas ya las "escaramuzas" entre borrascas en el borde sur de la dorsal a las que hacía referencia en mi entrada anterior, queda como estructura dominante -tal como estaba previsto- la vaguada/dana atlántica cuyo centro estará ya esta noche situado frente a las costas gallegas. 

En esta imagen del canal de absorción de vapor de agua de Meteosat correspondiente a las 09 UTC de hoy, 18 de marzo, puede observarse al oeste de Galicia el inicio de la formación de la dana que va a dominar la situación meteorológica en la Península Ibérica, al menos hasta el martes. Sobre el Cantábrico permanecen todavía los restos de la otra dana que llegó a esa zona procedente de Centroeuropa a mediados de semana, si bien quedan tapados por la masa húmeda atlántica que los sobrevuela.Ese pequeño paquete de aire frío residual girará alrededor de la nueva dana hasta quedar absorbido por su circulación.

Durante las jornadas del sábado, domingo y lunes la predicción determinista coincide con la probabilística y no hay mucho a comentar salvo el "disfrute" que vamos a tener de un tiempo típico de comienzos de primavera con lluvias, chubascos, ratos de sol radiante, otros de fresco tirando a frío y otros de temperaturas agradables, al menos en algunas zonas. Que haya tenido que llegar justo al comienzo de la Semana Santa, es ya otra cuestión.

La situación cobra más interés desde el punto de vista meteorológico a partir del martes 22, siendo el día siguiente, miércoles 23, donde parece existir el punto crítico de evolución visto a día de hoy. De todos modos revisemos la evolución desde el lunes 21:

                           


No parece haber muchas dudas para ese dí en cuanto a la posición de la dana en el golfo de Cádiz. Sin embargo, pueden observarse dos zonas de incertidumbre ligadas a dos pequeñas vaguadas en la rama descendente del chorro que rodea a la dorsal: una sobre Dinamarca y otra sobre el norte de Gran Bretaña. Ahí el sistema probabilístico nos informa sobre su relativa baja predecibilidad y la posibilidad de que la realidad de la evolución atmosférica pudiera desviarse  de lo que nos dice el modelo operativo. Existe también otra zona similar, más amplia, en el segmento del chorro que rodea a la dorsal entre Canadá y Groenlandia. Ese chorro va a tender a hacer crecer a esa dorsal y obligar a algunos reajustes en las dos pequeñas vaguadas a que me he referido.

Veamos la situación del martes 22:

                             


Aunque aumenta algo la incertidumbre en nuestra zona, parece que la dana que nos afccta se mueve algo hacia el este, ajustándose de algún modo a la reestructuración que está haciendo la dorsal atlántica que como vemos se ha puesto más meridiana y ha crecido algo hacia el norte. Parece, por tanto, que la inestabilidad tendería a disminuir en la mitad occidental peninsular y a mantenerse o incrementarse en la mitad oriental y Baleares. Pero fijémonos ahora en las dos pequeñas vaguadas a que me refería en el mapa anterior. La primera parece que sigue hacia el este sin mayores problemas, pero aparecen discrepancias sobre el comportamiento de la segunda. Así, mientras el modelo operativo apunta hacia la creación de una dana incipiente, el sistema probabilístico mantiene sensibles dudas sobre esa evolución y apuntaría quizás (necesitaríamos los escenarios probabilísticos para estar seguros) hacia una extensión de la dorsal en esa zona.

Veamos el miércoles, 23:

                       


El modelo operativo presenta a la "antigua" dana ya sobre Italia mientras que la "nueva" aparece sobre los Pirineos. Por una parte, la predecibilidad en esa zona es sólo moderada por lo que la posibilidad de que esa dana exista hay que tomarla con cierta precaución. Incluso hay modelos como el GFS que no apuntan a la formación de la dana sino que profundizan algo la vaguada y la mueven hacia el este, al tiempo que la dorsal avanza más hacia la Península Ibérica; un poco en la línea de lo que sugeriría otro escenario del sistema probabilístico. Por otra parte, no se puede dejar de prestar atención a la amplia zona de incertidumbre a lo largo de todo el meridiano 20ºW y que nos indicaría que el sistema probabilístico no descarta del todo la posibilidad de formación  de una dana al suroeste peninsular, tal como la evolución del modelo operativo indicaba en dias pasados.

Veamos el jueves 24:

                        


La dana aparece sobre el centro peninsular con una predecibilidad media-baja mientras que contínua la zona "problemática" del oeste más desplazada hacia el sur. Sin embargo el GFS muestra (aunque no pongo el mapa correspondiente) ya a la dorsal entrando sobre la Península con vientos del norte y estabilizando la situación, algo que seguramente también contemplan algunos escenarios del probabilístico.

Y, por último, el viernes 25:

                           

La dana se mueve hacia el sur, al tiempo que la dorsal atlántica ocupa ya buena parte de la Península estabilizando la situación en la mitad norte. Predecibilidad: media-baja. 

Por tanto, parecen dibujarse tres escenarios básicos a partir del miércoles. Uno es el "defendido" por el modelo operativo del Centro Europeo que se basaría en la entrada de una nueva dana por el nordeste con un incremento de la inestabilidad al menos en el centro y mitad oriental peninsular. Otro, que sería el defendido seguramente por algunos miembros  o escenarios del sistema probabilístico y el GFS que conduciría a la no formación de esa dana y a una entrada de la dorsal sobre la Península con vientos del norte y estabilización generalizada. Y el tercero, seguramente el menos probable, pero que debe vigilarse algo sería la formación  de una nueva dana en el golfo de Cádiz. 

Es una lástima que no podamos disponer en abierto de los distintos escenarios con sus probabilidades asociadas que se obtienen mediante el sistema probabilístico del Centro Europeo. Esperemos que algún día AEMET los suba a su página web.

14 de marzo de 2016

Escaramuzas en el flanco sur

Cuando una gran dorsal de niveles altos y medios de la atmósfera orienta su eje en sentido meridiano deja, tanto al suroeste como al sureste de su núcleo cálido, dos embolsamientos de aire frío, casi estacionarios, que pueden manifestarse en los mapas meteorológicos como danas o borrascas frías. Es una situación que se conoce como "omega" por su parecido a esta letra griega.

                                                        

Es una configuración que puede permanecer casi estacionaria durante varios días. si bien está sujeta al equilibrio o desequilibrio entre los ramales o segmentos de chorro que la rodean. Cuando el de una rama (ascendente o descendente) predomina sobre el otro, el eje de la dorsal se inclina a derecha o izquierda y la correspondiente dana o borrasca fría se desplaza en dirección contraria. Si se inclina hacia la derecha, la borrasca se mueve en dirección este-oeste y hablamos de retrogresión. El movimiento contrario no tiene nombre definido, y en el caso de la Península Ibérica hablamos de entrada de una borrasca procedente del Atlántico. 

Estos días nos encontramos en nuestro espacio geográfico con una situación de este tipo, tal como nos muestra el análisis de 500 hPa del Centro Europeo de esta pasada noche:


Puede verse la inclinación hacia la derecha (este) de la dorsal y la presencia de una pequeña dana sobre el nordeste peninsular, que se ha desplazado en los últimos días desde Centroeuropa por un camino seguido ya por otra anterior. Al norte del mar Báltico aparece una pequeña vaguada mientras que por el oeste se aprecian dos más: una, aproximándose a Azores y otra, mucho más amplia, cerca de las costas canadienses. Puede verse todo ello, aunque en otra proyección, en la siguiente imagen del canal de vapor de agua de Meteosat.

D, es el centro de la dorsal. D1, la dana sobre el nordeste peninsular. D2, la vaguada que va a originar la nueva dana que probablemente llegará a la Península el próximo jueves. Por su parte, V es una débil vaguada atlántica que interaccionará con D1 entre el martes y el miércoles.

Pues bien, son estas danas y vaguadas y sus interacciones, las que van a condicionar el tiempo de esta semana y probablemente del comienzo de la próxima. Vamos a verlo someramente:


Mañana martes, la pequeña dana sobre la Península se encuentra en posición casi estacionaria. La, en principio débil, vaguada del norte del Báltico ha dado lugar a otra pequeña dana situada ya al norte de Polonia y moviéndose con dirección suroeste. Mientras tanto, en el Atlántico, la primera vaguada ha sobrepasado Azores dirigiéndose al noroeste peninsular, al tiempo que la gran vaguada al este de Canadá ha originado ya una amplia borrasca fría en pleno Atlántico norte. 


El miércoles, la dana centroeuropea se ha desarrollado más (estos "remolinos" de las corrientes del nordeste son en general bastante inestables y pueden crecer con rapidez)  y se dirige ya claramente hacia la Península Ibérica. Sobre ésta, aparece ya, de forma muy residual, una pequeña dana englobada en una débil vaguada. Está orientada de oeste a este y son los restos de la interacción entre la dana primitiva y otra, muy pequeña, procedente de la vaguada atlántica que se acercaba. Puede ser muy interesante ver en las imágenes de vapor de agua la interacción -o "escaramuza"-  en detalle entre ambos pequeños remolinos. En cualquier caso, lo que quede de ellos desaparecerá en un movimiento hacia el este, porque ahora "el mando" le corresponde a la dana centroeuropea que ya está cerca. 

A partir de este punto voy a seguir pero utilizando ya los mapas probabilísticos porque, si bien hasta ahora, el EPS no ha puesto pegas sustanciales al modelo operativo, para la evolución siguiente, si hay que tenerlo ya muy en cuenta. 

Así, el jueves la dana se encuentra ya sobre el Cantábrico, dando lugar a un probable fuerte temporal en la zona y a un nuevo descenso general de temperaturas, al tiempo que la amplia borrasca atlántica se acerca lentamente a la Península. Obsérvese lo bien reflejada que aparece en el mapa la configuración en "omega". En cualquier caso, no debe pasar desapercibida una cierta incertidumbre sobre las características concretas del ramal de chorro que la circunvala por el oeste y que tiene mucho que decir sobre su posible movimiento posterior.



 Antes de seguir adelante, conviene señalar que cuando las borrascas situadas en los flancos suroeste y sureste de la dorsal se acercan tanto, es probable que interaccionen entre ellas, de modo que quede sólo una -o más bien una nueva dana/borrasca fría procedente de su interacción- que se sitúa al sur de la dorsal, originando otra configuración típica denominada "en rombo":

                                              

Pues bien, parece probable que en esta ocasión se de esa evolución. En el mapa probabilístico de 500 hPa previsto para el viernes, ambos circulaciones parecen mantener aún su "independencia" aunque ya muy cerca una de otra:



Y ya el sábado, el modelo operativo nos presenta la situación "en rombo" a que antes hacía referencia. Si se produce, volverá a ser muy interesante contemplar en las imágenes de vapor de agua esta nueva "escaramuza" entre remolinos, y ver como uno crece para desaparecer el otro, o como acaban interaccionando entre ambos hasta quedar uno principal. 


Sin embargo, el modelo probabilístico presenta algunas dudas sobre el ramal occidental de chorro que rodea a esta nueva -o evolucionada- dana. Y como bien sabemos ello va a condicionar muy mucho su ubicación o actividad. 

Por mucho que nos pese, no se puede avanzar más hacia el núcleo de la Semana Santa. Si bien la evolución durante la semana actual parece que será según la hemos descrito (aunque bastaría un pequeño comportamiento distinto de la dana del jueves para que el escenario cambiase... y cosas más difíciles hemos visto en primavera), una vez formada esa dana del sábado, su evolución no se puede predecir hoy por hoy con garantías. Y de su ubicación o de su movimiento la predicción de la primera mitad de la Semana Santa puede variar sustancialmente. 

Por pura curiosidad podemos ver cómo el modelo operativo nos da para el martes santo, su paso al Mediterráneo, al tiempo que muestra  la posible llegada de otra dana por el oeste:




pero, ante tanto y profuso color morado "semana santa", no se puede a mi juicio arriesgar todavía un pronóstico verosimil. Hay que esperar, como en cualquier primavera que actúe como tal.

8 de marzo de 2016

A priori... pero también a posteriori

Como era de esperar estando en las fechas que estamos, ya "se ha abierto la veda" en la red sobre la predicción para la próxima Semana Santa. Es algo que puede resultar interesante y relativamente distraído, pero si vemos los mapas del ensemble del Centro Europeo previstos a 9-10 días nos damos cuenta de que cualquier predicción, ya a ese plazo, es prácticamente un brindis al sol.

Con este mapa del sistema ensemble del Centro Europeo previsto a nueve días, casi cualquier evolución es posible

Al observar la gran proliferación de exposición en la red de múltiples modelos y mapas así como los mil y un comentarios que surgen sobre ellos, no puedo dejar de pensar en lo interesante que sería que, junto a tantas conjeturas a priori, hubiera también tiempo, medios y ganas para análisis y conclusiones a posteriori. Es como si una vez pasada la situación, finalizada la "tensión" de si los modelos van a acertar o fallar, o el debate sobre si el fenómeno ha sido más o menos intenso de lo que cabría esperar, perdiéramos el interés por completo y ya, con toda rapidez, nos enfocáramos sobre las previstas nuevas evoluciones. Y sin embargo, creo que sería muy interesante y tremendamente formativo que se llevaran a cabo esos análisis "post mortem" de los que tanto podría aprenderse, y tanto ayudarían a formar criterio propio para valorar adecuadamente las predicciones de los distintos modelos. Es cierto que AEMET los hace de algunos de ellos con excelente calidad y están disponibles en su web, pero me refiero sobre todo a los que podrían efectuarse por aficionados o estudiantes de meteorología.

Habría que preguntarse: ¿Se han cumplido las predicciones? El acierto o el fallo, ¿ha sido a nivel sinóptico o más bien en el  mesoescalar (es decir a nivel regional, comarcal o incluso local)? En caso de fallo a uno u otro nivel...¿somos capaces de detectar la razón de ese fallo? ¿Qué valor -en caso de haberlo- han proporcionado a esta situación los modelos probabilísticos?... Y así tantas y tantas cuestiones de cuya contestación, o simplemente de una aproximación a ellas, se aprendería mucho, al tiempo que conseguiría aumentar la crítica sana y coherente ante las evoluciones que nos presentan los modelos a corto y medio plazo.

Naturalmente, para poder llevar este tipo de estudios a nivel sinóptico o mesoescalar hacen falta disponer de datos y análisis, tanto de superficie como de altura, presentados y accesibles de una forma sencilla y eficaz. Aunque existen en la red, no son tan identificables o accesibles como los mapas de los modelos de predicción. Por eso, para los aficionados -y los estudiantes- españoles sería un verdadero regalo -que daría muchos beneficios a medio y largo plazo- que AEMET se planteara la realización y puesta a disposición en su web de un conjunto de análisis de superficie y de distintos niveles atmosféricos con los datos transcritos, de forma que fuera posible un cierto nivel de reanálisis utilizando también distintos datos de teledetección, éstos si, disponibles en la red. 

Sé por propia experiencia que llevar a cabo lo que estoy sugiriendo no es una tarea sencilla. Pienso, sin embargo que, quizás, al tener ya disponible la herramienta para la generación de mapas previstos de superficie -y cuya disponibilidad pública ha sido todo un acierto- pudiera ser factible lo que sugiero. Y por supuesto, junto con ellos, deberían estar también disponibles, los gráficos de los radiosondeos de las distintas estaciones españolas. 

La publicación en la web por parte de AEMET de mapas de superficie previstos ha sido una excelente iniciativa que quizás podría complementarse con la publicación de análisis de superficie y algún otro de niveles medios y altos 

Estoy convencido que con estos productos y con las publicaciones disponibles en AEMET  y en muchos otros sitios de la red sobre estudios de situaciones a posteriori con aplicación de modelos conceptuales, se podría ayudar mucho a una formación más profunda de muchos aficionados y estudiantes.  Ello daría lugar, tanto a un conocimiento más profundo de la meteorología de España, como a un consideración más crítica y ponderada de las salidas de los distintos modelos numéricos.  Sería bueno hacerlo.

22 de febrero de 2016

Eugenio Martín Rubio: la desaparición de un pionero.


Eugenio Martín Rubio, el segundo "hombre del tiempo" español, falleció ayer 21 de febrero en Alicante

Cuando en la familia meteorológica española todavía no nos habíamos repuesto de la desaparición de ese excelente meteorólogo y climatólogo que fue Antonio Mestre, nos llega ahora la noticia del fallecimiento de Eugenio Martín Rubio, el "segundo hombre del tiempo" español tras Mariano Medina. En su recuerdo y como agradecimiento a Eugenio, con el que he tenido la suerte de mantener una cariñosa amistad desde mis catorce años hasta ahora, retomo ahora algunos párrafos de la entrada que le dediqué en este blog hace casi cuatro años:

Eugenio Martín Rubio, en una de sus diarias apariciones en Televisión Española

Eugenio Martín Rubio fue el segundo “hombre del tiempo” tras Mariano Medina y se convirtió en una persona muy conocida y apreciada por los españoles durante las décadas de los 60, 70 y principios de los 80.

Mis recuerdos de Eugenio se remontan a mediados de los 60 cuando le veía todas las noches en el telediario y además los lunes -haciendo doblete- en un entrañable programita que se llamaba “El tiempo para el campo” junto a otro querido meteorólogo, Lorenzo García de Pedraza  y con unos sugerentes dibujos de Summers.  Como en aquella época a mí ya me había picado la mosca de la meteorología, se me ocurrió escribirle diciéndole que me dibujaba mis propios mapas del tiempo y que me gustaría que me aconsejara sobre el camino a seguir para ser meteorólogo.  Unos meses después me contestó y me dijo que -ya que parecía que yo estaba más loco que él- me fuera a visitarlo a la oficina meteorológica de Barajas. Allí me acogió maravillosamente y dio comienzo una amistad que aún perdura.

Eugenio era y es una persona cercana, cariñosa, ocurrente, excelente comunicador y con un buen punto humorístico. Si en aquellos tiempos de los primeros “hombres del tiempo” Mariano Medina aparecía con una imagen científica y profesoral, Eugenio era la espontaneidad, la narración coloquial de lo que acababa de ver en la calle relacionado con la meteorología o de lo que le había comunicado un piloto recién llegado de un vuelo transoceánico. Su forma de contar las evoluciones atmosféricas era por tanto distinta pero complementaria a la de Mariano y entre ambos ofrecían a los telespectadores una visión muy integradora de la meteorología de aquel tiempo. Fue precisamente  su desparpajo y  campechanía lo que le llevó a apostarse el bigote si al día siguiente al que estaba dando la predicción no llovía en España tras un largo periodo de sequía. Llover llovió, pero con un ligero retraso sobre el plazo previsto. Y Eugenio apareció sin bigote en la tele aquella siguiente noche. Era enero de 1967.

En alguna de las múltiples competiciones aeronáuticas en las que participaba (Foto: www.jjbenitez.com)

Eugenio ha sido siempre un gran enamorado de la atmósfera y la ha vivido estudiándola, prediciéndola y “estando” en ella. Ha conocido por dentro corrientes en chorro, tormentas, engelamientos  o turbulencias y ello tanto en las cabinas de aviones comerciales junto a las tripulaciones, en pequeñas avionetas dando la vuelta a España, en múltiples travesías en globos o en veleros practicando el vuelo sin motor o en cualquier otro tipo de aerostato o "aerodino". De hecho él fue uno de los fundadores y organizadores de muchas de estas actividades en España y me consta que, al igual que hizo conmigo en la meteorología, también ayudó y animó a otros chavales jóvenes a abrirse camino en estos campos.

Hace unos días tuve la ocasión de visitarle de nuevo junto a Jose Miguel Viñas en su casa de Alicante que es, a la vez, todo un museo de sus múltiples actividades. Con sus 88 años, Eugenio sigue siendo el que siempre fue. Pasamos unas horas deliciosas, llenas de anécdotas, de recuerdos de nuestra historia meteorológica y aeronáutica y de tantas otras actividades a las que aún tuvo tiempo de dedicarse como, por ejemplo, la reparación y conservación de coches antiguos. Y todo ello vivido, más que contado, con su sencillez y su humor de siempre. 

En la visita que José Miguel Viñas y yo le hicimos en su casa de Alicante hace tres años

Ahora ya, tras sobrepasar la barrera de los 90 años, Eugenio se ha marchado definitivamente. Mi última conversación con él fue hace un par de meses y aunque ya cansado y debilitado su única queja era que el estado de su vista no le permitía leer ni escribir. Era algo que, además de hacerle sentir muy dependiente, le entristecía porque su cabeza seguía estando tan lúcida como siempre. Su recuerdo y su forma de contar la meteorología queda con nosotros. Y, en mi caso, permanecerá siempre el agradecimiento y el cariño a ese maestro que se tomó muy en serio los sueños de un chaval de catorce años.

¡Hasta siempre, Eugenio!


19 de febrero de 2016

Se nos fue Antonio Mestre

Es difícil hablar de la muerte de un querido compañero, y más si se ha presentado de un modo tan fulminante, como en el caso de Antonio Mestre, que nos dejó el pasado miércoles por la tarde, tras haber estado trabajando toda la mañana en su despacho de la sede de AEMET en Madrid.




Antonio, oficialmente jefe del Área de Climatología y Aplicaciones de AEMET, era mucho más que eso. Tras su sólida formación en física y matemáticas, se convirtió por oposición en meteorólogo del Estado y centró su trabajo en la climatología operativa y en las aplicaciones hidrológicas, agrícolas y ambientales en general. Llegó a ser un gran experto en todo ello y se convirtió en el interlocutor necesario por parte del INM/AEMET en muchos foros nacionales e internacionales, donde sus trabajos y opiniones eran esperadas y valoradas. 

Pero todavía había algo más en él. Esa sólida formación a la que antes me refería, junto con su pasión por la atmósfera y su interacción con el medio natural, le convertía en un "todoterreno" que transitaba con toda facilidad, como si para él no existiera ninguna frontera, de la climatología a la predicción en uno u otro sentido y, desde ahí, a las distintas aplicaciones. Si a eso se unía su gran capacidad para retener y recordar de forma inmediata todo tipo de efemérides y récords meteorológicos, se convertía en el interlocutor necesario ante la predicción de cualquier fenómeno adverso o en el análisis global posterior a su ocurrencia e impactos. 

Por otra parte, Antonio, junto con su pequeño equipo de excelentes profesionales, era el responsable de los informes climatológicos mensuales, trimestrales y anuales emitidos por AEMET, esos tan esperados y seguidos por comunicadores y aficionados -y más en estos tiempos-, en los que puntualmente se informa de las anomalías de precipitación y temperatura, del carácter climatológico del periodo o de los récords alcanzados. Y no puedo dejar de reseñar su magnífica labor en la realización del Atlas Climático de España.

Además Antonio sabía comunicar bien. Tenía la habilidad de proporcionar muchos datos de interés en un marco de objetividad y de sencillez. Se le entendía perfectamente por muy complejo que fuera lo que explicara, y por eso se hizo también muy querido -y muy buscado- por periodistas y comunicadores meteorológicos. Recuerdo que, cuando ante cualquier situación significativa, los periodistas llamaban al gabinete de Comunicación de AEMET, la pregunta no era tanto sobre ese tema. La pregunta era...¿Me puedes poner con Antonio?

 Por todo ello se convirtió también en un participante insustituible en las ruedas de prensa trimestrales de AEMET -en las que todavía ha seguido estando presente- y en las que, tenerle al lado, era un seguro de tranquilidad: no habría pregunta sobre climatología que Antonio no supiera responder con toda concisión y sencillez.

Recuerdo con  cariño tantas y tantas charlas que mantuve con él -incluso tras mi jubilación- sobre muy diversos temas, y muy en concreto sobre predicción probabilística. Su profunda formación  estadística me ayudaba a comprender e interpretar mejor los productos provenientes de los modelos "ensemble". Pero eso, o la valoración de la situación meteorológica de cada día, era el comienzo de una conversación realmente agradable e instructiva que acababa derivando hacia las singularidades del clima de España o hacia las señales o efectos del cambio climático. 

Muchas veces le comentaba que, ni profesionales ni aficionados, podíamos quedarnos sin sus amplísimos conocimientos, y que tenía que regalarnos un libro donde se recogieran en la medida de lo posible. Le decía: "Antonio, llevas el clima de España en tu cabeza y nos lo tienes que contar como tú sabes". Me miraba con una expresión entre incrédula y sorprendida, como si él mismo no fuera consciente de lo sumamente valiosa que podía ser su aportación. Después me contestaba que, bueno, que a lo mejor cuando se jubilara. Desgraciadamente la muerte ha llegado antes y nos ha hurtado a Antonio y a ese libro con el que yo al menos soñé.

Era ante todo una persona sencilla, sensata y profundamente servicial. Siempre estaba disponible para cualquier requerimiento. De ahí su magnífica trayectoria en la Asociación Meteorológica Española (AME), sus numerosas colaboraciones en publicaciones como Tiempo y Clima, El Observador o Ambienta, por citar sólo algunas, y tantas y tantas participaciones en reuniones y congresos nacionales e internacionales para las que estaba siempre disponible. En todas ellas la presencia de Antonio siempre aseguraba rigurosidad, amenidad...y aplicación práctica.

Sé que la mayor pérdida es para su mujer -recién jubilada, lo que a él también le animaba ya a hacerlo- y para sus hijos. Pero es grande también para la comunidad meteorológica y climatológica española. Le vamos a echar mucho de menos, pero le vamos  a estar siempre profundamente agradecidos. Seguirá con nosotros.


16 de febrero de 2016

¿Vamos a seguir en invierno?

La evolución atmosférica se cumplió tal como preveían en sus líneas generales los modelos de predicción a medio plazo y cómo comentaba en mi entrada de la semana pasada. El aire polar consiguió al fin "romper" la contumaz barrera del aire subtropical y penetrar claramente hacia latitudes mucho más meridionales. En cualquier caso, esta penetración vino precedida por la acción sobre la mitad norte peninsular de un marcado río atmosférico que dio abundantes precipitaciones en zonas de la mitad norte y que incrementaron mucho el caudal de los ríos de esas zonas. 

La gran vaguada asociada ha efectuado una cierta -no completa- retrogresión, lo que ha dado lugar a que el aire polar, marítimo primero, y ahora más bien continental, discurra sobre la Península y Baleares dando por fin una clara sensación invernal. Las nevadas han aparecido en zonas de la mitad norte peninsular y en algunas, más altas de la mitad sur. 


Merece la pena mostrar hoy la imagen global completa en el canal de absorción de vapor de agua. Si resulta impresionante la gran vaguada a escala planetaria, no lo es menos el marcadísimo remonte tropical -esta vez podemos decir incluso ecuatorial- que se dirige hacia el Mediterráneo y Europa central y al que parece unirse sobre el nordeste del continente africano otra inyección húmeda proveniente del hemisferio sur.

Pero, como es lógico, a esa gran entrada fría hacia el sur, le ha correspondido una muy marcada entrada del aire cálido tropical -incluso ecuatorial- hacia el norte. Si nos preguntamos que ha sido, o está siendo más excepcional, el mapa del Extreme Forecast Index (EFI) del Centro Europeo previsto para hoy y mañana, nos ofrece la respuesta: mucho más excepcional la remontada del aire cálido africano hacia la Europa central y oriental. 

Índice EFI previsto para hoy. Debe recordarse que no se trata de un mapa de anomalías sino de "rareza" del fenómeno presentado para la zona geográfica en cuestión y en la época concreta del año. Vemos que las temperaturas asociadas a esa remontada del aire tropical son de una rareza extrema para febrero en todas las zonas señaladas en rojo. En comparación las temperaturas ligadas al aire frío sobre la Península no son tan excepcionales. Por tanto, aunque en esta ocasión no nos afecte de lleno, el aire cálido parece qu sigue "mandando" más que el frío.

Este es el mapa de EFI previsto para el jueves, 18. La "rareza" de la entrada cálida todavía persiste, aunque ya más moderada mientras que al oeste de la Península, aparece un importante EFI negativo ligado a la formación de la próxima dana.

Estamos en un mes en el que, climatológicamente, el aire polar "manda" en el hemisferio norte. Sin embargo, en esta ocasión, y siguiendo con la tendencia que empezó hace ya un año el aire subtropical sigue teniendo una presencia y una actividad muy significativa. De momento, pues, no ha variado el guión y sólo cabe esperar que el debilitamiento que ya parece comenzar de El Niño ayude a "bajar" su fortaleza  antes del próximo verano...aunque  me temo que, quizás, esa petición sea algo prematura. 

Pero, de forma más próxima, la situación se muestra de nuevo muy interesante. Por una parte, mañana miércoles por la tarde, penetra por el occidente peninsular otra vaguada que marca el retorno del aire polar marítimo a la Península, una vaguada que tal como apuntaba en mi entrada anterior,  está unida a un complejo reajuste de las ondas de la circulación general, y que parece haber contribuido a que la retrogresión completa de la vaguada que nos afecta y que ha originado que la entrada del aire continental no vaya ser muy intensa ni duradera. Naturalmente, la llegada de este aire atlántico, más suave y húmedo, y su desplazamiento sobre el aire más frío que ahora todavía está sobre la Península, va a dar lugar a nevadas -que irán pasando a lluvias- en amplias zonas de la mitad norte y que podrían afectar de forma muy testimonial a algunos puntos de la mitad sur. Una vez más surgen las dudas -ya están en las redes- sobre si podrá verse la nieve en Madrid en la madrugada del miércoles al jueves. Sería ya cansino por mi parte seguir abundando en las dificultades que tiene la predicción de la nieve en Madrid, algo que he expuesto repetidamente en mis libros en y en este mismo blog. Creo que en caso de llegar a verse -que no es seguro- no tendría gran importancia. A lo que sí parece que deba prestarse atención es a las nueva racha de  precipitaciones que esta vaguada producirá en zonas ya muy saturadas de la mitad norte. y que podrían provocar un nuevo aumento del caudal de los ríos, aunque afortunadamente sería pasajero.

Pero esta vaguada no va a atravesar rápidamente la Península, sino que se va a "frenar" sobre ella dando lugar a la formación de una dana sobre el norte de África, algo que los mapas probabilísticos apoyan aceptablemente. 

La formación de la dana parece bastante probable a lo largo del próximo viernes. Si la evolución es la que aquí aparece, su zona de "salida" delantera, se ubicará sobre las zonas de Palos y Alborán. Una zona favorable a las ascendencias y muy adecuada para inducir viento húmedo mediterráneo sobre el sureste peninsular. Donde existe una incerteza algo mayor es en el ramal de chorro trasero -el que se dirige hacia Canarias- y que podría condicionar el comportamiento de la baja.

Donde albergan algunas dudas más es en la posición e intensidad del máximo de su ramal de chorro trasero, que es el que de alguna manera va a condicionar la ubicación más concreta de esa dana. En cualquier caso, parece que su zona delantera afectará a zonas del cuadrante sureste peninsular con lluvias y algunas nevadas que podrían aliviar en algo la reiterada sequía mediterránea. Cuán de intensa va a ser esta situación y cuanto puede profundizar hacia el interior de la Península está todavía por ver. Al menos parece que evitaremos una entrada del sur -algunos síntomas había de eso en los últimos días- que nos habría conducido, una vez más, a temperaturas anormalmente elevadas e incluso a la fusión de la nieve caída en las montañas del norte. Pero hay que estar al tanto porque una retirada de la dana más hacia el sur o al oeste podría provocar esa entrada. En cualquier caso, los mapas probabilísticos para mediados de la próxima semana no parecen contemplar mucho esa posibilidad.



Por tanto, si estas configuraciones, se cumplen, seguirá el invierno con temperaturas "normales" y sin grandes entradas frías, algo a lo que apunta también la última predicción mensual del Centro Europeo/AEMET:



Como puede verse no se prevé ninguna anomalía significativa sobre nuestras zonas al menos hasta la primera semana de marzo ¿Está ya vencido el invierno?